29 julio, 2021

TRIUNFAL RESULTADO PRIMERA DE FERIA EN ZACATECAS.

El torero zacatecano Antonio Romero salió a hombros en la primera corrida de toros del Serial Taurino de la Feria Nacional de Zacatecas, ello tras cortar dos orejas en el mano a mano que sostuvo con el hidrocálido Gerardo Adame, quien cortó una oreja.

El torero zacatecano Antonio Romero salió a hombros en la primera corrida de toros del Serial Taurino de la Feria Nacional de Zacatecas, ello tras cortar dos orejas en el mano a mano que sostuvo con el hidrocálido Gerardo Adame, quien cortó una oreja.
En tarde nublada, sin viento, y con más de media entrada en los remozados tenidos de la Monumental Zacatecas se lidió un encierro de la dehesa de Jesús Cabrera, propiedad del ganadero Armando Guadiana, quien desde su palco observó el juego de sus toros, acompañado de Miguel y Fermín Espinosa, así como del matador de toros Eloy Cavazos. Romero.
Abrió la tarde el diestro local Antonio Romero, quien vistió un terno de la aguja azul celeste y oro, para lidiar a “Mexicano”, de 485 kilos, con el que se adornó con la capa, para después observar el quite que realizó a su toro el hidrocálido Gerardo Adame, quien lució con las chicuelinas.
Cubrió y agradó en el tercio de banderillas, para de ahí brindar su faena a Eloy Cavazos; con un toro noble pero justo de fuerza, Romero plasmó un toreo variado por ambos pitones. Voluntarioso e inteligente dejó destellos. Pinchó para retirarse en silencio.
Con su segundo, “Minero”, cárdeno, se abrió de capa con una larga cambiada de rodillas que combinó con el lance natural por excelencia. Brindó la muerte de su ejemplar al gobernador del estado, Miguel Alonso Reyes, quien recibió aplausos de los aficionados, que en parte agradecieron el gesto de remozar el coso monumental.
El toro desde su salida hizo cosas de manso, y poca atención prestó a la franela del torero zacatecano que logró sacar los pases a tirabuzón. Tuvo fallas con la toledana y se retiró entre aplausos.
Con el quinto de la tarde la historia simplemente fue otra, pues Romero salió convencido que se tenía que conseguir un triunfo, ya que Adame llevaba cosechada una oreja. Con disposición rodilla sobre la arena recibió a “Don Salvador” con tres largas cambiadas que simplemente pusieron de pie al respetable. Con un temerario quite por tafayeras cerró su labor con el percal. Nuevamente se adornó con los palitroques, pasando momentos e susto con el último par, pues al colocar las banderillas cortas fue prendido de fea manera y quedó inmóvil sobre la arena.
Con casta, Romero se puso de pie para dar inicio a su trasteo muleteril con un cambio de mano por la espalda, marcando así el rumbo de su valerosa faena. El toro que si bien tu nobleza, al igual que sus hermanos fue justo de fuerza, pues cuando parecía que la faena crecería, “Don Salvador”, fue prestado menos atención al engaño del zacatecano. En la suerte suprema se tiró a matar como dictan los cánones, pues dejó la estocada en inmejorable sitio, por lo que el toro de Jesús Cabrera rodó sin puntilla. El juez de plaza, Carlos Ibargüengoitia concedió benévolamente dos trofeos.
Adame.
El diestro de Aguascalientes, Gerardo Adame, llegó a territorio zacatecano con sed de triunfo. Con “Indignado”, de 559 kg., saludó discretamente con el capote, para después observar el buen quite que Romero realizó por tafalyeras, mismo que fue contestado inmediatamente por Adame, quien despegar las zapatillas de la arena se adornó con el mismo quite que remató con una crinolina a la inversa.
En su labor muleteril, Adame tuvo a un toro también justo de fuerza, con el que poco pudo hacer, pues pese a su esfuerzo continuó la tela para cortar simplemente no aparecía. Colocó la toledana en buen sitio, sin embargo, el ejemplar no dobló, por lo que dio tres golpes de descabello, escuchando antes un recado de la autoridad. Se retiró entre palmas.
Con el cuarto ejemplar de la tarde, “Zacatecano” de nombre que promedió en la báscula 450 kilos, Adame saludó con tres soleras chicuelinas. Brindó la muerte de su ejemplar a los matadores en retiro Miguel y Fermín Espinosa. El inicio de la faena fue fundamental para que Adame se diera cuenta de la cualidad de su ejemplar; por el pitón derecho, quieto, con valor y clase corrió la mano a placer.
El ánimo del respetable fue creciendo, lo mismo que la faena, por lo que no tardó en escucharse “La Pelea de Gallos”, notas que encastaron aún más al gallo de Aguascalientes que ofreció una “fiesta bonita”, y de calidad en el ruedo. Rodilla sobre la arena dio derechazos combinados con una dosantina, el circurret, y el martinete, sin duda la mejor serie de la tarde. Cerró su faena con estoicas manoletinas, dejó tres cuartos de acero, suficientes para que el toro rodara patas pa’rriba. El juez de plaza sólo le concedió un apéndice, cuando la gente solicitaba con fuerza el segundo trofeo.
“Cuentaclara”, fue el sexto de la tarde, cárdeno claro, bonito de hechuras con el que Adame se adornó con el quite de la escobina. Cubrió el segundo tercio, siendo el segundo par al violín, y el tercero al relance. En la boca de riego dejó con la pañosa ayudados por alto que presagiaban una faena cumbre, no obstante, el toro, al igual que algunos de sus hermanos, tuvo poca fuerza, Adame lo mimó, y dejó buenos pasajes. Falló con el acero para sólo escuchar palmas.
Al final, Romero, triunfador de la tarde, salió a hombros en una tarde histórica donde los aficionados atestiguaron el arrimón de dos firmes promesas de la tauromaquia nacional, al tiempo que fueron participes de la reinauguración de la Monumental Zacatecas.

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