16 septiembre, 2021

SEGUNDA PARTE. RESUMEN DE LA FERIA DEL SEÑOR DE LOS CRISTALES 2009-10 DE CALI, COLOMBIA.

Buen debut del rejoneador Álvaro Montes en Cañaveralejo.
El rejoneador Álvaro Montes tuvo un triunfal debut en Cañaveralejo, al cortar un doble trofeo y abrir la Puerta de El Señor de los Cristales.

Buen debut del rejoneador Álvaro Montes en Cañaveralejo.
El rejoneador Álvaro Montes tuvo un triunfal debut en Cañaveralejo, al cortar un doble trofeo y abrir la Puerta de El Señor de los Cristales. En la primera corrida de toros del ciclo, a Montes le tocó el único toro manso y también el mejor astado del encierro de “El Paraíso”. A su primero lo recibió a portagayola con la garrocha, suerte campera que el caballero domina y prodiga, auque en esta ocasión la suerte no fue muy lucida, pues el manso se desinteresó de la garrocha. Luego, el jienense superó las condiciones del animal para con esfuerzo lucirse intermitentemente al ejecutar las otras suertes más comunes del rejoneo. Otra historia fue su más completa y redonda actuación con el noble y bravo sexto toro. A este cornúpeta le colocó en buen sitio rejones de castigo, banderillas cortas y largas, y de rosa, suertes entremezcladas con adornos como cabriolas, recortes y quiebros, que entusiasmaron al público. Concluyó su animada faena colocando en buen sitio un rejón de muerte, después de un pinchazo, y suyas fueron las dos orejas del bravo animal, al que se le dio una vuelta al ruedo. El caballero repitió en las corridas del 1 y 2 de enero, cortando otra oreja al único toro que rejoneó en la corrida del Año Nuevo. A este toro, de nuevo lo recibió con la garrocha a portagayola para luego completar una labor lucida a un animal que tenía movilidad, pero que terminó refugiándose en tablas. Sin embargo, al día siguiente a Montes no le fue posible cerrar su feria con un broche de oro porque ninguno de los dos mansos toros de su lote, uno de “Guachicono” y otro de “Ambaló”, le permitieron redondear las faenas, las que tuvieron altos y bajos. Fue ovacionado al completar ambas actuaciones.
Triunfal alternativa del bogotano José Fernando Alzate.
En la última corrida de la feria José Fernando Alzate, novillero bogotano y alumno de la escuela taurina de Cali, fue doctorado en tauromaquia por el maestro Enrique Ponce, siendo testigo Miguel Ángel Perera, todos lidiando un buen encierro de “Fuentelapeña”’. El toricantano estuvo muy decidido con el toro de su alternativa, aunque mostrando, como es lógico, falta de madurez, lo que le costó una voltereta y algunos achuchones. Fue ovacionado. Ahora bien, venía a triunfar y eso es lo que logró con el bravo segundo toro de su lote. Así lo interpretó Jorge Arturo Díaz en El TIEMPO de Bogotá:
La explosión vino con el último toro de la feria, el más armado de la tarde. Lo lanceó con variedad, cargando las suertes y puso a hervir a la afición. Con la muleta por derechas y naturales obligó al bravo, pisando terrenos muy comprometidos. Aunque no todas las suertes fueron puras, había verdad e inminencia de cogida. Y ocurrió en forma espeluznante. El nuevo torero se incorporó, y sin mirarse, se tiró a matar al volapié y pinchó en buen sitio. Casi sin interrupción, dejó la estocada de la tarde, que tiró al toro sin puntilla. El delirio era de padre y señor mío…. Las dos orejas y la vuelta para el toro. El joven graduando abandonó la plaza en hombros, mientras sus encopetados padrino y testigo lo hacían a pie.
Bolívar solamente dos orejas en cuatro festejos.
Luís Bolívar tenía gran responsabilidad en la feria ya que era el diestro que entró en más carteles, cuatro en total, dos en diciembre y dos enero. En cambio a pesar de su entrega no tuvo suerte en los sorteos, por lo que su paso por la feria no ha sido tan exitoso como en los años anteriores, ya que solamente triunfó en la corrida del Año Nuevo, al desorejar por partida doble al único toro que lidió. Así hizo eco de este éxito Víctor Diusabá Rojas en el diario EL PAIS de Cali:
Pregúntenle a Luís Bolívar, que se reencontró consigo mismo en ese penúltimo. El de la casa salió a recuperar terreno perdido desde las largas cambiadas, y pronto vio… que todo apuntaba hacia la puerta grande…Las series de muletazos de Luís fueron templadas, pero más allá, la faena tuvo ritmo. La cosió tanda tras tanda, dejando siempre el trapo en el lugar ideal para enganchar el siguiente pase. Todo le salió bordado y el toro nunca dijo no. Apenas al final, miró dos veces a las tablas y amenazó con irse a ellas. Mató bien y las dos orejas premiaron una plana limpia. Vuelta al ruedo al toro, pese a ese detalle.
Además, el diestro caleño cerca de puntuar en la corrida del 30 de diciembre, en la cual se jugó el pellejo con un astado de “Puerta de Hierro”, del que tenía al menos un oreja ganada, pero por pinchar el presidente negó la petición mayoritaria de trofeo, por lo que Bolívar se tuvo que ir de vacío, mientras que “El Juli” y Castella obtuvieron trofeos. La bronca al presidente fue tal que causó que este y su asesor dimitieran de sus cargos al día siguiente. Por otro lado, en su mano a mano con Castella y en la penúltima corrida del ciclo no encontró el éxito por la falta de colaboración del ganado.
Paco Perlaza, un buen comienzo de feria y un modesto final.
El paso del diestro nacional Paco Perlaza por el coso de Cañaveralejo no ha sido que se diga muy lucido, ya que en sus tres presentaciones solamente obtuvo un trofeo y las cinco faenas restantes fueron silenciadas. Actuó en tres festejos, en la primera corrida de toros del ciclo, en la última del año 2009 y en la del Día de Año Nuevo. Tuvo un buen comienzo pues le cortó la oreja al primer toro que salió por los chiqueros en la feria, un buen toro de “El Paraíso”, pero luego ni en su segundo toro de esa tarde ni en sus otras dos presentaciones refrendó ese éxito inicial, ya que las faenas ejecutadas a su segundo toro de “El Paraíso”, a los dos mansos de “Salento” y al manejable de “La Carolina” fueron silenciadas. La faena de la oreja al noble toro de “El Paraíso” fue bien concebida. La comenzó de rodilla sentado en el estribo, para continuar toreando rodillas en tierra. Pasó luego a hacer un buen toreo clásico, para concluir de nuevo con un hacer dirigido a la galería, y al matar pronto se aseguró el trofeo.
Perera bien pero sin arrebatar.
Miguel Ángel Perera actuó en dos tardes. En su primera actuación en el festejo del 28 de diciembre, el extremeño no tuvo suerte al corresponderle un manso lote del encierro de Ernesto Caicedo. No obstante, se arrimó de verdad y toreó con quietud y temple, pero sin poder redondear faenas, y como tampoco estuvo fino con los aceros, los resultados quedaron en una salida al tercio en su primero, y el de oír silencio al terminar con el último toro de la tarde. Repitió en la última corrida de la feria, y en esta ocasión obtuvo un trofeo del quinto toro del encierro de “Fuentelapeña”, un noble y manejable animal. Con el capote lo veroniqueó con elegancia, y con la muleta con firmeza le ejecutó una faena bien hilvanada, en la que sobresalieron dos excelentes series de templados y largos naturales. Mató bien y se ganó una merecida oreja. También hubiera podido puntuar con el tercero de la tarde, pero al animal tardar en echarse, el público se enfrió y el silencio reinó en los tendidos.
Ponce da a entender que se despide del público caleño, y lo hizo con maestría.
Enrique Ponce ha comenzado en el coso de Cali su vigésima temporada como gran figura del toreo, y al completar su actuación ha declarado que ese 3 de enero de la segunda década del siglo habrá sido la última vez que haya pisado el coso caleño. La razón que dio es que, si incluso siguiera en activo, preferiría pasar la temporada navideña con su familia. Si eso se cumple, su adiós a la afición caleña la ha hecho como el gran torero que es, llevándose con él la oreja del último astado que magistralmente lidió en el coso caleño. El serio toro de “Fuentelapeña” era bronco pero, con la maestría y temple que caracteriza al valenciano, lo fue domesticando para así construir una elegante y larga faena que crecía en ajuste por momentos. Al rematarla con una media estocada defectuosa, el premio solamente fue de una oreja. Lástima que los aficionados caleños hayan tenido que esperar diez años para verlo de nuevo, y ahora si el deseo del espada se cumple esta habría sido la última vez que aprecien su elegante y sabio hacer.
Otros diestros: Luque, Manotas y “Guerrita Chico”.
Aquí concluyo este resumen refiriéndome a tres toreros no por haber triunfado, sino por otras razones. Menciono al sevillano Daniel Luque porque, sin conseguir trofeos en sus tres actuaciones, dejó la impresión de ser un torero dotado de arte, clase y valentía. Entre la mala suerte en los sorteos y el mal uso de los aceros se le escapó el triunfo. Estuvo más cerca de conseguirlo en el octavo festejo, cuando dio una aclamada vuelta al ruedo. Aunque en su participación por primera vez en la feria caleña no haya tenido suerte, no sería extraño que participara en la próxima. Tampoco le acompañó la suerte a César Manotas el jueves 31 de diciembre, fecha en que este joven colombiano tomó la alternativa de manos de Paco Perlaza, con Daniel Luque como testigo, pues esa tarde un descastado encierro de “Salento” frustró los deseos de triunfo tanto del toricantano como los del padrino y del testigo. Finalmente, resalto el caso extraño de “Guerrita Chico”, quien en la primera corrida de la feria protagonizó una situación patética, al convertir lo que pudiera haber sido un triunfo en un fracaso. El colombiano toreaba lucidamente al noble y bravo toro de “El Paraíso” y, motivado por que algunos espectadores empezaban a pedir el indulto, él continuó toreando, a pesar de que el presidente ignorando la petición, le enviara dos avisos. Entonces, el torero decidió entrar a matar y al fallar con la espada, se oyó el tercer aviso, causando que el toro fuera devuelto a los corrales, mientras que el torero oía abundantes pitos. Esto pudiera usarse como ejemplo para aquellos toreros que indebidamente tratan de forzar un inmerecido indulto.
Premios.
Al completarse la Feria del Señor de los Cristales 2009-10 el jurado de la Fundación Plaza de Toros de Cali que concede los premios oficiales dio a conocer los recipientes de estos premios:
Premio “Señor de los Cristales” al máximo triunfador de la feria a “El Juli” quien cortó cuatro orejas en total y salió en hombros en una las dos corridas en que actuó;
Premio “Mejor Faena” a Sebastián Castella por su faena al toro “Encantador” de la ganadería “Puerta de Hierro”;
Premio “Mejor novillero” a Juan Solanilla;
Premio “Mejor Subalterno” a Ricardo Santana;
Premio “Mejor Picador” a Manolo Quinta;
Premio “Mejor Encierro” a la ganadería de ” Fuentelapeña”, lidiada en festejo cerró la feria; y
Premio “Mejor Toro” al astado “‘Tejedor’ del hierro “La Carolina”.”.

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