15 junio, 2021

CUIDADO AL VOTAR PRÓXIMAMENTE POR NUESTROS “ILUSTRES” GOBERNANTES.

PUES NO queda la menor duda que algunos de nuestros diputados tienen cubierto su cerebro con papel carbón, papel pasante y no más. Lo de un tal diputadete Vargas.

PUES NO queda la menor duda que algunos de nuestros diputados tienen cubierto su cerebro con papel carbón, papel pasante y no más. Lo de un tal diputadete Vargas.
A VARIOS de ellos resulta que un analfabeto les leyó que por Barcelona quieren acabar con la fiesta brava y de inmediato tomó la iniciativa como propia y ahora aspira a colgarse medallas más “balines” que un billete de dos cincuenta. Y no estoy mal, una persona analfabeta sabe más que muchos diputados y si alguno lo duda bastara que vea como esta un país como el nuestro, un país tan mal que aun les pese a los señores diputados, ¡¡¡ESTA PARA EL ARRASTRE!!!.
DEBEMOS DE tener mucho cuidado con la situación que estamos viviendo, el horno, México, no esta para bollos. El PRI, “patria” del inteligente diputado debe de tomar cartas en el asunto, queremos soluciones, no babosadas, como la ídem del señor Vargas, el de la “brillante” idea de quitar medios de empleo, los productores de trabajo del que da para tortillas. Viene al caso lo siguiente ya que como dijo Alberto Einstein en los momentos de crisis: “Sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”, imaginen ellos que no votaremos ya, que “nos comeremos” las papeletas en las próximas elecciones, mejor leamos.
LEYENDA CON AGILIDAD MENTAL.
Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media, un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer, en realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento buscaron a un “chivo expiatorio” para encubrir al verdadero culpable. El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o ninguna oportunidad de escapar al terrible veredicto: ¡LA HORCA!.
El Juez, también cómplice, cuidó de dar todo el aspecto de un juicio justo y por esta razón le dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente.
Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino”, por supuesto, el funcionario corrupto había preparado dos papeles con la misma leyenda: “CULPABLE” y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se dio cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Éste inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados pensando, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y agarró uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados los presentes, le reprocharon airadamente. Pero… ¿Qué hizo?… ¿Y ahora?…. ¿Cómo vamos a saber el veredicto?. Es muy sencillo respondió el acusado, “Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos que decía el que yo escogí”… Nos Vemos.

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