25 septiembre, 2021

MALAGA, DOMINGO DE RESURRECIÓN SEBASTIÁN CASTELLA DOS OREJAS.

“El Tato”, que reaparecía después de diez años, no terminó de acoplarse y José Tomás muy ovacionado.
MONUMENTAL DE MALAGA.
Domingo 4 de abril 2010. Tarde soleada y muy apacible. Entrada, llenazo con cartel de “no hay billetes”.
Presidio la corrida la Señora Ana María Romero.

“El Tato”, que reaparecía después de diez años, no terminó de acoplarse y José Tomás muy ovacionado.
MONUMENTAL DE MALAGA.
Domingo 4 de abril 2010. Tarde soleada y muy apacible. Entrada, llenazo con cartel de “no hay billetes”.
Presidio la corrida la Señora Ana María Romero.
En sitios de privilegio “El Litri”, apoderado de Raúl Gracia; Javier Conde, con su bella esposa, Estrella Morente; Francisco Rivera Ordóñez; Joaquín Sabina, entre otros.
6 Toros de la ganadería de Núñez del Cubillo, bien presentados, ajustados de raza, segundo con genio, quinto parado, sexto manseo; el cuarto extraordinario, el mejor del encierro.
RAÚL GRACÍA “EL TATO”, de celeste y oro – palmas y ovación tras aviso.
JOSÉ TOMÁS, de verde y oro, ovación tras aviso y vuelta al ruedo tras dos avisos.
SEBASTIÁN CASTELLA, de catafalco y oro, oreja y oreja tras aviso.- Tarde de gran expectación por ver juntos a José Tomás y a Sebastián Castella con la reaparición de “El Tato” un torero muy querido por la afición y que, en su ausencia de los ruedos, nunca estuvo apartado del toro; en unas ocasiones como apoderado y en otras como veedor.
Raúl Gracia, que le correspondió el mejor lote, siendo ovacionados en el arrastre, se mostró muy distinto en cada uno; muy ortodoxo en el primero con entrega y deseos de agradar, acusando la larga ausencia. En el cuarto, extraordinario, el mejor del encierro con diferencia, logró verónicas lentísimas, naturales de altos quilates, ajustadísimos pases de pecho, templando y mandando; disfrutando y a gusto se le veía al aragonés, la espada le privó de tocar pelo. Buen reinicio para el maño.
José Tomás, tuvo que pechar con el peor lote, mostrándose muy por encima de sus ejemplares; en su primero, descastado, muy lúcido con el capote y arriesgando en un quite por gaoneras, firme con la muleta, estático, sin moverse ni un milímetro, obligando al toro que hecha la cara arriba y derrotando; que aguante y que poder el de Tomás ante un toro peligrosísimo. En el quinto, parado el serio morlaco, una tanda de derechazos portentosos y unas ajustadísimas manoletinas, mando, poder y mano muy baja desplegó el madrileño con un valor de vértigo.
Sebastián triunfador de la tarde con dos ejemplares de distinto corte; el tercero muy manejable, faena con emoción y temple, en la que lo más destacable fueron los circulares invertidos. En el último, un manso de solemnidad, Castella se mostró poderoso y dominador durante toda la lidia, pisando terrenos comprometidos y aguantándolo, muy valiente y entregado el francés. No sale por la puerta grande, se precisan dos orejas en un solo toro.

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