20 junio, 2021

FUERON LOS REGALOS LOS QUE SALVARON LA CORRIDA DEL DÍA DEL TRABAJO.

Castella dio un concierto de buen toreo y dejó un recuerdo que será difícil de borrar… En una tarde agradable que comenzó con un público de dulce para los matadores el encierro de Teófilo Gómez desentonó con la disposición de los matadores y el buen ambiente de los tendidos, en donde por cierto se encontraba quien fuera presidente de la República hace apenas cuatro años

Castella dio un concierto de buen toreo y dejó un recuerdo que será difícil de borrar… En una tarde agradable que comenzó con un público de dulce para los matadores el encierro de Teófilo Gómez desentonó con la disposición de los matadores y el buen ambiente de los tendidos, en donde por cierto se encontraba quien fuera presidente de la República hace apenas cuatro años y quien recibió una oleada de recordatorios desde las diferentes localidades, algunas punzantes y otras ingeniosas, pero con la libertad que nos regala la Constitución, no así a una persona que en la entrada de la plaza hizo lo propio y terminó en chirona, detenido por la policía estatal.
En lo referente al toro, Castella durante la lidia ordinaria dio muestras de querer triunfar de nuevo en esta plaza y con el primero de su lote expuso esa calidad por demás conocida que aquilata metiendo a un bicho y en ocasiones hasta haciéndolo humillar. Con el de regalo trazó lo más torero de la tarde, aunque fue con uno de regalo de Bernaldo de Quirós, al que fue metiendo, enseñándolo y armando un verdadero escándalo con los presentes que en algún momento hasta pidieron el indulto, sin embargo el matador galo sabía que había que meterle la espada y tumbar el rabo, un pinchazo hondo le impidió ello y se llevó dos orejas, que al final son lo menos luego del trasteo. En la suerte de varas el varilarguero sufrió un tumbo que a la postre llevará al destazadero al caballo de nombre “Cero” el cual, nos comento el señor Roberto Cobos, propietario de la cuadra, sufrió una cornada en la femoral que lo desangró y de igual manera nos dijo que a esta jaca ya se la habían cornao en Guadalajara la temporada pasada.
El primer espada, Eulalio López “El Zotoluco”, también regaló un toro de la misma procedencia del anunciado en el cartel, así que se zumbó tres de Teófilo, mostrando con los tres esa entrega que le caracteriza siempre en pos del triunfo, calando en los tendidos y escuchando olés profundos y logrando la peluda del obsequio, en el que de inicio se dieron cosas poco usuales, de inicio y tras las largas afaroladas, ya de pie, se tropezó con el capote, luego llevándolo al caballo tuvo una colada que lo dejó descubierto, en los palitroques Castella se llevó un sustazo al ser casi arrollado por el burel, en el brindis, que fue público, al arrojar la montera cayó de canto enterrada en la arena.
En tanto Rafael Ortega de nueva cuenta no tuvo todas consigo y aun cuando puso todo de sí poco logró con los infumables teofilitos que le tocaron en suerte, si acaso eso lo es, bien con banderillas, como siempre, disposición a raudales y el intento siempre de hacer fiesta, ya tendrá otra y ahí la tercera puede ser la vencida.

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