17 septiembre, 2021

MADRID UNDÉCIMA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO, CUANDO HAY TOROS NO HAY TOREROS.

Las Ventas da y quita; hoy tuvieron su oportunidad de oro, no la aprovecharon y se dejaron pasar un buen encierro aunque remendado.

Las Ventas da y quita; hoy tuvieron su oportunidad de oro, no la aprovecharon y se dejaron pasar un buen encierro aunque remendado.
MONUMENTAL DE LAS VENTAS UNDÉCIMA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO MADRID, 16 DE MAYO, TARDE APACIBLE. ENTRADA, LLENO.
4 toros de la ganadería de Los Bayones y 2, de remiendo, de José Luís Pereda, bien presentados, desiguales en su juego, con buenas hechuras, en el tipo, en general potables y alguno muy boyante; excelente el segundo, bravo, humillando, con fijeza y repitiendo, ovacionado. Los Bayones sale de San Isidro fortalecido, lidiando solo cuatro.
GABRIEL PICAZO de purísima y oro, saludos desde el tercio y división de opiniones tras aviso.
EMILIO DE JUSTO de blanco y oro, pitos tras tres avisos, el toro se fue al corral, y silencio.
ISRAEL LANCHO de gris plomo y oro, silencio y silencio.
PICAZO con el que abrió plaza no fue capaz de mantenerlo en los medios, donde el toro se empleaba, embistiendo y con buen son, terminó por irse a tablas y el madrileño sin ver las condiciones de su oponente se diluyó en muletazos intermitentes y sin contenido. Con el cuarto, uno de los de Pereda, toro serio y que rompió a bueno, no encontró la fórmula para embarcarlo y sacar las buenas condiciones; Gabriel no se entregó teniendo material, demostró que no está puesto para estos compromisos.
DE JUSTO, no se va a encontrar otra extraordinaria oportunidad para armar el lío con un ejemplar para encumbrarse; por no tener no tuvo ni actitud, frío y sin ideas; en ningún momento vio las excelentes condiciones del toro; solo tenía que quedarse quieto, adelantar la mano y presentar la muleta, el toro se templaba solo y con su repetición también ligaba solo; para males mayores y vaya que el buen ejemplar de Los Bayones no lo merecía, no pudo matarlo, se enfilaba mal y se iba de la suerte, sonaros los tres avisos y el toro al corral; lo que podía haber sido un sonoro triunfo se quedó en una sonora bronca para el diestro extremeño y una gran ovación para el morlaco; el toro muy por encima del torero; con razón no torea más de media docena corridas al año. Al extremeño hasta ahí le llevó el río. Con el quinto, ejemplar de buena condición pasó inadvertido, sin ideas y con pena.
LANCHO un año después del terrorífico percance sufrido en esta plaza ante un toro de Palha; agradeciendo los buenos oficios brindó al Dr. Padrós y se las tuvo que ver con el peor del encierro, el segundo de Pereda, quedándose corto complicó la labor del diestro extremeño que luchó y sufrió para acabar con su antagonista. El sexto, de diferente condición, justas sus fuerzas, pero noble y repetidor, se venía de largo pidiendo una muleta; el de Badajoz no lo templó, dejándose enganchar en uno y otro muletazo; el burel, quizá cansado de no recibir la lidia adecuada, se fue a las tablas y hasta ahí llegó todo. Otro buen toro, de la tarde, que estuvo por encima del diestro y se fue sin torearlo.
Parte Médico Gabriel Picazo: “Herida incisa en el 2º dedo de la mano izquierda, con sección del tendón profundo. Que no le impide continuar la lidia”.

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