15 junio, 2021

MADRID, DUODÉCIMA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO. DOS NOVILLOS VIVOS AL CORRAL.

De pozo vacío no se puede sacar agua. Si no se tiene pasta de torero mejor es dejarlo. El encaste Saltillo dejó al descubierto las carencias, los defectos y el miedo de los noveles.

De pozo vacío no se puede sacar agua. Si no se tiene pasta de torero mejor es dejarlo. El encaste Saltillo dejó al descubierto las carencias, los defectos y el miedo de los noveles.
MONUMENTAL DE LAS VENTAS DOUDÉCIMA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO, SEGUNDA NOVILLADA DE FERIA. MADRID 17 DE MAYO, TARDE APACIBLE. ENTRADA TRES CUARTOS DE PLAZA.
6 novillos-toros de la ganadería de Joaquín Moreno Silva, bien presentados, de juego desigual, con raza, con cuajo, nobles en su conjunto pero con genio; destacó el primero y el segundo.
PACO CHAVES de grana, bronca tras tres avisos, el novillo vivo al corral y pitos.
MIGUEL HIDALGO de rojo, silencio, y silencio tras tres avisos, el novillo vivo al corral.
ANTONIO ROSALES de grana – silencio y saludos desde el tercio por su propia cuenta.
CHAVES tuvo un primer novillo excelente, transmitía, se venía de largo, algo distraído pero más bien por la descompostura del novillero; no pudo con él en ningún terreno y en ningún pasaje de la lidia, mal colocado y con el miedo en el cuerpo, reflejado en su rostro, no se puede pensar delante de la cara del novillo; que indecencia para Madrid. Y para colmo de males no pudo matarlo, la bronca debía haber sido de época y no sólo para Chaves sino para quién firmó al chaval para Madrid y en San Isidro. Con el cuarto más de lo mismo, incluido las espantadas.
HIDALGO le fue a la zaga al director de lidia, que pobreza de ideas y de concepto, solo se le veía incapacidad y miedo; con estas credenciales es más que claro que se deben dedicar a otra cosa, tendrán que cambiar mucho para que su futuro esté en esto. Su primero fue un novillo potable y al que se le podía haber hecho algo importante; el quinto, manso y complicado, lo llevó por la calle de la amargura y otro que se fue vivo al corral. Que desastre.
ROSALES no entendió ni se acopló con ninguno de los dos, pero al menos los aguantó, excepto en el sexto que le tiró el capote a la cara para tomar las de Villadiego; por lo menos pudo matar a sus dos oponentes.
Tarde para el olvido, la profesionalidad brilló por su ausencia y no solo en la terna, sino en las cuadrillas; por momentos parecía que estábamos en la capea de cualquier pueblo de la España de la tortilla, la hogaza y la bota de vino,con todo el respeto que merecen nuestros bellos pueblos, la tortilla, la hogaza y la bota.De quién sería la feliz idea de traer a Las Ventas a estos chavales.

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