15 junio, 2021

MADRID DECIMOCTAVA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO, SOBERBIO ENCIERRO DE CUADRI.

Se dejaron ir un extraordinario encierro. La puerta grande se debiera de haber abierto para el ganadero.

Se dejaron ir un extraordinario encierro. La puerta grande se debiera de haber abierto para el ganadero.
MONUMENTAL DE LAS VENTAS, DECIMOCTAVA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO. MADRID 23 DE MAYO, TARDE AGRADABLE CON UN SOL RADIENTE. ENTRADA LLENO. 6 toros de la ganadería de Celestino Cuadri, excelentemente bien presentada, de buen juego, brava, noble, con hechuras y en tipo de la casa; destacable el tercero muy aplaudido y ovacionado en el arrastre, el quinto también fue importante. Extraordinario encierro el presentado por Cuadri.
LÓPEZ CHÁVES de verde oliva y oro, saludos desde el tercio tras aviso y silencio.
SALVADOR CORTÉS de azul marino y oro, silencio y pitos.
DAVID MORA de tabaco y oro, palmas y silencio tras aviso.
Regresaba Celestino Cuadri a Madrid, después del triunfo de hace dos temporadas, toro de la feria, y vaya que lo hizo con la mayor dignidad, demostrando que es un GANADERO, con una soberbia corrida, seria, bien hecha, con trapío, en el tipo de la casa, con fondo, con raza, encastada, con kilos pero con movilidad; una corrida para Las Ventas. Bravo ganadero. Con esa presentación el resultado tenía que ser bueno y resultó ser extraordinario; tres toros cumbres, dos más que potables y uno que a pesar de ser flojo se dejó y fue noble; pleno para la ganadería, hay quien dé más.
Y la terna con estos mimbres no supieron hacer el cesto, en Madrid un fracaso de ésta guisa ha de pesar como una losa. Una vez más “cuando hay toros no hay toreros”.
CHAVÉS permitió que pegarán con exceso en varas a su primero y el toro terminó por acusarlo; con voluntad lo intentó pero sin convencimiento, solamente aseado. El cuarto que se empleo con genio en el caballo llegó boyante a la muleta; el diestro frío y sin trasmitir no sacó lo bueno que tenía el de Cuadri, y para colmo lo remató con un feo bajonazo.
CORTÉS con dos buenísimos ejemplares, no estuvo en toda la tarde, mal colocado y sin sitio, con excesivas precauciones propias de la inseguridad; con los de Cuadri solo tenía que estar seguro y afincado para adelantar la mano, Salvador ni lo entendió ni se acopló o no quiso, como le pasó con el quinto, un precioso e impresionante castaño oscuro que se empleo y empujo en varas, tragándose la muerte mientras recibía una estruendosa ovación.
MORA se encontró con el mejor de la tarde, un toro para encumbrarse, “Frijolero”, siempre se vino de largo, humillando, con fijeza, pedía una muleta poderosa y en los medios de poder a poder, y no supo qué hacer; el toro siempre por encima de él y se llevó la ovación de la tarde; el morlaco era para armar un taco y de los gordos. Qué oportunidad Mora dejaste pasar, otra igual no se te presentará. Con el sexto, el peor del encierro, flojo, pero noble y con buen son, solo voluntad sin picante.
Raúl Cervantes, bregó magistralmente a Frijolero. Como magistral fue el tercio de banderillas de Rafael González y Víctor Manuel Martínez. Sombrerazo para los tres.

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