13 junio, 2021

MADRID DECIMONOVENA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO TRES BUENAS ESTOCADAS.

Guadaira tuvo pero no retuvo, los novillos complicados y los noveles con toda la entrega, voluntad y disposición.

Guadaira tuvo pero no retuvo, los novillos complicados y los noveles con toda la entrega, voluntad y disposición.
MONUMENTAL DE LAS VENTAS DECIMONOVENA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO NOVILLADA DE FERIA. MADRID 24 DE MAYO, TARDE, AGRADABLE. ENTRADA, TRES CUARTOS DE PLAZA
6 novillos-toros de la ganadería de Guadaira, desiguales en su presentación, descastados, sin un ápice de raza; el tercero aplaudido en el arrastre.
ARTURO SALDÍVAR de verde botella, silencio y silencio.
LUÍS MIGUEL CASARES de grana, silencio y silencio.
CRISTIAN ESCRIBANO de verde aceituna, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
SALDÍVAR con su primero, un ejemplar muy flojo y que nunca humilló, no se acopló en ningún momento de la lidia, no estando acertado con la espada. Con el cuarto, el mexicano mostró una buena serie en redondo después de sufrir un desarme y poco más que contar, salvo la buena estocada en lo alto para hacer rodar a su oponente sin puntilla.
CASARES comenzó con mal pie, quieto como una estatua se preparó para chicuelinas y fue desarmado, el novillo se defendía pegando unos tornillazos pavorosos; buenos naturales aguantándole y dejando patente sus buenas maneras y una soberbia estocada. El quinto, todo un tío, a punto de desarmarle en un quite por gaoneras, no facilitó las cosas al aragonés que se empeñó en una faena larga pero sin consistencia; otra buena estocada lo destacable.
ESCRIBANO, con el mejor del encierro – el tercero – y que tampoco fue una perita en dulce, si bien se vino de largo no siempre lo hizo por derecho; la faena con muchos enganchones; al natural mejoró notablemente pero sin ligar; todos sueltos, buscando la colocación y el sitio se diluyó la faena. El sexto manso de solemnidad, flojo, parao y defendiéndose, Escribano insistió por uno y otro lado pero ante semejante burel era imposible.

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