17 septiembre, 2021

HOY HACE 27 AÑOS GRAVÍSIMA CORNADA SUFRIÓ “CURRO” VÁZQUEZ EN MADRID.

Hoy el calendario hace cumplir 27 años de que el maravilloso torero ibérico “Curro” Vázquez fue herido de extrema gravedad en Las Ventas de Madrid, durante la última corrida, de tres en las que se contrató aquel año para apersonarse en la Feria de San Isidro.

Hoy el calendario hace cumplir 27 años de que el maravilloso torero ibérico “Curro” Vázquez fue herido de extrema gravedad en Las Ventas de Madrid, durante la última corrida, de tres en las que se contrató aquel año para apersonarse en la Feria de San Isidro. Un toro quemado con la ganadera efigie de Joaquín Moreno Silva, astipuntal como pocos, flojo de casta pero certero le alcanzó a la altura del muslo derecho marcándole un par de trayectorias de 20 y 15 centímetros y cercenándole la femoral. El líquido púrpura brotó entonces de sus carnes como una cascada que amenazaba con quitarle la existencia.
Bien conocida es entre los taurinos la sentencia de que “Por los hoyos de las cornadas se va el valor de los toreros”; mucho, demasiado quizás tenga de cierta la oración. El caso de “Curro” se puede mostrar como ejemplo, ya que además de esta cornada tremenda hubo de vivir por lo menos otras dos de similar tesitura. A ello se culpa que el fino coletudo no haya llegado rotundamente al mayor título de figura del toreo.
“Curro” Vázquez nació en Linares, provincia de Jaén el 1º de mayo de 1951. Con el nombramiento, bien ganado, de novillero puntero llega a la alternativa el 12 de octubre de 1969, pues su apoderado, Rafael Sánchez “El Pipo” pretendía que arribara a la temporada de 1970 ya como matador; esa tarde en el coso de Vista Alegre de Madrid sostuvo un mano a mano con su padrino José Fuentes quien le sesiona los avíos para que lidie a “Batanero”, toro del hierro del Barcial, de arboladura impactante y de pelo berrendo en colorado el cual le hiere gravemente en el recto, sin embargo el protocolo estaba realizado.
El 15 de mayo de 1971 llega a Las Ventas a ratificar su investidura llevando la responsabilidad del padrinazgo Antonio Lomelín quien ante la persona torera del lusitano José Falcón le cede el turno del primer toro de la tarde anunciado en el cartón como “Bailandito” y procedente de la explotación brava de Alonso Moreno de la Cova.
Poca fortuna tuvo esa campaña y decide venir a México en donde hace aproximadamente 20 paseíllos. Muchos años luego hasta la afición de Aguascalientes tuvo el placer de verle en la Plaza Monumental, ya ésta remodelada y ampliada al aforo que se le observa en nuestros días.
“Curro” fue un torero excelente, de modelo clásico muy recalcado que cimentó mucho su nombre en la capital española, así fuera en Las ventas, en donde salió dos veces por la Puerta Grande, como en la plaza anterior de Vista Alegre, en Carabanchel, donde precisamente decidió retirarse de la profesión sosteniendo un mano a mano con “El Juli” el 4 de octubre del 2002.

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