18 septiembre, 2021

EL MAESTRO JOAQUÍN BERNADÓ.

Hace algún tiempo descubrí a Joaquín Bernadó como comentarista taurino. Ya saben que ejerce esa función en Telemadrid, acompañando a Miguel Ángel Moncholi. El torero catalán ocupa el puesto del profesional que asesora al periodista durante las corridas. Todas las televisiones tienen un profesional en sus retransmisiones.

Hace algún tiempo descubrí a Joaquín Bernadó como comentarista taurino. Ya saben que ejerce esa función en Telemadrid, acompañando a Miguel Ángel Moncholi. El torero catalán ocupa el puesto del profesional que asesora al periodista durante las corridas. Todas las televisiones tienen un profesional en sus retransmisiones. Por desgracia, a casi ninguno se le puede escuchar. Algunos, porque son insípidos y no tienen el menor juicio crítico por un sentido del compañerismo mal entendido. Son contratados para enjuiciar los festejos, pero no realizan ningún juicio. Y cuando lo hay, siempre es para ponderar lo bien que ha estado el matador, aunque haya dado un mitin.
Pero hay algo más intolerable. Son los comentaristas que cierran los ojos ante los atropellos, aquellos para lo que todo es bueno y, para colmo, convierten su puesto de comentarista en un trabajo chabacano, lleno de alardes supuestamente graciosos y con un tono de suficiencia chocante, entre otras cosas porque utilizan su púlpito para recordar a todo el mundo las hazañas que realizaron cuando se vistieron de luces.
En contraposición con todo este muestrario lamentable, que más que ayudar a la Fiesta la desprestigia, he tenido la suerte de conocer la forma de trabajar del maestro Bernadó. Mi primera sorpresa es que le llama a las cosas por su nombre. Si un torero no está bien lo dice con claridad y sin tapujos. Y si está bien lo argumenta desde la serenidad de quien sabe lo que se trae entre manos. Todo ello, dicho con expresiones de torero, sin chistes fáciles ni astracanadas, sin andar de continua juerga con la chica que hace las entrevistas como sucede en Canal Sur una joven que, por cierto, no tiene ni idea de lo que pregunta.
Bien por el maestro Bernadó, que lamentablemente sólo habla en Telemadrid y no está al alcance de los andaluces, que nos tenemos que conformar con estos comentaristas jocosos. Y algo aún más reprobable. Esos comentaristas deberían ayudar a formar a los que ven las corridas por la televisión. Sus enseñanzas dejan mucho que desear. Como muestra, un botón. Esto que cuento es real. Mató un chaval de una estocada muy baja en una sin caballos. ¡Qué estocada!, dijo el torero comentarista. El periodista le dijo: “Maestro, está algo baja”. Y el maestro le contentó: “Y qué más da”. Pues así se enseña a ver toros en algunas televisiones públicas. Enhorabuena al maestro Bernadó, al que una estocada baja le parece lo que es: una estocada baja. Y repite con frecuencia que matar por arriba es fundamental.

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