16 junio, 2021

OPINION. LAS FERIAS PRIMAVERALES MADRILEÑAS:

Desde hace unos años he estado incluyendo en esta página artículos en los que hago resúmenes de algunas ferias importantes, entre ellos los de la Feria de San Isidro, la que se considera la más prestigiosa del mundo. Ahora bien, al año siguiente de celebrarse la primera Feria del Aniversario en el 2006, expresé en mi resumen de la Feria de San Isidro el temor de que la nueva feria comenzaba a afectar negativamente a la tradicional. Razonaba mi inquietud de esta manera en el resumen de la Feria de San Isidro del 2007:

Desde hace unos años he estado incluyendo en esta página artículos en los que hago resúmenes de algunas ferias importantes, entre ellos los de la Feria de San Isidro, la que se considera la más prestigiosa del mundo. Ahora bien, al año siguiente de celebrarse la primera Feria del Aniversario en el 2006, expresé en mi resumen de la Feria de San Isidro el temor de que la nueva feria comenzaba a afectar negativamente a la tradicional. Razonaba mi inquietud de esta manera en el resumen de la Feria de San Isidro del 2007:
La Feria de San Isidro de Madrid, que hasta el año pasado era la única feria primaveral madrileña, con el pequeño preámbulo de la Feria de la Comunidad, se ha diluido algo en importancia al repetirse este año la llamada Feria del Aniversario, organizada la temporada pasada con el propósito de conmemorar el 60º aniversario de la Feria de San Isidro. El problema es que varias de las figuras más señeras prefieren entrar en ambos abonos y, como al mismo tiempo no desean confrontar en demasía a la exigente afición madrileña, evitan hacer doblete en ambos abonos. El resultado es que los carteles del abono de la Feria de San Isidro, que es el más extenso de los dos ciclos, son menos rematados, al entrar en ellos menos figuras y más toreros de menor categoría, y estos últimos, a menudo, toreando los encierros toristas y otros menos deseados por las figuras. Aun así San Isidro sigue siendo la feria taurina más larga y la de más prestigio del mundo taurino.
Continué expresando comentarios similares sobre la Feria de San Isidro en los resúmenes de los tres últimos años, pero ya los hacía con más convicción, pues la calidad de los carteles del ciclo isidril y los resultados artísticos de sus corridas continuaban empeorándose, culminando en esta pasada Feria de San Isidro, la que la crítica, casi por unanimidad, ha catalogado como la de peor calidad desde que el empresario de la Ventas Livinio Stuyck creó la feria en 1947.
Cuando escribía mis resúmenes, aunque notaba el paulatino deterioro, no tenía la tendencia a hacer comparaciones cuantitativas o calificativas de una feria con otra. Me limitaba a resumir la feria sin específicamente compararla con las anteriores, pero hace unos días al leer el estudio estadístico Cuesta abajo: Madrid (2006=2010) del profesor Juan Medina, publicado en su blog Escalafón del aficionado, sobre las ferias primaverales madrileñas, mi idea de que la Feria del Aniversario está perjudicando a la de San Isidro se ha acrecentado.
Con el permiso del autor incluyo aquí algunos de los datos estadísticos recopilados por Juan Medina que muestran que el número de trofeos concedidos en conjunto en las ferias madrileñas de la Comunidad, la de San Isidro y la del Aniversario ha ido disminuyendo progresivamente. Éstos son los datos:
En las ferias de 2006 se cortaron 18 orejas: “El Cid”, tres; “El Fandi”, Castella y Jiménez, dos; y Encabo, Gallo, Cruz, Ferrera, Juli, Téjela, Uceda, Morante y Abellán, una.
En ferias de 2007 se concedieron 16 orejas, cuatro a Castella; dos a “El Juli” y Téjela; y una a Liria, Torres Jerez, Valverde, Bautista, Uceda, Manzanares, Morante y Jiménez.
En las ferias del 2008 se cortaron 15 orejas: José Tomás cortó cuatro; Morante y Perera, dos; y “Joselillo”, Urdiales, Ferrera, “El Fundi”, “El Cid”, Cayetano y Talavante, una.
En las ferias del 2009, se concedieron 14 trofeo a: Esplá, Castella, Bolívar y Pinar dos; y Urdiales, de Justo, Capea, Téjela, Morante, y Luque, una.
Finalmente en estas pasadas ferias se concedieron solo nueve orejas, distribuidas de esta manera: Bautista cortó dos, y Fandiño, Díaz, “Rafaelillo”, Perera, “El Cid”, Robleño y Castella, una cada uno.
El autor de estas estadísticas, como todo el mundo, sabe que el toreo es un arte, y como tal los números son incidentales. Sin embargo, en un caso como el de las ferias madrileñas, en las cuales las variables, público, toreros, ganado, lugar, o cantidades de corridas, etc., son tan similares, y los resultados numéricos han sido tan diferentes, las estadísticas ayudan mucho a catalogar la calidad de una feria, o el camino que está tomando. Así que Medina concluye que sus datos, relacionados con la reducción en cortes de orejas, ayudan a explicar la tendencia de las ferias primaverales madrileñas de ir “cuesta abajo”: Son sólo estadísticas, pero ahondan la impresión del bache. En las cinco últimas temporadas, el número de trofeos cortados durante el maratón venteño (miniferia de la Comunidad, San Isidro y Aniversario) ha ido cayendo progresivamente. De las 18 orejas cortadas en 2006, hemos pasado a las 9 en 2010.
Si consideramos la casi unanimidad de criterio que aparece en los medios informativos, exponiendo la menor calidad de las últimas ferias madrileñas, colaborada por las estadísticas de Juan Medina, mi impresión es que la Feria de San Isidro, desde su extensión con el conveniente nombre de Feria del Aniversario en el 2006, va ‘cuesta abajo’. Por lo tanto, es razonable deducir que el ingrediente, aunque no sea el único, que está causando la deterioración de San Isidro ha sido la adición de la nueva feria. Por lo tanto, es también lógico suponer que si la Feria del Aniversario fuera eliminada, se abriría un camino para que los carteles de la Feria de San Isidro mejoraran, y también habría alguna posibilidad para que los resultados artísticos volvieran a ser algo mejores, como los eran antes del 2006.
Como ya se ha comprobado que más no es siempre mejor, lo ideal seria que en un inmediato futuro, más o menos una semana después de celebrarse la Feria de la Comunidad, que no es otra cosa que un fin se semana taurino, se volviera a dar la Feria de San de San Isidro con no más de una veintena de festejos, sin la interrupción de la Corrida de la Prensa y, aproximadamente, un fin de semana después de concluir la feria tradicional, cerrar esta especie de temporada grande con las corridas benéficas de la Prensa y de la Beneficencia. De esta manera la feria del patrón de la ciudad estaría de nuevo bien delimitada por un claro principio y final. Así, muchas de las figuras no tendrían excusa para limitar sus actuaciones en el abono isidril, y los carteles serían más dignos de San Isidro, la feria que debe seguir siendo la más importante de Madrid y del mundo taurino.
Ahora el problema es como se podrían llevar acabo estos cambios cuando existen tantos intereses creados, y la adición de la nueva feria ha puesto más euros en los bolsillos de la empresa de la Plaza Monumental de las Ventas y en la bolsa de la Comunidad de Madrid, propietaria del inmueble. Por consiguiente, no se podría esperar que el cambio lo iniciara una empresa privada que, como todas, cumple con la misión de ganar cuanto más dinero posible para sus accionistas. Sin embargo, sí se debería esperar que el cambio lo demandara la Comunidad de Madrid, exigiendo que la próxima empresa que administre la plaza durante un nuevo periodo de arrendamiento incorporara estos, o similares, cambios en el pliego de condiciones.
Después de todo, en principio, una institución comunitaria debiera de preocuparse de mantener el prestigió de una feria que es una parte integral de la tradición cultural y popular madrileña, y también de defender los derechos de los aficionados que caen presas de los abusos de una empresa comercial con la complicidad de una institución gubernamental local.

Deja un comentario