25 septiembre, 2021

EN DUDA LA TEMPORADA EN TIJUANA.

Cómo reguero de pólvora llega la noticia que la empresa que daba toros en la ciudad de Tijuana, BUSA, durante la presente temporada, ha roto relaciones con la familia López Hurtado, propietarios de la hermosa Monumental de Playas de Tijuana

Cómo reguero de pólvora llega la noticia que la empresa que daba toros en la ciudad de Tijuana, BUSA, durante la presente temporada, ha roto relaciones con la familia López Hurtado, propietarios de la hermosa Monumental de Playas de Tijuana, casi dando por terminada la temporada taurina 2010. Sin embargo, ya se maneja que para el día 18 del presente hay un “quite providencial” que ya estaba previsto, según personas allegadas a BUSA; se dará la corrida programada para dicha fecha con los matadores Federico Pizarro, Alfredo Gutiérrez y Alejandro Amaya lidiando toros de Bernaldo de Quirós, haciendo “alguien” empresa. La ruptura entre BUSA y la familia López Hurtado nos tomó a muchos de sorpresa pues el domingo 27 de Junio se había celebrado la Corrida del Cincuentenario del coso “a la orilla del mar” con una inusual corrida de rejones. Y antes de dar inicio se entregaron placas de reconocimiento y hubo abrazos entre “arrendadores” y “arrendatarios”. Pero en esto de la fiesta de toros nada es extraño y hasta el menos dentado “masca fierro”. Lo cierto es qué con esta ruptura, ignorando si es definitiva o temporal, se da un compás de espera a la labor que Alberto Bustamante, BUSA, venía desarrollando cómo empresario y el proceso de aprendizaje que esto implicó parece haber hecho mella en la aspiraciones del empresario, sobre todo económicas, dada la complicada crisis por la cual cruzamos; no es fácil dar toros estando tan lejos Tijuana del centro neurológico de la fiesta en el país. Toros, matadores, cuadrillas y todo lo que involucra dar una corrida de toros, cuesta el doble o más. Es muy loable reconocer el esfuerzo de dar toros por parte de Alberto. Pero por otro lado, sería poco sincero de mi parte el dejar de recalcar que en la humilde opinión de un servidor, el empresario fue mal asesorado, sobre todo en lo taurino. O quizás puso oído sordo a los que se acercaron a él al inicio de sus gestiones cómo empresa. Eso solamente lo sabe él. A veces “nos ganan las ganas” y creemos que las personas sólo nos buscan para sacar partida, prejuzgando a todo y a todos, incluyendo a los qué por azares del destino quizás conocen un poco más sobre materia taurina, y las formas y maneras del negocio. Pero nadie experimentamos en cabeza ajena y ante el esfuerzo de Alberto Bustamante y su equipo, no queda más que decir “enhorabuena”. Pero la fiesta sigue y nos preguntamos: ¿Quién podrá salvar la permanencia de la fiesta de toros en Tijuana?. Y nos viene a la mente un viejo amigo y conocido de la afición, matador de toros en retiro… ¡SI SEÑOR, ES CORRECTO!.

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