25 septiembre, 2021

MANUEL BENÍTEZ PÉREZ, “EL CORDOBÉS”, ULTIMO CALIFA, El V…

Nació el 4 de mayo de 1936 en la calle Ancha, s/n de Palma del Río, Córdoba. Sus padres eran José y Ángeles. A inicios de la Guerra Civil se traslada la familia entera al pueblo de cordobés de Pueblonuevo. Fue bautizado en la Iglesia de Santa Bárbara de Peñarroya-Pueblonuevo el 19-3-1938.

Nació el 4 de mayo de 1936 en la calle Ancha, s/n de Palma del Río, Córdoba. Sus padres eran José y Ángeles. A inicios de la Guerra Civil se traslada la familia entera al pueblo de cordobés de Pueblonuevo. Fue bautizado en la Iglesia de Santa Bárbara de Peñarroya-Pueblonuevo el 19-3-1938. Es el menor de cinco hermanos: Ángela, Encarna, Carmela, José y Manuel. Huérfano desde muy joven, se crió con una hermana suya. Pasó los años de la escuela ayudando a los albañiles.
De origen más que humilde, logró convertirse en uno de los más afamados representantes de la tauromaquia internacional y es considerado uno de los iconos de los años 60. Alcanzó fama inusitada. Lo suyo era la quietud y el aguante, luego vendrían sus muñecas portentosas. Torero polémico con una concepción diferente del toreo, basada en la inmovilidad ante la res, lo que producía gran emoción en los públicos populares. Se caracterizó por llevar a cabo un estilo poco ortodoxo, con el cual provocó emoción y controversia en el público.
Personaje singular, carismático y revolucionario, perseguido por la Guardia Civil por robar gallinas y tirándose como espontáneo en varias plazas, aquel muchacho del flequillo, derrochador de simpatía y buen humor, “El Cordobés” ha sido siempre un torero polémico con una concepción heterodoxa del toreo, basada en el tremendismo, lo que provocaba una gran emoción entre los públicos populares, llegando a convertirse en uno de los españoles mas universales y populares en el mundo.
El promotor y descubridor de Manuel Benítez fue Rafael Sánchez Ortiz, “El Pipo”. Viste por primera vez de luces el 15 de agosto de 1959 en Talavera de la Reina, Toledo, debutando con caballos el 27 de agosto de 1960 en Palma del Río, cortando 4 orejas y rabo. De novillero incipiente había ganado dinero para comprarle a su hermana una casa en Palma del Río y para él su primer coche, un Reanult 4-4.
Realiza 203 corridas como novillero de antes de tomar la alternativa el 25 de mayo de 1963, en Córdoba, vestido de celeste y oro. Padrino: Antonio Bienvenida. Testigo: José María Montilla. Ganado de Samuel Flores, toro “Palancar”, 2 orejas. A su segundo de nombre “Lamparilla” le cortó las dos orejas y el rabo.
La confirmó en Las Ventas el 20 de mayo de 1964. Padrino: Pedro Martínez, “Pedrés”. Testigo: Manuel García, “Palmeño”. Ganado de Benítez Cubero.
Tarde de la alternativa.
El toro de la ceremonia al que cortó la oreja a pesar de ser cogido y retirado a la enfermería antes de matar, se llamaba “Impulsivo”. Al final del 1967 anuncia su retirada, pero los empresarios Canorea, Barceló, Livino, Balañá, Alonso Belmonte, Gago y otros, le convencieron para que no lo hiciera.
Fue líder de la estadística los años 1965, 1967 y 1970, llegando con facilidad al centenar de actuaciones por temporada retirándose de los ruedos ese año hasta su regreso en lidiando pocos festejos hasta el 14 de septiembre de 1981 cuando resulta muerto un espontáneo durante una corrida en la que compartía cartel con Rafael de Paula y “Palomo Linares” y decide su retiro definitivo.
En 1967 le conceden la medalla de oro al Mérito Turístico en España.
Revolucionó el mundo del torero. Llenaba las plazas. En su tiempo era el que mandaba. Ha ganado mucho dinero. Fue el líder de los años 60. Enardecía las masas. Fue un fenómeno sociológico mundial. Fue un mito, sobre todo del pueblo llano. Era un torero súper-tremendista. De valor suicida. Toreo poco ortodoxo para los entendidos y la afición estaba dividida. Salió por la Puerta Grande de Las Ventas ocho veces.
Rodó algunas películas: “Aprendiendo a morir” y “Chantaje a un torero”. Una de sus mas famosas biografías es la titulada “O llevarás luto por mi”, uno de los grandes best seller internacionales de los años 60, obra de Larry Collins.
Vivió un hecho trágico: el 14-9-1981 en Albacete, lidiando con Rafael de Paula y Palomo Linares, con reses de Los Guateles y Martínez Uranga, el espontáneo Fernando Villarroel salta al ruedo y es herido mortalmente.
Toreó aproximadamente 1.000 corridas.
1960: 14 novilladas.
1961: 67 novilladas, el 5 de marzo debuta en Barcelona.
1962: 109 novilladas.
1963: 13 novilladas.
Corridas toreadas:
1963: 63.
1964: 72. El 20 de abril corta 2 orejas y rabo en la Real Maestranza de Sevilla.
1965: 111, 1º del escalafón.
1966: 74.
1967: 109, 1º del escalafón.
1968: 71 ó 101, 1º del escalafón.
1969: 66.
1970: 121, 1º del escalafón.
1971: 87, 1º del escalafón.
Se retiró unas cuantas veces, pero siempre la pasión le hizo regresar.
Casado en 1975 con la francesa Martina Freisse, tienen cinco hijos: Manolo, Rafa, Julio, Maribel y Martina.
El 23 de octubre de 2002 fue proclamado “V CALIFA DEL TOREO” por el Ayuntamiento de Córdoba. Recibió la distinción en un acto celebrado el 29 de octubre en patio central del Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba al que asistieron mas de mil invitados, siendo precisamente en ese mismo lugar donde se celebró la primera corrida de toros en la capital cordobesa, en el 1512.
A este reconocimiento, al que se sumaron más de 200 asociaciones y colectivos de Córdoba, se adhirieron la Diputación de Córdoba, así como los Ayuntamientos de la capital y de Palma del Río, municipio donde nació.
También fueron numerosos los toreros que acudieron al acto, como fueron, “El Litri”, “Pedrés”, Paco Camino, Manolo Vázquez, José María Montilla, Gregorio Sánchez, “El Viti”, Ortega Cano, “Espartaco”, José Tomás, “El Juli”, “Joselito”, “Finito de Córdoba”, José Luís Moreno…
Rodeado de toda su familia, el diestro de Palma del Río recibió con emoción la medalla de manos de la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar. “Todo esto es muy fuerte. Cómo se ha portado toda Córdoba entera, todo el mundo. No puedo pagar con nada esto. Llegar a estos escalafones es una emoción muy grande”, manifestó el galardonado. Y añadió: “Estos cuatro monstruos que están en el cielo si están ahí es por algo, yo quiero aproximarme a ellos, si Dios quiere algún día me encontraré y les diré como es en vida disfrutar de esto, que yo creo que es muy grande”, refiriéndose a los califas anteriores. Sus antecesores recibieron tal distinción una vez fallecidos. La entonces alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, destacó el grado de consenso que se obtuvo en la ciudad para dar este reconocimiento a “El Cordobés”.
Tras casi cuatro décadas de carrera profesional, repleta de grandes triunfos y aclamado por las multitudes, el torero Manuel Benítez, “El Cordobés” forma ya parte de la historia de la tauromaquia.

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