27 octubre, 2021

«SENTÍ EL CUERNO DEL TORO EN LA ESPALDA, PERO INTENTÉ HUIR».

El oiartzuarra José María Uranga, corneado, salió ayer del hospital. «He sacado en brazos a una chica, porque todo el mundo huía en masa del animal». Los testimonios se amontonan y las imágenes han dado la vuelta al mundo a través de grabaciones difundidas por internet y las televisiones.

El oiartzuarra José María Uranga, corneado, salió ayer del hospital. «He sacado en brazos a una chica, porque todo el mundo huía en masa del animal». Los testimonios se amontonan y las imágenes han dado la vuelta al mundo a través de grabaciones difundidas por internet y las televisiones. Un toro de cerca de 500 kilos que, impulsado con sus patas traseras, saltó la barrera del burladero y, desde allí, fue a parar al graderío de la plaza de toros de Tafalla durante un festejo de recortadores. Durante varios minutos, subió los escalones y arremetió contra los que, presos del pánico, no habían podido huir de la zona. Personas arremolinadas entre las vallas del callejón y las del ruedo y gritos ensordecedores completaban el cuadro hasta que, primero el ex torero tafallés Pablo Simón y después los recortadores y empleados de la plaza, colaboraron para reducir al animal y, posteriormente, apuntillarlo. Hasta que fue inmovilizado, el animal produjo golpes, caídas, empujones y magulladuras entre las personas que intentaron huir de su cercanía y llegó a cornear a uno de ellos.
La tragedia sobrevoló la ciudad del Cidacos tras el salto del astado, procedente de la ganadería de Ana Corera, de Larraga, y que estaba a punto de ser retirado del concurso por su comportamiento. «El novillo, de nombre ‘Quesero’, estaba siendo devuelto a los corrales porque había saltado dos veces antes la barrera y se había roto un cuerno, la rebasó una tercera y alcanzó la grada 2 del tendido sol que estaba repleto de gente, provocando con ello el pánico entre los espectadores», informó el Gobierno foral. «Estábamos pendientes de que se lo llevaran porque lo habían anunciado por megafonía y de repente saltó. Todo fue muy rápido y empezamos a correr hacía arriba unos y otros al ruedo», contaban algunos de los que se vieron involucrados en el incidente. El toro saltó la barrera con impulso suficiente para no caer al callejón que lo separa de la grada. Después subió varias filas que habían sido ‘barridas’ en medio del pánico.
Niño en estado grave. Entre los más directamente afectados figuraba una familia guipuzcoana. José María Uranga Arrué, de 47 años y vecino de Oiartzun, sufrió un puntazo de asta en la espalda. Fue cosido en la espalda en la plaza y quedó ingresado en el hospital. Presenciaba la final de recortadores Errekortari 2010 junto a su mujer y su hijo. Casi sin tiempo ni sitio para reaccionar se encontraron con el toro de frente. Uranga recibió el puntazo cuando trataba de emprender la huída. Pese a la herida, siguió corriendo y no fue hasta llegar a la calle y encontrarse con la familia cuando fue consciente de lo que le había ocurrido. «Sentí el cuerno en la espalda, pero intenté huir», declaró. También su esposa fue embestida.
El vecino de Oiartzun fue el único corneado. Ayer por la tarde recibió el alta hospitalaria, tras permanecer casi 24 horas en observación porque junto a la herida abierta presentaba alguna fisura en la zona lumbar.
El herido más grave, como confirmó el cirujano del Hospital de Navarra que se hizo cargo de la atención, fue un niño de diez años. El pequeño fue aplastado por la gente que trataba de huir del toro. Ingresó en la UCI pediátrica ante el temor a que en su cuerpo magullado se produzca alguna hemorragia interna. Sufrió, además, una fisura en el hígado que necesita reposo.
Su evolución es favorable y, según confirmó el médico Álvaro Jimeno, «de momento no peligra su vida pero la situación del niño es de gravedad».
La avalancha de los atemorizados asistentes provocó las heridas al pequeño, según relataba su padre horas después. «El toro ha saltado y ha cundido el pánico general. La gente ha salido corriendo como loca, tirando a mi hijo al suelo. Le han hundido contra el asiento. Ahora está completamente amoratado», reconoció en unas declaraciones recogidas por ‘Diario de Navarra’. El padre no le acompañaba en la plaza. La otra ingresada era una joven tafallesa de 23 años, N.R.U. Permanece estable y su evolución es favorable, explicaron desde el Gobierno foral. En medio del caos, cayó al intentar huir de las gradas. La mayoría de los heridos presentaban golpes producidos en la huída o por aplastamiento.
«Menuda experiencia».
En un primer momento, las noticias transmitidas desde Tafalla advertían que los heridos tras el salto del toro a la grada eran leves. Muchos de los atendidos lo fueron en la enfermería de la plaza o en el centro de salud de Tafalla. Los menos fueron trasladados al Hospital. Entre los que recibieron atención hospitalaria figuraba un joven de 24 años al que el toro le pilló y lo empotró contra la grada. «Menuda experiencia», comentaba todavía sobrecogido.
Otros de los participantes reconocían el caos, lógico, que se vivió. «Estaba con mis amigos, ha saltado el toro y todo el mundo ha empezado a correr. Me ha debido de empujar alguien y me he caído contra el suelo. El susto ha sido bastante grande, ahí está el toro ¿eh?», contaba un joven de 21 años.
Otros resultaron heridos al intentar ayudar para que la gente saliera de la grada de sol a la que saltó Quesero. «He sacado hasta una chica en brazos porque todo el mundo huía en masa del animal. Podía haber pasado bastante más, reconocí».
Ibai Esteban Olalla, de 26 años, describía lo que se vivió mientas el toro campaba a sus anchas. «Se ha formado un tapón porque todos íbamos en la misma dirección y cuando he visto el toro a menos de un metro me he tirado encima».
Fuente: www.diariovasco.com

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