1 agosto, 2021

¡QUE CUIDEN SU PRESTIGIO LOS PICADORES!: GABRIEL MELÉNDEZ, “LA COCA”.

Ya el calendario arrancó de su cuerpo de hojas la correspondiente al día 22; fue este domingo, fecha que el destino tenía escrito que bajara biológicamente el telón de la vida de uno de los más reconocidos toreros de a caballo, Don Gabriel Meléndez “La Coca”; hombre de toros y piquero estupendo que empuñó las varas en innumerables círculos del planeta de la fiesta brava como “escudero” de muchas figuras nacionales y extranjeras.

Ya el calendario arrancó de su cuerpo de hojas la correspondiente al día 22; fue este domingo, fecha que el destino tenía escrito que bajara biológicamente el telón de la vida de uno de los más reconocidos toreros de a caballo, Don Gabriel Meléndez “La Coca”; hombre de toros y piquero estupendo que empuñó las varas en innumerables círculos del planeta de la fiesta brava como “escudero” de muchas figuras nacionales y extranjeras.
Los hijos de la madre tauromaquia mexicana no han entendido la gran pérdida que ha sufrido. No se ha visto aún la dimensión de este ser de castoreño que dejó una herencia de valía única en la historia del toreo. Este parco trabajo tiene como objetivo básico el de dar un homenaje al álgido jinete y de proponer a las generaciones de aficionados de recién modelado la dimensión de su trabajo en la lidia de las reses de casta. Hoy en materia, Don Gabriel solo es una lápida de un camposanto de San Luís Potosí, su tierra y la de la dinastía a la que perteneció. Pero una parte de su aportación, su mente taurina, su entendimiento y concepto de la fiesta la dejó con un cúmulo de hechos y en palabras capturadas en cinta magnética a modo de una entrevista que concedió al que esta plana firma en algún pasillo romántico de la plaza de toros Monumental el Paseo Fermín Rivera el 22 de diciembre del 2001. La entrego ahora en papel y tinta a los amables lectores.
SMCR ¿Por qué ser picador de toros en la vida?.
GM En esta plaza de toros en que estamos viví cuando era niño; por el año 1938 la cuidábamos. Cuando la vendieron los señores Labastida a Don Joaquín Guerra seguimos en ella y me acomedía a hacer de todo como barrer, acomodar y andar en el ambiente. Pronto empecé a ver torear. Antes daban muchas corridas de toros y de aquello me nació ser torero. Un día me invitó Don Manuel Labastida, que era dueño de la plaza y de la ganadería de Santo Domingo, precisamente a la ganadería pues me preguntó que si quería ser torero, a lo que yo respondí con un sí. Ahí vas a torear una becerra. Yo creo que estuve tan mal que me dijo: -Tú no sirves para ser torero, ¿Por qué no te haces picador?, montas a caballo y algo de experiencia cuantas en ello. Y sí, pues yo tenía un tío al que le ayudaba a arrendar caballos; yo estaba delgadito y montaba los potrillos para que no se hicieran pandos, era casi un niño. Y así fue, continué montando a caballo pero ya con la apertura de Don Manuel que me dijo: -Cuando quieras bienes a entrenar aquí. A los 14 años agarré más experiencia y fue cuando definitivamente decidí ser picador. Comencé a picar en Santo Domingo en donde también picaba un famoso maestro, Don Juan Aguirre, “Conejo Chico”, que para mí fue un ejemplo y al que mucho le aprendí. Él todavía fue de los que picaron sin peto. No debo olvidar tampoco al “Güero Guadalupe” que también muchos consejos me dio. Seguramente les caí bien y yo aproveché todas sus lecciones.
SMCR La legendaria y charra faena de arrendar caballos es difícil; para ser buen picador primero hay que ser buen jinete; estrictamente como tal ¿Cree usted que ese quehacer le forjó?.
GM Si, porque lo primero que ejercité fue el equilibrarme en los estribos y a acostumbrar las piernas, saber montar a caballo antes que todo; como yo montaba siendo un niño, todo lo aprendí muy bien. Luego comencé a picar en los pueblitos, ya que anteriormente había muchas novilladas con picadores y los muchachos que actuaban nos llevaban y nosotros íbamos al igual que ellos, como maletillas. Después de un tiempo hice una solicitud a la Unión para poder actuar en corridas de toros y en novilladas formales; en la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros nos exigían treinta carteles en los que habíamos actuado firmados por otros picadores que también habían intervenido, para avalar que eran ciertas las actuaciones. Luego me examinaron en San Luís Potosí el 20 de noviembre de 1951, fue mi padrino Joaquín Rodríguez “Cagancho” y completaron el cartel “Calesero”, Mario Sevilla y Ruiz Solano con un corridón de La Punta. Durante dos años no te dejaban picar en la Plaza México para que continuaras por el interior haciendo méritos. Pasado ese tiempo tuve la oportunidad de actuar por vez primera en la México con la cuadrilla del “Calesero”, que fue con quien primero me coloqué como profesional. Cuando acabó la corrida me dijo: -!Usted va a ser muy buen picador muchacho¡ yo solo le contesté: -Ojala señor. Anduve con él buen tiempo, le gustaba mucho como sangraba los toros. Luego me empezó a solicitar casi toda la torería mexicana y varios españoles inclusive; venían desde allá con la consigna de buscarme en la Unión y bajo el apodo de la “Coca”, pues me identificaba así todo mundo. Eso me dio la oportunidad de salir con Jaime Ostos, “Curro” Romero, “Antoñete”, “El Soro” entre otros muchos que me buscaron. De los mexicanos anduve igual, con muchos; con Manolo Martínez cabalgue seis años, estuve en la confirmación de su alternativa en Madrid el 22 de mayo de 1970; durante ese tiempo tuve la oportunidad de ir a Ecuador en donde un toro me fracturó una pierna; cuando me recuperé me dijo Manolo: -Ya vente a la cuadrilla otra vez. Pero yo le contesté: -No matador, no puedo ya andar con usted. Manolo admirado me replicó: -¿Porqué, que tiene? A lo que yo le expliqué: -No me siento ya con confianza, usted es una figura del toreo y quiere que le piquen los toros como yo más o menos se, y a lo mejor no puedo y está mal que de una mala corrida me vaya a echar la culpa. Y ahí quedó, pero como amigos, de todos modos. Debo recordar que antes de esto fui a España con Alfredo Leal.
SMCR ¿Recuerda alguna buena tarde en Aguascalientes?.
GM Por su puesto; yo fui a Aguascalientes muchas veces como aspirante. Luego ya como profesional pique muchas corridas y novilladas; fui, entre otros, con Manolo y con “Curro”. Tengo presente cuando daba las corridas “Chito” Ramírez, hermano del Calesero, que eran tres festejos lo máximo, ahora dan diez. Tengo una satisfacción muy bonita, tan grande que ya me puedo ir a allá, con el “mero juez”.
SMCR Bien, hay una anécdota que quedó escrita con letras de oro en los anales del toreo y no habrá mayor delicia que escucharla de su viva voz.
GM Fui a España con Alfredo en 1968 y 1969. La incursión con Manolo fue porque precisamente me vio picar en Ávila; él debutó un jueves de Corpus de 1969 en Toledo y yo fui a verlo torear. Como me había visto en Ávila picar me dijo cuando nos encontramos en Toledo: -El año que entra voy a confirmar en Madrid y quiero que vengas conmigo. Afortunadamente con Alfredo estuve muy bien; debuté en España andando con él en un cartel con “Curro” Romero en una corrida que se llamó de La Concordia, cuando se reanudaron las relaciones; ¡Como estaría Alfredo que en tres toros dio cuatro vueltas al ruedo!, que ahí las comparaban con cuatro orejas. Yo tuve la suerte de dar una vuelta al ruedo en Sevilla durante una feria por un puyazo. Se me dio muy bien, la gente estuvo muy amable conmigo. Así me convertí, hasta hoy, en ser el único picador en haber dado una vuelta al ruedo en la Real Maestranza; los mismos picadores españoles me felicitaban. Un picador que se llamaba Juan Mari y que andaba con “Paquirri” me dijo con su acento: -¡Coca, que te vas a llevar el trofeo de la feria! Más grande me puse yo. Desgraciadamente no me dieron nada y si me dolió.
SMCR Como varilarguero ¿Cuál ha sido la mayor satisfacción para la “Coca”?.
GM Creo que esa vuelta al ruedo en Sevilla; di más vueltas pero en México, como Guadalajara, Torreón, Tijuana, El Toreo, en la México me ovacionaron fuertemente. Esas son cosas hermosas. Hoy difícilmente se ve que un picador de una vuelta al ruedo.
SMCR ¿Qué es picar bien un toro, donde está el secreto de ese arte? GM Primero hay que ver el toro antes de que salga; luego en el ruedo observar que características trae en su embestida, con esto se va midiendo la fuerza y más o menos sabes cuantos puyazos le vas a dar y de que forma. Hoy veo que no son picadores, son pincha toros. SMCR ¿Qué importancia tiene la suerte de varas?.
GM Total; sin esta suerte no podría haber faenas, es parte de la lidia la suerte de varas. He llegado a pensar que con el puyazo el toro descansa de todo el congestionamiento con el que sale al ruedo. Me fijaba en los tentaderos, que tuve muchísimos, que el animal que se acalambraba el caporal le cortaba una oreja para que empezara a sangrar, y al poco tiempo ese animal se levantaba. Entonces al toro hay que sangrarlo hasta cierta medida, ni tienes que matarlo ni tienes que dejarlo sin picar porque luego no ves faenas. Las grandes faenas de los matadores son muchas veces gracias en parte a los picadores.
SMCR ¿Cuál ha sido el torero que como aficionado más le emocionaba?.
GM Arruza me gustaba mucho, “Armillita” por igual; una vez durante una plática en el Hotel Francia en Aguascalientes estábamos un grupo con él y dijo: -No se que vamos a hacer ahora en la fiesta. Un señor le preguntó: -¿Por qué? Y él contestó: -Porque los muchachos no están preparados para los toros difíciles; yo me enfrenté a toros difíciles y les corté las orejas. Todos nos quedamos intrigados pero analizando entendimos que tenía razón. Hoy los llamados maestros les enseñan puro toreo de salón, toreo bonito, toreo de espejo, toreo como de ballet, y sí es el toreo un ballet pero siempre que te arrimes. Lamentablemente hoy las plazas las ves vacías porque no hay emoción ya que el toro va como bobo; yo me fijaba que antes a los encierros les daban maíz, no el alimento de marranero que les dan ahora. Yo pique toros que llegaban alimentados con pasto y engordados con maíz quebrado únicamente a cuatro pedazos y agarraban una fuerza tremenda.
SMCR Tocó un tema muy interesante, háblenos sobre él y su contorno en relación a lo que vio en España.
GM Encontré muchas diferencias en el toro, sobre todo en volumen; lo más importante: Las autoridades cuidan mucho la presencia de los encierros. En la cara va mucho de esa presencia, lo de la caja es relativo ya que muchas veces pesan 480 kilos aproximadamente; pero a los cuernos es a lo que todos le tenemos miedo, ahí está el detalle dijo Cantinflas.
SMCR Hoy siguen estas diferencias tan grandes en el toro mexicano y el español, ¿Cree que por eso los toreros de nuestra tierra no pueden triunfar rotundamente allá?.
GM Es difícil; volvemos a lo mismo, hay más volumen. Cuando te ponen aquellos toros con más cabeza que cuando te embiste te pasa los diamantes arriba de ti, sientes mucho. El que se pase esos toros se hace millonario, el que no se va a su casa; tenemos un ejemplo muy reciente del que yo les digo a los muchachos: -¿Cómo es posible que un joven de 16 años vino y les puso la muestra a novilleros, matadores y hasta a figuras?.
SMCR Se refiere al Juli.
GM ¡Si señor!, porque yo vi el año pasado una corrida de toros muy interesante que era con los mejores toreros de México y España, mano a mano del “Zotoluco” y José Tomás; ¿Cómo puede ser posible que una plaza de San Luís para cinco mil gentes apenas metieron tres cuartos?, no puede ser. Hasta que vino ese señor de a caballo, que ¡como monta!, no se mueve, siempre firme en la silla, parece que anda clavado en ella, la elasticidad que posee, hasta para hacer el teléfono desde el caballo.
SMCR Si estuviera en sus manos ¿Qué le pondría o le quitaría al toro mexicano?.
GM Antes que todo les diría a las autoridades que tuvieran cuidado con los encierros cuando los desembarcan en la plaza. Que les vean el trapío, pues éste quiere decir más que el peso. Lo mismo te cuerna un toro que un novillo pero lo que te impone el miedo es el trapío. Esto yo lo siento bastante. Cuando van a hacer los lotes en la fiesta actual, comienzan con aspavientos: ¡que ese está muy cuernudo, que acomódalo con el otro y mejor sácalo y ponlo de reserva! Y yo me indigno y me pregunto ¿Son toreros o que son?, es que yo vi muchas figuras y me dicen: -Lo que pasa es que te pones exigente; y yo les contesto: -No, yo pique toros que agarrábamos de los mesones antiguamente, en pueblos, llegaban de los ranchos y ahí nos los alquilaban y ¡No veas, parecían unos búfalos!.
SMCR ¿Cuándo se despidió de la profesión, esa que llevó con tanta dignidad?.
GM El 21 de marzo de 1993; el día en que tomó la alternativa mi hijo Gabriel. Él entró y yo me salí.
SMCR El mensaje a los actuales “quijotes”, es decir a los picadores, ¿Qué les deja como herencia?.
GM Que le pongan más afición, que se fijen más en el toro, que se fijen en los matadores, que cuiden su prestigio; a los aficionados que entiendan que si algo malo pasa en la suerte es por culpa del matador que es el que manda al picador, y si éste no hace lo que el matador ordena simplemente te corre. También que exijan los aficionados pues están pues están pagando mucho dinero. Gracias y mientras viva los tendré en mi corazón…

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