23 julio, 2021

“EL BUEN JUEZ POR SU CASA EMPIEZA”… CUANDO ROBARON A BELMONTE.

AHORA DESDE la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Solo por unos momentos, viaje muy de carrera, muy de prisas ya que por la noche estamos invitados a ver la nueva película sobre la vida de Manuel Rodríguez, “Manolete”, con Adrian Brody y Penélope Cruz, la misma que ya les comentaremos en estos días.

AHORA DESDE la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Solo por unos momentos, viaje muy de carrera, muy de prisas ya que por la noche estamos invitados a ver la nueva película sobre la vida de Manuel Rodríguez, “Manolete”, con Adrian Brody y Penélope Cruz, la misma que ya les comentaremos en estos días.
NADA MAL seria si las autoridades mexicanas blindaran de una buena vez por todas las corridas de toros, España es España, Barcelona es Barcelona, México es otra cosa muy diferente y distante, la fiesta que da empleos, jala turismo y el turismo provoca derramas positivas de todos los tipos, se necesita un apoyo total, urgente y definitivo en estos menesteres taurinos. Y no todo es dinero, la mencionada fiesta es productora de arte en diferentes aspectos, pintura, música, bailes, cine, teatro, libros y por consecuencia lectura, entre otras muchas cosas que a final de cuentas nos da parte de la economía que todos necesitamos para mal subsistir. Esto, aparte de que es correcto, seria un ejemplo a nivel mundial y la publicidad benévola para nuestro pequeño estado seria fabulosa, y muy torera.
SE DICE que… “El buen juez por su casa empieza”. Identidad propia es lo que necesitamos y pronto habremos de ver hasta donde el nuevo próximo gobierno en Aguascalientes protege lo que tanto se presume por esta ciudad, que… “Aguascalientes es la ciudad mas taurina de América”. El nuevo gobernador, Carlos Lozano de la Torre, tiene la palabra, él debe de saber rodearse de asesores sanos, capaces y muy bien hidratados, sí, que no intenten llevar el agua a sus molinos solamente, y pararse el cuello como lo hemos visto en bastantes anteriores ocasiones… ¡por ahí, por ahí!… Nos vamos a más anécdotas.
ANTES DE su primer viaje a América le dijeron a don Juan Belmonte que sinónimo, del mismo, era regresar con algún animalito exótico de estas tierras, de los que por su España no había. Le recomendaban llevar un loro, una guacamaya, un mono araña, lo que fuera pero raro para esos rumbos. Al llegar al Distrito Federal le fue informado que no existiría problema alguno en conseguir ese tipo de “souvenir”, le aconsejaban los adquiriera en el ultimo momento para evitarle problemas con cuidados y alimentación, el de Tríana tomó la sugerencia y así se tranquilizaba, como fuera regresaría a su patria presumiendo sus mascotas.
EL TAMBIÉN llamado “Pasmo”, ya casi por concluir sus compromisos profesionales en México, aviso a su contacto que pronto partiría a su lugar de origen y era la hora de que le allegara su pedido, tres loros de la huasteca potosina y dos perros chihuahueños, mas que suficiente para presumir, en España los perritos de esa raza eran escasos y por supuesto que desconocidos.
LOS VIAJES por esos años eran por tardados buques de vapor, no había otra manera, semanas enteras cruzando el Atlántico, solo mar y mar, días para no hacer nada más allá de aburrirse, de jugar cartas y pláticas hasta altas horas de la noche. Belmonte confiado que sus animalitos iban a buen resguardo en las bodegas no tenía preocupación alguna con las aves y los mini caninos, todo era perder el tiempo, todo en aparente paz.
LLEGANDO A tierra los empleados marítimos le ayudaron a bajar su pesado equipaje, los baúles acostumbrados por esos años, y le preguntaban quien se haría cargo de las mascotas, de tres loros y dos enormes cachorros de vaya usted a saber que raza eran, le habían vendido dos perros recién destetados y los hicieron pasar por minúsculos canes de Chihuahua, robaron al revolucionario del torero y ni manera de reclamar, el largo viaje se encargo de la naturaleza, de dar el tamaño real a esos perros que no dudamos eran cruzados de corriente con callejero, pero de precio alto.
ESTO ES creíble, en todos lados se cocinan las habas, independiente a que la anécdota me la contó ya hace varios años un posible testigo de la misma, el ganadero y ex novillero triunfador y puntero, Carlos Hernández González, alias “Carlos Pavón”, inclusive posible involucrado en el timo…
IMPOSIBLE ESTO, Carlos es honesto, es amigo y la verdad no es tan viejo, tan mayor, las canas que luce dice se las pinta solo para que se le vea de noche, esas madrugadas que recorre sus potreros buscando musas para sus escritos… Nos Vemos.

Deja un comentario