5 agosto, 2021

INSOLITO COMO NACIÓ NUESTRA PLAZA MONUMENTAL… CLOUTHIER INMISCUIDO INVOLUNTARIAMENTE.

CIERTA TARDE salía de la plaza San Marcos un grupo de personas que acompañaban al entonces gobernador del estado, profesor don Enrique Olivares Santana, dentro de la comitiva iba Víctor de los Reyes y fue él quien comentó el coso ya era insuficiente para una ciudad en crecimiento como Aguascalientes, máxime que su feria iba en franco aumento de popularidad turística.

CIERTA TARDE salía de la plaza San Marcos un grupo de personas que acompañaban al entonces gobernador del estado, profesor don Enrique Olivares Santana, dentro de la comitiva iba Víctor de los Reyes y fue él quien comentó el coso ya era insuficiente para una ciudad en crecimiento como Aguascalientes, máxime que su feria iba en franco aumento de popularidad turística. Lo taurino siempre ha sido indispensable en toda fiesta y por lo tanto Víctor tenía toda la razón del mundo, el crecimiento de la mancha urbana, y de sus fiestas lo ameritaba.
A DON Enrique no se le hizo descabellada la idea de ir pensándole en levantar una nueva, inmediatamente concretó una cita entre aquellos que pudiesen planear la obra, se reunieron en su oportunidad y, como siempre pasa, todo se vino abajo en cuanto se tocó el tema de los dineros, a las autoridades se les hacia muy alto el costo vislumbrado y calculado por los ingenieros y arquitectos. Pero…
PERO DABA la casualidad que Víctor era el concesionario de una cervecera en la ciudad de Los Mochis, Sinaloa, y él contaba con la estructura de una enorme plaza portátil que pensaba levantar en esa calurosa población. Buen aficionado siempre lo ha sido, inclusive emparentado políticamente con algún torero de esta tierra, desde luego con infinidad de amistades en los círculos taurinos nacionales, hombre bien intencionado, no dado a llevar ventajas y un enamorado de la tierra que le vio nacer, es por lo que ofreció, y aceptó, al conocer la falta de liquidez del gobierno, el costo de la estructura se lo hicieran en partes e inclusive al costo original. Mas el consabido descuento invitándolos abiertamente a animarse a la compra, desde luego que así ya no lo pensaron dos veces.
DESGRACIADAMENTE EL tiempo se les vino encima y por cambio de poderes todo quedó en lista de espera, quedaría en manos de quien llegara a ocupar el nuevo sexenio de la gobernatura del estado. El nuevo mandamás fue el doctor Francisco Guel Jiménez y él conocía el proyecto, todo esto comenzó siendo él el presidente municipal. Normal espacio de varios meses para los tramites, para que los nuevos dirigentes conocieran los limites de sus libertades y responsabilidades en sus respectivos puestos, sin embargo el reloj seguía su marcha, Los Mochis crecía a pasos agigantados y la gerencia general y nacional de la compañía de cervezas ordenaba que en esa ciudad se abriera otra concesionaria, ya no de Víctor, seria al lado opuesto para poder dar abasto a surtir sin problemas a su crecida clientela, se abría la competencia fraterna.
LA OFERTA del crédito para la compra-venta de la plaza seguía en firme y por fin se concretó la negociación, se acordó dar una “X” cantidad en efectivo y se firmaría un documento por el resto, a condición de que Víctor supervisara el traslado de lo vendido, el gobierno ya había conseguido varios vagones de ferrocarril para ello, por intervención de otro futuro gobernador de Aguascalientes, irían varias cuadrillas de soldadores y paileros para embarcar la compra que se estimaba estaría en su destino final en algo así como tres semanas, los obreros contratados y enviados pernoctarían, para evitar gastos, en las bodegas donde se almacenaban las cervezas. Las tres semanas se convirtieron en tres meses con el respectivo abultado consumo del producto guardado en el lugar prestado para vivir, las mermas fueron liquidas y para Víctor. Pero no regresaron deshidratados.
MIENTRAS DE que todo esto sucedía, en las oficinas generales de la cervecería, en el Distrito Federal, se enteraron de que existía el pagaré que amparaba el pago del resto pendiente por la plaza portátil, de ellos salió cambiárselo al señor de los Reyes por producto, cosa que se realizó, al mismo tiempo le avisaban que el otro concesionario pretendía llegar a una futura unión benéfica para ambos, o compraba o vendía y así solo existiría un solo dueño de la franquicia en esa región, se terminaría con la competencia entre ellos. Los involucrados eran, desde luego que Víctor, la otra persona era el señor Manuel Clouthier, el mismo “accidentado” candidato a la presidencia de la republica en 1988, más de catorce años posteriores a este trueque.
LA ENORME cantidad de las partes metálicas que en conjunto darían vida al nuevo coso fue tomando forma, lo que seria en Los Mochis una plaza portátil, aquí fue solo la base para una construcción en toda forma, toneladas y toneladas de ladrillo y cemento la cubrían y así fue como un 23 de noviembre de 1974 se estrena dando paso a la alternativa de Fermín Espinosa Menéndez de manos de Manolo Martínez y de testigo Eloy Cavazos con toros de Torrecilla. Años después se agrandó la capacidad de la gradería y reconstruyó la fachada. Todo esto parecería tener un final feliz, pero falta decirles que…
CUANDO EL trato de la compra-venta en Los Mochis estaba por cerrarse se exhibieron dos documentos para pago de la negociación, un de ellos en cheque del señor Clouthier, desconociéndose la cantidad, el otro era el pagaré que se había signado por el gobierno local, el mismo que la directiva de la cervecería había canjeado a Víctor por cerveza, ahora en manos del ingeniero Clouthier ya que nunca lo habían podido hacer efectivo, con el mismo se completaba el pago, don Manuel de alguna manera lo comercializó y así el papelito regresó a manos de quien jamás lo logró cobrarlo. Entonces Víctor bien debió de ser socio del coso y llevar su parte a la venta posterior de este al señor Alberto Bailleres, actual propietario de las dos plazas locales… Nos Vemos.

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