28 julio, 2021

2 DE NOVIEMBRE, DÍA DE MUERTOS.

LA COSTUMBRE mexicana de recordar a nuestros muertos el día dos de noviembre es una vieja tradición, cada año hablamos de don Fermín Espinosa, de don Alberto Balderas, de don Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete”, de “Paquirri”, de don Alfonso Ramírez, “El Calesero”, y de otros grandes toreros.

LA COSTUMBRE mexicana de recordar a nuestros muertos el día dos de noviembre es una vieja tradición, cada año hablamos de don Fermín Espinosa, de don Alberto Balderas, de don Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete”, de “Paquirri”, de don Alfonso Ramírez, “El Calesero”, y de otros grandes toreros. En lo personal creo y siento que no solo ellos merecen nuestros recuerdos y respetos, los pilares de la fiesta, a nivel mundial, la forjaron todos, los famosos y los humildes, a todos por igual debemos de recordarlos. Y no solo a los que esporádicamente vistieron el terno de luces, igualmente lo debemos de hacer con personas que lucharon por hacer una historia, por dejarnos una cultura y que no queremos perderla hoy. Ni hoy ni nuca. Por lo mismo es que por mi mente las remembranzas de ellos son seguidas.
BIEN QUE me acuerdo de Fernando Méndez, de Jaime Rivero, “El Húngaro”, de Gabino Marín, de Jaime Flores, de Arnoldo Oñate, de los hermanos Isabel y Alfredo Prado, de Héctor Romo, “El Tardo”, de Eduardo Rivas, “El Pato”, a quien por cierto le vi la faena mas estrujante hecha en la plaza San Marcos, de Chucho Ruiz, de Javier Maceira, de Carlos Herrera, “El Chompas”, de Ramón Ávila Salceda, de Lupe, Nacho y Juan Saucedo, de Raúl Macias, “El Quemao”, del doctor Oscar Hernández Duque y su hermano don Salvador, de don Cutberto Pérez, de don José Miñón, “Toriles”, de Fidencio Mata, de don Sabino Yano, de don Manuel de Haro, de don Celestino Rangel, de Pepe Muñoz, de Paco Madrazo y su joven hijo Lalo. Alberto Bricio, afortunadamente el único inmolado en la nueva plaza de Guadalajara. A algunos los trate bastante, a otros menos pero a todo ellos les recuerdo con estimación y respeto.
A DON Jesús Alonso y a sus hermanas Malenita e Isidra, verdaderos Ángeles de la Guarda de todo aquel maletilla que se acercaba por Aguascalientes, que al igual que Juanita Acosta que nunca los desampararon ofreciéndoles cobijo y alimentos.
PACO HUERTA, mí extrañado compañero de esos “días sin huella” que pasamos en su tierra, en Guadalajara, días sin aparente huella ya que jamás olvidare el fiel compañero que era este excelente torero que no pudo imponerse a la lidia del alcohol. A don Leopoldo Ramos, “El Ahijado del Matadero”, hombre de apariencia recia, brusca pero mas bueno que el pan.
LA LISTA es larga, el tiempo pasa y esta tiende a engrosarse año tras año, unos han fallecido por cornada, otros por cargar ya muchos años y pagar la ley divina de cumplir su espacio entre nosotros, la carretera y la aviación han puesto lo suyo, nos han quitado a muchos amigos, situaciones que nunca podremos evitar. Hace solo unas pocas horas dejaron este dificultoso mundo el ex matador Víctor Huerta y el aficionado Héctor Palacios, “Cajerito”.
LES RECORDAMOS malamente con tristeza, deberíamos de hacerlo con gusto por haber tenido la fortuna de gozar de su compañía, entender que nuestro paso terrenal es solo cíclico y que los creyentes confiamos en que algún día nos volveremos a reunir para siempre, a disfrutar de su acompañamiento, desgraciadamente el dolor siempre ha sido parte de la nuestra cultura. Hoy nuestros muertos ya están en paz, nosotros defendiéndonos de la estancia para no morirnos antes de tiempo y en vida. Don José Guadalupe Posada vistió a la muerte con elegancia, así creo la debemos de ver, con galanura, con encanto, con refinamiento y coquetería antes de que ella sea la que se enamore de nosotros antes de tiempo, solo que nos de el espacio justo para terminar nuestros ideales y sueños… Que de no ser así, no nos quedara mas remedio que tomarla del brazo e irnos a saludar a tanto amigo que nos estará esperando, como quiera que sea, que bueno que no hemos perdido el cariño y respeto por aquellos que terminaron su ciclo, todo lo que comienza algún día termina, que en paz estén… Nos Vemos.

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