28 julio, 2021

ALGO SOBRE LOS MIURA FERNÁNDEZ.

En 1917 se produjo la muerte del ganadero don Eduardo Miura Fernández a consecuencia de una afección de las vías respiratorias, en el entierro el féretro iba desprovisto de coronas por expreso deseo del finado.

En 1917 se produjo la muerte del ganadero don Eduardo Miura Fernández a consecuencia de una afección de las vías respiratorias, en el entierro el féretro iba desprovisto de coronas por expreso deseo del finado.
En 1842 el fabricante de sombrereros, don Juan Miura, compró a don Antonio Gil Herrera la ganadería que este poseía a la que le añadió más tarde vacas de José Luís Alvareda, de procedencia Gallardo. En 1850 se agregaron reses de doña Jerónima Núñez de Prado, viuda de Cabrera, de la casta Vistahermosa.
A la muerte de don Juan la ganadería se programaba a nombre de su viuda, ésta se la pasó a su primogénito Antonio, cuando murió en 1893 se hizo cargo de la misma su hermano Eduardo; estuvo al frente hasta su muerte, la que en principio hacemos referencia. La heredaron sus hijos Antonio y José que en 1940 la cedieron a su hijo y sobrino Eduardo Miura Fernández, el segundo apellido coincidía con el de su abuelo.
Al fallecer en 1996 la rancia ganadería pasó a manos de sus actuales propietarios, sus hijos Eduardo y Antonio Miura Martínez. Sus toros llevan la divisa con los colores rojo y negro cuando se lidian en Madrid y verde y grana para el resto de las plazas. La señal es hendida y muesca en la oreja izquierda y despuntada la derecha.
Trágico fue el debut que tuvo la ganadería en Madrid ya que el 20 de abril de 1862 se anunciaron tres toros de don Agustín Salido y tres de don Antonio Miura. El segundo de la tarde, “Jocinero”, berrendo en negro y capirote, cogió a José Dámaso Rodríguez, “Pepete”, cuando intentaba hacer el quite al picador Antonio Calderón, a parte de dos puntazos le infirió una cornada que le destrozó un pulmón y le ocasionó la muerte instantes después.

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