¡LA BURRA NO ERA ARISCA!… “SIN GALLINA NO HAY CALDO DE GALLINA”.

ES TAN cierto que la fiesta mexicana actual se esta “remozando” que los potosinos escogieron, para el estreno de su nuevo espacio taurino, a un torero relativamente nuevo, a Arturo Macias, y a otro que todavía huele a la envoltura en la que llegan los novilleros al escalafón superior, Juan Pablo Sánchez. Todos conocemos que ellos serán los que den la cara, y pelea, a dos figuras internacionales, al valenciano Enrique Ponce y francés Sebastián Castella.
NORMAL Y lógico que estemos esperanzados a que los paisanos sean los triunfadores, este tipo de “enfrentamientos” son los que hacen crecer la fiesta y a los mismos toreros, guerra sin cuartel para los alternantes sean de la nacionalidad que sea, la pelea es con uno mismo, entre ellos existe respeto pero en el ruedo es otra cosa, insisto en decir que esto es una guerra de “todos contra todos” y todos querrán salir avente en este largo, largo camino de arribar a la fama. Cierto que en el carel hay espadas consagrados y esto es lo que debe de ser mas motivante para quien inclusive quiere llegar mas alto que aquel ya puede decir pasó a la historia del toreo.
ARTURO QUIERE volver al lugar que dejó antes de marchar a España, Juan Pablo con seguridad va a mostrar el porque fue tomado en cuenta para ser incluido en este cartel de polendas. De sus compañeros de cartel, Ponce y Castella, poco podemos decir que el lector no lo conozca ya.
HOY ES pues el estreno de este nuevo espacio, “El Domo”, el moderno edificio taurino de San Luís Potosí de nombre nada torero. Que todo sea para bien de la fiesta, que buena falta nos hace.
Y SIENDO sinceros, y con respeto. Ni Arturo ni Juan Pablo tienen la suficiente fuerza para imponer que los bureles a lidiar sean tan cómodos como para pensar en los chanchullos recientemente vistos en otros cosos, por lo mismo si los de Arroyo Zarco son chillados al salir al ruedo, se ellos no metieron la mano, de esto estoy seguro… ¡La burra no era arisca!. Por esto es que recordamos lo siguiente.
SABEMOS QUE “los piques” entre los de seda y oro son arcaicos, que todos quieren ser el numero uno y…
BIEN ES cierto que antes había más “combatividad” que en los tiempos que actuales, más rivalidad. Primaba el hambre por cada pedazo de un rico y suculento plato dentro de la fiesta mundial, todos lo querían saborear. Cada escalón, cada puesto, se jugaba a vida o muerte. Otro sentido del orgullo que a veces se iba de las manos para llegar precisamente a ellas en los casos más extremos de tensión. Muestra es la cachetada de Raúl Ochoa, “Rovira” a Luís Miguel Dominguín en la feria de Lima de 1949.
RECORDAMOS LO el de Paco Camino y Manuel Benítez, “El Cordobés” el 1 de mayo de 1965 en Aranjuez que por un quite a destiempo casi llegaron a las manos. Caso muy parecido de José María Manzanares y Vicente Ruiz, “El Soro”, en Valencia, el 12 de mayo de 1985, después de hacer Manzanares un quite por chicuelinas a un toro de “El Soro”. “El Soro” la emprendió a golpes con Manzanares y éste refutó la agresión, jamás dejaban que los intentaran superar.
LO DEL venezolano César Girón fue histórico y muy comentado por toda España. Él, desde el inicio del festejo “les apretaba”, en la misma puerta de cuadrillas volteaba con sus compañeros y les deseaba una nada feliz tarde al decir en voz alta… “Cornás pa´ tos”. En el tono normal por estos rumbos se interpretaría como… “Cornadas para todos”.
DEFINITIVAMENTE ERA el celo profesional, la vergüenza personal por delante, poco les importaba quienes fuera sus compañeros, el sitio que tenían su trabajo les había costado y por nada del mundo lo iban a perder. Sangre ya habían derramado en subir los escalones de la fama y por ello tarde a tarde lo defendían. Hoy en San Luís Potosí les deseamos lo mejor a estos doce participantes, los cuatro matadores, Ponce, Castella, Macias y Sánchez, y por raro que parezca también a los 8 bureles, ellos son la materia prima, “sin gallina no hay caldo de gallina”, y que pongan muy en alto a la ganadería mexicana, lo deseamos, ojala la noche sea de gloria… Nos Vemos.

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