24 julio, 2021

EL COMENTARIO TAURINO DE JOSÉ LUÍS ESPAÑA.

Queridos amigos, esta semana se ha venido celebrando en el Salón de Carteles de la Real Maestranza sevillana, el III Seminario sobre “El Toro de lidia y sus valores culturales”, organizado por la Cátedra Ignacio Sánchez Mejias de la Universidad de Sevilla y la Escuela Técnica Superior de Agronomía, también de la Universidad Hispalense, dirigidas por Don Juan Carlos Gil González, excelente aficionado y “alma mater” de la organización y Don Alberto Horcada Ibáñez.

Queridos amigos, esta semana se ha venido celebrando en el Salón de Carteles de la Real Maestranza sevillana, el III Seminario sobre “El Toro de lidia y sus valores culturales”, organizado por la Cátedra Ignacio Sánchez Mejias de la Universidad de Sevilla y la Escuela Técnica Superior de Agronomía, también de la Universidad Hispalense, dirigidas por Don Juan Carlos Gil González, excelente aficionado y “alma mater” de la organización y Don Alberto Horcada Ibáñez.
En este seminario que se ha celebrado en jornadas intensivas, a lo largo de los días 11 y 12 pasados, han intervenidos prestigiosos representantes del mundo universitario y taurino, que han dejado su sapiencia y su afición a los muchos jóvenes universitarios y aficionados en general, que han llenado el salón acartelado de la Real Maestranza.
Entre los muchos e interesantes temas que se han tocado en estas conferencias y mesas redondas, en las que se han suscitado apasionados debates entre los asistentes y los componentes de las mesas, me ha llamado la atención la intervención del Profesor de Literatura de la Universidad de Sevilla y buen aficionado, don Alberto González Troyano, que durante la sesión de tarde del Jueves 11, baso su locución, algo pesimista diría yo, en preguntarse ¿Cómo habíamos llegado al toro de hoy?.
El profesor opinaba que hay tres poderes, que han influido en la consecución del actual toro: El torero, el ganadero y el público.
El torero, que a lo largo de los 200 años del toreo moderno, siempre ha ido buscando disminuir el riesgo; el ganadero, que considera la ganadería como un negocio y como tal busca su rentabilidad económica; y como tercer poder, esta el publico, que ha cambiado sustancialmente y lo admite todo. Después de hacer estas aseveraciones, dejó un clímax de pesimismo, asegurando que en la forma que conocemos hoy el toreo, puede durar 30 años como máximo, ya que la situación actual, él cree que es irreversible, pues habría que cambiar los públicos y eso es prácticamente imposible. Claro, que estas afirmaciones de Don Alberto, merecen unas matizaciones que en otros comentarios desgranaremos.
Se le olvidó mencionar, al Sr. González Troyano un cuarto poder, que un servidor cree que existe en la figura del empresario. Así mismo también se le paso mencionar, que existen trabajos periodísticos de principios del siglo XX, en los que se aseguraba que el toreo se iba a acabar muy pronto, y hoy 100 años después continuamos con lo mismo. Para contestarse a su propia pregunta, relató un par de anécdotas: Se cuenta que en una tarde en la que Juan Belmonte lidiaba una corrida de Miura, en la Real Maestranza, al terminar su faena y en uno de sus clásicos desplantes, le toco el cuerno al toro de la mítica familia. El mayoral cuando termino la corrida se fue al cortijo para contarle al ganadero el resultado de ella y con respeto y temiéndose lo peor, le dijo que un torero de Triana se había atrevido a tocarle un pitón a un toro de la casa, Don Eduardo asombrado, calló y se le saltaron las lagrimas, al pensar le humillación que habría sentido su toro.
También se cuenta, que estando Antonio Ordóñez, en la finca “Los Derramaderos”, donde siempre han pastado los toros de Don Carlos Núñez, le pidió al ganadero ver la corrida que iba a matar próximamente en Madrid, a lo que Don Carlos contesto “Antonio, jamás ningún torero, ni nadie, ha visto los toros que yo voy a enviar a una plaza”.
A buen entendedor…
Hasta el lunes que viene y que Dios reparta suerte.

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