29 julio, 2021

ARRASTRE LENTO… REALIDAD QUE ALIENTA A SEGUIR CREYENDO EN LA VIGENCIA DEL TOREO… ¡ARRIBA LA JUVENTUD!.

El tiempo que vivimos, taurino y extrataurino, colapsado en muchos sentidos, despierta el optimismo: en medio de la nebulosa confusión, en donde se fugan los perfiles de los valores tradicionales, aún aletea briosa la magia de la esperanza.

El tiempo que vivimos, taurino y extrataurino, colapsado en muchos sentidos, despierta el optimismo: en medio de la nebulosa confusión, en donde se fugan los perfiles de los valores tradicionales, aún aletea briosa la magia de la esperanza.
¡Qué buena entrada en Teocaltiche!. Sin llegar a ser lo extraordinaria que se esperaba. ¡Qué entradón en la San Marcos en el festival!. Mucho influyó el romanticismo religioso. Finalmente cuánta disposición social se manifestó en Aguascalientes para trasladarse a la inauguración del Domo en San Luis Potosí. El cartel, al margen de la circunstancia, era por demás interesante. Realidad que me alienta a seguir creyendo en la vigencia del toreo.
A la tierra de los chapulines acudió el aficionado a presenciar la actuación de “El Payo”, de Mario Aguilar y de Arturo Saldívar, tres prospectos que, sabiéndose descendientes del espíritu de los grandes conquistadores y flecheros, no quieren darle la espalda a la legendaria y mítica manifestación, formas de humo y ensueño, hecha objeto de arte. ¡Arriba los jóvenes!. Realidad que me alienta a seguir creyendo en la vigencia del toreo.
En Teocaltiche la concurrencia se emocionó vibrante viendo a las potenciales figuras del mañana ponerles alegres la barriga a los toros sin que se estremecieran sus cuerpos mortales. Reacción semejante ocurrió en la San Marcos, añejo escenario en el que diestros aderezados por la veteranía hicieron que los aficionados escucharan la muda vibración de los recuerdos dormidos que, temerosos, dudaban en subir a la superficie de la vigilia. Desde luego que se recordó el ayer. Y fue también, según me cuentan, la emoción la que cantó el sonoro triunfo del jovencísimo Juan Pablo Sánchez en San Luis. ¡Arriba los jóvenes!. Realidad que me alienta a seguir creyendo en la vigencia del toreo.
Realidad que invita a creer en ellos. No podemos negar que el toreo se baña preferentemente en la ardiente catarata de la sangre fecunda de los jóvenes. Tengo presente que es en la juventud cuando el toreo se vuelve una actividad heroica. Es en ella cuando, como un rayo sobre las nubes, se hace escuchar el grito guerrero incapaz de reprimir la pujanza de un corazón ardoroso. ¡Arriba los jóvenes!. Realidad que me alienta a seguir creyendo en la vigencia del toreo.
Lo que pasó el fin de semana en los ruedos me ha servido para hilvanar esperanzas con la intención de hacerlas ofrenda de admiración a la juventud en estos aciagos tiempos de incertidumbre. Como dicen los chavos: ¡agarré la onda!… Es la juventud la socia mayoritaria en el banco de la fe, y es ella la que ha emitido los bonos de la esperanza en el porvenir. Las voces del cielo y la tierra la llaman.
Ha llegado la hora en la que la juventud en medio de los aullidos de los chacales y lobos que depredan la fiesta proclame a voz en grito su ideal que remendará las banderas desgarradas que, como ruinas amontonadas, son evidencia clarinada de la esperanza.
¡Arriba los jóvenes!… símbolo de fe y resurrección.

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