1 agosto, 2021

RESUMEN DE LA FERIA DE LA VIRGEN DEL SOCORRO DE VALENCIA, VENEZUELA: FIESTA EN EL RUEDO, Y TENDIDOS A MEDIO LLENAR.

16 de noviembre, 2010… Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2010-11, resumo en esta sección lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.

16 de noviembre, 2010… Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2010-11, resumo en esta sección lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre el abono de la feria, y sobre los diestros que se hayan distinguido en los festejos, así como sobre cualquier positivo o negativo acontecimiento relevante a dicha feria. Además, incluyo alguna información sobre el ganado lidiado y del resultado económico de la feria, basado en las entradas registradas en las plazas de toros. Luego, entro la lista de los carteles mostrando en forma de reseña los resultados de toros y toreros. También, si las instituciones locales conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, anoto los nombres de los recipientes de los premios.
Debido a que estos resúmenes son basados en los reportajes e imágenes aparecidas en el Internet, evito en lo posible incluir mis opiniones sobre la calidad de las actuaciones de los toreros, ya que no he estado presente en esas ferias.
La feria y el abono.
En la Ciudad de Valencia, Venezuela, se celebró la Feria de la Virgen del Socorro durante el primer y el segundo fin semana de noviembre, los días 6, 7, 12, 13 y 14. Aunque la temporada invernal taurina sudamericana se inicia en Lima, Perú, este ciclo ferial valenciano es la primera feria de importancia que se completa en la temporada invernal sudamericana.
El corto abono de la Feria de la Virgen del Socorro 2010 se compuso de cuatro corridas de toros, tres mixtas y una regular, más un preludio de una novillada sin caballos. En las corridas de toros se anunciaban cinco matadores y tres rejoneadores venezolanos, más seis diestros españoles. El maestro sevillano “El Cid” fue el único matador que hizo doblete, pues tanto el resto de los españoles como todos los nacionales hicieron el paseíllo en una sola ocasión.
La asistencia de público a la bella Plaza de Toros Monumental fue más bien pobre, ya que el público ocupó un cuarto de su aforo en la primera corrida y media plaza en las tres festejos restantes.
El resultado artístico fue mejor que el económico ya que en las corridas de toros se concedieron un total de 14 trofeos, que fueron repartidos de esta manera: “El Cid” y Bernardo Valencia, cortaron tres cada uno; Talavante, dos; Aparicio, El Fandi, Girón, Escribano, José Antonio Valencia y el rejoneador José Luis Rodríguez, una. También, el novillero sin caballos Manolo Muñoz desorejó por partida doble a un utrero en la novillada preferia.
Comentarios.
En la primera corrida de toros el diestro venezolano Manuel Escribano y el diestro español Cesar Girón, este perteneciente a la dinastía Girón, obtuvieron una oreja cada uno. Escribano le cortó la oreja al primer astado de lidia ordinaria. Lo recibió combinando verónicas con ajustadas chicuelinas. Luego, se lució banderilleando, y con la muleta ejecutó con mucha decisión una faena variada, que fue rematada con una estocada trasera. Girón también obtuvo un apéndice del primer toro de su lote, un pupilo de Campolargo, noble pero con poca fuerza. El sevillano toreó elegantemente por verónicas, y con la muleta completó unas series de templados muletazos, pero el tono de la faena decayó al toro rajarse. Ahora bien, una buena estocada aseguró que paseara el trofeo. Eso fue todo lo importante del festejo, pues ninguno de los dos diestros pudo repetir el triunfo y, además, el tercer diestro Leonardo de Maracay y el rejoneador Rafa Rodríguez dieron notas negativas. El primero por no aprovechar las buenos cualidades para el triunfo que le ofrecían sus manejables toros, mientras que el rejoneador por oír los tres avisos, debido a haber fallado con el rejón de muerte además de su sobresaliente haberse eternizado con el verduguillo.
Cinco días después se celebró la segunda corrida, que fue la única del ciclo en la que no se concedieron trofeos, aunque el nacional Otto Rodríguez y el español Daniel Luque estuvieron a punto de conseguirlos, pero los perdieron por el mal uso de las armas toricidas.
Otto hubiera puntuado si hubiera matado bien al astado que abrió plaza, al que lo toreó lucidamente con el capote. No obstante dio una vuelta al ruedo. Luque ni siquiera obtuvo ese premio, teniéndose que conformar con oír enormes ovaciones, tanto durante sus intervenciones como al retirarse a entrebarreras. A pesar de irse sin trofeos, el sevillano tuvo una buena presentación en ese coso venezolano, en donde ha dejado un buen ambiente. En cambio, El Cid, con el peor lote del variado encierro de Los Ramírez tuvo una gris actuación, siendo silenciado al concluir sus intervenciones. Su momento llegaría en su segunda corrida.
Y llegó en la penúltima corrida del ciclo, en la que no solo el diestro de Salteras sino también el veterano Bernardo Valencia, que se despedía del toreo, cortaron tres orejas cada uno, y Julio Aparicio, una. Solamente el rejoneador Francisco Javier Rodríguez se fue de vacío.
El Cid se enfrentó con dos toros de Rancho Grande, su primero incierto y su segundo noble y bravo. Comenzó su actuación toreando con enjundia por verónicas y en un quite por chicuelinas. Con la muleta, se impuso al toro, para luego completarle una esforzada faena a base de maestría y valor. Le arrancó una oreja. Lo grande se lo hizo al noble y bravo último toro de la noche. Le ejecutó una faena compuesta por series por ambos lados de largos pases, y rematadas por ajustados e interminables pases de pecho. El temple, la clase y el mando fueron las cualidades que resaltaban en su hacer y, al matar efectivamente, el premio fue de dos orejas. Esa tarde, el maduro diestro venezolano Bernardo Valencia no se dejó ganar la pelea.
Valencia a la madura edad 58 años, después de una larga carrera como figura en su tierra, se retiraba del toreo. Lo hizo con éxito y saliendo a hombros junto a El Cid por la Puerta Grande. Se lució en los tres tercios, haciendo a veces un toreo tremendista, que ha sido siempre parte de su repertorio. Entre otras cosas, dio largas cambiadas, puso un par de banderillas sentado en una silla, o toreó de rodillas en los medios. Calentó el ambiente tanto toreando al manso segundo como al boyante quinto, al que se premió con una vuelta al ruedo en el arrastre.
En total, un adiós feliz. Julio Aparicio aparecía después de haber cortado su temporada en septiembre por haberse resentido de la gravísima cogida que sufrió en Madrid en mayo. Debutaba ante la afición valenciana y lo hizo cortándole una oreja a su primero después de componerle una faena derechista, rociada con destellos de arte y torería. Con el sexto el panorama cambió, pues solamente pudo estar voluntarioso con un toro flojo y sin transmisión. Los triunfos de los tres espadas doblan en mérito por haberlos conseguido en un ruedo encharcado por una incesante lluvia que hizo que el comienzo del festejo se retrasara por tres horas.
El ciclo ferial también se clausuró con un entretenido festejo, en el que entre los tres espadas José Antonio Valencia, El Fandi y Talavante, más el rejoneador José Luís Rodríguez, sumaron cinco trofeos, lidiando a pie seis toros de San José de Bolívar y a caballo dos de Juan Campolargo. Talavante obtuvo las dos orejas del cuarto ejemplar de San José de Bolívar. El astado tenía movilidad y transmisión, y con él Alejandro estuvo muy entregado, completándole una faena, comenzada en los medios con firmes estatuarios y rematada con ajustadas manoletinas. Concluyó lo bien hecho cobrando una excelente estocada. En su labor la firmeza, el valor, y el temple prevalecieron más que el arte. El granadino El Fandi y el nacional Juan Antonio Valencia obtuvieron cada uno un trofeo. El español le cortó la oreja a su segundo toro, un animal que salía suelto de las suertes. Lo recibió con dos largas cambiadas de rodillas, para seguir luciéndose con el capote. Luego, completó un espectacular tercio de banderillas, y con la pañosa estuvo decidido, logrando ejecutar una faena variada y animosa, la que fue a menos por el toro desarrollar sentido. Culminó su hacer con una estocada sin puntilla. Una oreja también obtuvo el venezolano Juan Antonio Valencia, como premio a una faena animosa al manejable primer toro de su lote. Veroniqueó con lucimiento después de ejecutar una arriesgada larga cambiada. Con la muleta, basó su faena en el lado derecho, el más potable del cornúpeta, ya que apretaba por el lado izquierdo. Antes de firmar su labor con una buena estocada, se adornó con unas ajustadas manoletinas. Lo hecho lo estropeó al hacerle a su segundo toro una faena de aliño, rematada con un pinchazo, una estocada y un descabello. Fue silenciado. También fueron silenciados los dos españoles, el granadino en su primer toro y el extremeño al matar al último toro lidiado a pie en esa feria. Pero la feria no concluyó con ese silencio, ya que el rejoneador nacional José Luis Rodríguez paseó entre aplausos el último trofeo concedido en el ciclo ferial, por haber hecho una exhibición de la buena doma de sus caballos y del arte del rejoneo, antes de matar al astado de Campolargo de un certero rejonazo.
Carteles y resultados.
Estos fueron los carteles y los sintetizados resultados de las cuatro corridas de toros, según los datos recopilados de las reseñas de la prensa:
Domingo 7 de noviembre. 1ª corrida de feria. Un toro del Marqués de la Real Defensa, el 1º, para rejones, y cuatro de Juan Campolargo mas dos de Rancho Alegre (bien presentados en líneas generales y descastados, a excepción del bravo y noble séptimo) para el rejoneador Rafael Augusto Rodríguez (silencio tras tres avisos) y los diestros Manuel Escribano (oreja; palmas), César Girón (oreja; silencio) y Leonardo de Maracay (pitos; pitos). Entrada: ¼.
Viernes 12 de noviembre. 2ª corrida de feria. Toros de Los Ramírez (bien presentados y desiguales de juego; bravos y nobles el 1º y el 6º) para Otto Rodríguez (vuelta; ovación), El Cid (silencio; silencio) y Daniel Luque (ovación; ovación). Entrada: ½.
Sábado 13 de noviembre, 3ª corrida de feria. Toros de Vista Hermosa, 1º, para rejones, Rancho Grande, 3º, 4º,5º y 7º, y El Prado, 2º y 6º, (manejables en conjunto, el mejor el 5º que fue premiado con vuelta al ruedo) para el rejoneador Francisco Javier Rodríguez (silencio) y los diestros Bernardo Valencia, que se despedía del toreo, (dos orejas; oreja; salida a hombros), Julio Aparicio (oreja; silencio) y “El Cid” (oreja y dos orejas; salida a hombros). Entrada: ½.
Domingo 14 de noviembre. 4ª y última corrida de feria. Dos toros de Campolargo, el 1º y el 8º para rejones, y seis de San José de Bolívar (desiguales de presencia y de juego) para el rejoneador José Luis Rodríguez (vuelta; oreja) y los diestros José Antonio Valencia (oreja; silencio), El Fandi (ovación; oreja) y Alejandro Talavante (dos orejas; silencio; salida a hombros). Entrada: ½.
Premios.
El Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida concedió conjuntamente al venezolano Bernardo Valencia y al español El Cid el galardón de “Triunfador de la Feria de la Virgen del Socorro-2010” de Valencia, Venezuela.

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