26 septiembre, 2021

LA HORA DE LA VERDAD… FULGURANTE NUESTRO FIRMAMENTO TAURINO ACTUAL.

Con mucho optimismo y grato porvenir que en poco tiempo será realidad, observamos, primero, el devenir de la fiesta actual, y después las importantes temporadas de los años venideros, ante una avalancha de buenos toreros, capacitados, con afición, con ambición, con la mira puesta en la cúspide del toreo, que en su devenir, van a sacar la escoba y sacudidor

Con mucho optimismo y grato porvenir que en poco tiempo será realidad, observamos, primero, el devenir de la fiesta actual, y después las importantes temporadas de los años venideros, ante una avalancha de buenos toreros, capacitados, con afición, con ambición, con la mira puesta en la cúspide del toreo, que en su devenir, van a sacar la escoba y sacudidor, para regresar el lustre maravilloso y deslumbrante que ha tenido la fiesta, nuestra fiesta, a la aparición de este tipo de irrupciones brillantes, luminosas, que habrán de ser capaces de meter de nuevo a los públicos a las plazas, a las empresas a interesarse por presentar carteles novedosos, y extraer a la fiesta de ese letargo y monotonía de hoy día.
Mucho gusto me dio conocer los resultados de los últimos festejos en plazas de importancia en este país, donde de golpe y porrazo salieron en voltantas los nuevos valores, merced a sus triunfales actuaciones, pero sobre todo, lograron unificar el criterio de los aficionados en general, y me refiero a los aficionados y por hoy, no a la prensa, obligatoria de esparcir las noticias, porque en su inmensa mayoría, bajo una ausencia de ética, está mas que comprometida, económicamente, a recibir línea por los compromisos de tipo publicitario e informativo bien remunerados.
Curiosamente, nada nuevo hay bajo el sol.
Recuerdo, en muchos casos, no por haberlos vivido, mas si por haberlos escuchado de labios de los propios actores, y en otros hechos, por haberlos leídos, de como esos toreros que arribaron a los sitios y dineros preponderantes, incursionaron en tierras ibéricas, para abrevar de la sabia esparcida por grandes toreros, empresarios, apoderados y ganaderos y sus encastes, hasta saciarse acumulando los conocimientos y sabiduría suficientes, para constituirse en toreros de trascendencia, con arte o sin ello, pero con un sello muy propio, con una autoridad de suficiencia para imponerse, con una toreria que trascendió por varios lustros.
Hoy estamos de nuevo en esas circunstancias, porque existe una pléyade de jóvenes toreros que aparte de reunir cualidades y estilos muy disímbolos, no tardaran en generar entre la afición, pasión, los bandos, sus legiones de seguidores, porque al que le gusta por ejemplo El Payo, no le agrada Joselito, al corregilionario de Arturo Saldívar, no le viene bien Mario Aguilar, a quien le deslumbra Juan Pablo, no va de acuerdo con el toreo de Arturo Macias.
En fin, estamos en los albores del inicio de una nova época del toreo, en donde es indiscutible el arribo de novedosos ases de la baraja, repetimos, con la escoba y sacudidor en ristre, dispuestos al triunfo una tarde si, pero la otra también, que van y están apretando el paso, incluso a las figuras consagradas (Ponce, Castella, Tomas, El Juli etc.), arroyando propiamente, en un renuevo generacional, en el cual, las tardes de despedidas por todos lados, serán una constante muy, pero muy cercana. Y como dijo muy acertadamente Fernando Lahoz, el destino ya nos alcanzó.
Muy próximo están los agarrones en el ruedo entre los 3 escolapios, los manos a manos, y los carteles con renovada frescura y aromas delicados y bizarras actuaciones, en los ruedos de México. Y amigos esto es todo por Ahora… Buena Suerte.

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