19 junio, 2021

COMENTARIO TAURINO DE JOSÉ LUÍS ESPAÑA.

Queridos amigos, este año se ha adelantado algo la presentación del cartel de los festejos que se van a celebrar en la temporada de 2011, en la Real Maestranza sevillana. Un año más, la docta casa a apostado por un artista de reconocido prestigio, como es José Maria Sicilia.

Queridos amigos, este año se ha adelantado algo la presentación del cartel de los festejos que se van a celebrar en la temporada de 2011, en la Real Maestranza sevillana. Un año más, la docta casa a apostado por un artista de reconocido prestigio, como es José Maria Sicilia. Con esta nueva obra del pintor madrileño, afincado a caballo entre Palma de Mallorca y Paris, el Salón de Carteles de la plaza de toros, ha visto enriquecido su patrimonio artístico, ya que la obra de Sicilia se cuelga en los mejores y mas importantes museos de arte moderno.
El cartel, una gran superficie ayuna de figuras y totalmente blanca, nos muestra en su parte superior, la fotografía de la cabeza de un toro, cortada por encima de los ojos, del que solo se ve la testuz y los cuernos. En la parte inferior, la clásica leyenda “Toros en Sevilla 2011”. La técnica que se ha usado es la fotografía tratada con ordenador, sobre fondo blanco, del toro castaño “Copito” de Juan Pedro Domecq, lidiado en Sevilla, por José Maria Manzanares, el 7 de abril de 2008.
Según el artista “El cartel es una puerta que abre, y en este caso es una puerta que se abre al misterio del toro. Un cartel es un instante que no vuelve más. Una puerta para que se abra y se entre. En definitiva, una puerta al misterio”.
Sabemos de la inquietud personal del pintor y maestrante, Juan Maria Maestre de León, al promover en 1994, la puesta en marcha de una idea, para ir aumentando cada año el patrimonio cultural de la institución, con el encargo a un prestigioso artista, del cartel anunciador de los festejos taurinos de cada temporada. Lo que no sabemos es si el estilo que se la ha dado al desarrollo de su obra, es el que él hubiese preferido.
Estaban en sintonía con el pueblo y gustaron los de los años 94, 95, 96, 97 y 98. Fueron obras de Luís Manuel Fernández, Joaquín Sáenz, Eduardo Arroyo, Félix de Cárdenas y Ricardo Cadenas. Ya en 1999, surgieron los primeros chispazos y se comenzó a hablar del orondo picador de Botero. No paso nada con el silencio de La Maestranza vacía, de Pérez Villalta en el 2000. Se calentaron los ánimos ante el escaso conocimiento taurino, y la técnica del neoyorquino Larry Rivers, en el 2001. Un año mas tarde la obra naif de Juan Romero, no consiguió el respaldo mayoritario. Sí, gustó el enigmático toro de Carmen Laffon en el 2003. Volvió la polémica con fuerza en 2004 con la disección de la cabeza del toro, que plasmo el napolitano Francesco Clemente. Paco Reina, nos sorprendió a todos con el torero de colorines de 2005. El estadounidense Alex Katz, volvió a aumentar las discrepancias, en 2006, con las mini imágenes irreales, en negro, del torero y el toro, que el pueblo llano asemejó a un par de dípteros en un blanco pastel. En 2007, fue el sevillano Manuel Quejido, quien polemizo con su dibujo del torero tras el burladero. Un año más tarde se multiplicaron las discrepancias, con el toro atravesado por una flecha, de Barceló. En 2009, Manolo Salinas, contemporizó y nos dejo un “sui generis” toro negro recién salido de chiqueros, y en 2010, Luís Gordillo, tampoco dejo a nadie indiferente con su collage sobre El Cid. Sobre el blanco cartel de Sicilia, no tardaremos en conocer el veredicto del pueblo, aunque estoy seguro, que tampoco pasara desapercibido y bien pronto surgirán las discrepancias.
Hasta el Lunes, queridos amigos, que Dios reparta suerte.

Deja un comentario