AGUASCALIENTES DESPIERTA A UNA REALIDAD QUE TIENE EL PREFIL DE UNA DICHOSA ESPERANZA TAURINA.

ARRASTRE LENTO… Me emociona la esperanza, en el juego de la vida, que apuesta el nuevo día. Luego de esos requiebros corporales, en los que coquetean el sueño y el insomnio, le doy gracias a la vida por despertar pues al hacerlo se acaba el tormento que me causa el abandono corporal nocturno. Créame el sacrificado lector que no soy adicto a las imágenes caprichosas y disparatadas, las que no me causan ninguna gracia, de los sueños. Al diablo con los ribetes de pesadillas. Al diablo con las sombras de la noche; bienvenida la luz del nuevo día en el amanecer.
Por eso, al despertar, me gustan y emocionan las primeras imágenes que capto aún en somnolencia. Me agrada la primera ojeada a la realidad diaria pues es ciertamente una especie de desilusión que tiene remedio. En estos momentos el toreo en México no está muy bien que digamos, pero me gustó considerar que –como primera noción consciente del día de ayer- pese a la desilusión que causa el ver que la gente no va en las cantidades deseadas a las plazas de toros, ciertamente es un mal que tiene remedio.
Al menos en Aguascalientes los taurinos despertamos sintiéndonos dueños de una esperanza rotunda en el futuro, sobre todo ahora que toma posesión el nuevo mandatario de gobierno. Para Carlos Lozano empieza un nuevo día. Para la Fiesta de toros también.
Pues sí: al despertar la afición de Aguascalientes al nuevo día, y dejar atrás la turbulencia del sueño amodorrado que entre figuras mal hechas le hacía sentir en pesadilla, ve con esperanza el futuro del espectáculo pues el recién ascendido gobernador apenas hace unas horas, al declararse taurino de corazón y vocación, abre la puerta a la ilusión.
Si Carlos Lozano apoya a la Fiesta con la vitalidad de sus propios impulsos y argumentos, los taurinos –empresa, toreros profesionales, ganaderos, y aficionados- podrán confiar que ante los violentos embates de los detractores y enemigos del toreo el primer defensor (así se declaró en su campaña proselitista previa a la elección) será precisamente el ungido por el voto popular. Lo cierto es que en estos momentos aún siendo lo suficientemente imprecisas para permitir que la imaginación las complete a su gusto, se tiene la certeza que se plantearán y planearán ciertas mejoras a la realidad taurinas de la ciudad más taurina del país.
Así las cosas, a los aficionados, a la empresa, a los toreros profesionales, a los ganaderos, y al taurino en general, les agradará el despertar en el nuevo día taurino de Aguascalientes toda vez que, con el auxilio que pudiera proveer desde el palacio mayor, se podrá pulir la principesca imagen que tiene.
Así las cosas, se antoja presumible que con Carlos Lozano de la Torre las densas nubes que, cual pesadillas de disparatadas y caprichosas formas, pese al augurio del diluvio vaticinado por el matiz de su contextura, no llegarán a desatar una tormenta ¡Que así sea el nuevo día taurino para Aguascalientes y su nuevo mandatario!.

Deja un comentario