31 julio, 2021

LA HORA DE LA VERDAD… UN HILO MUY DELGADO SEPARA LA MANSEDUMBRE DE LA NOBLEZA.

Un hilo muy delgado separa la mansedumbre de la nobleza, pero aun así de delgado, impide que se mezclen, y son muy pocos las personas quienes logran distinguir una de otra.

Un hilo muy delgado separa la mansedumbre de la nobleza, pero aun así de delgado, impide que se mezclen, y son muy pocos las personas quienes logran distinguir una de otra.
Ayer, durante la trasmisión de la corrida de toros de la plaza México, vimos por televisión la lidia de un encierro carente de bravura, manso y deslucido, empeñándose los narradores en su intento por ser “positivos” ocultando la verdad, o de plano, por su ignorancia, insistiendo en resaltar la nobleza, para tapar la escasa raza del ganado, su descastamiento, o como cuando salio el cuarto notoriamente cojo, insistían en que dejándole correr se compondría, y no había necesidad de regresarlo, sobre todo sin precipitación. Cuando un toro cojea, aquí o en China, y mas, cuando no apoya la pezuña, es un síntoma inequívoco de que tiene dolor, y por lo tanto esta lastimado.
A poco cuando un atleta del deporte que sea, se lastima un tobillo, o una rodilla, al ejercitarse corriendo al poco rato ya se alivio. Vaya ocurrencias.
La corrida de Campo Real, resulto ser un verdadero fiasco, de 7 toros lidiados, salvo el segundo que duro poco y ha se ha prestado, los restantes, han exhibido tal mansedumbre y sosería, con los cuales el Chino García, ganadero, se ha pegado un estrellón de órdago, porque aparte del infumable juego de sus pupilos, estos aparte de terciados han sido muy justitos de presencia, y el que no quiso arroyar, intento brincar las tablas, o fue ruidosamente pitado ante su pésima presencia, como ocurrió con el segundo del Zotoluco.
Total, nobleza nobleza no se vio por ningún lado, lo que si vimos fue la lidia de toros bobos mensos, sin ápice de bravura o fiereza, y tontos hasta el aburrimiento, como el de Perera, que un su franca huida a las tablas, querencia natural de los mansos, le paso por detrás, sin tan siquiera hacer el amago de intentar cogerle. Eso es nobleza?.
Y para colmo de males, una vez viendo como habían salido ya seis de los jovenzazos lidiados, la administración de El Payo, totalmente en contra del buen juicio o sentido común, se puso y regalo uno de los sobreros de la misma ganadería, y lógicamente, dio la lidia como sus hermanos, obligando al torero queretano a salirse de su asentado estilo para revolucionarse con violencia en su intento por obtener el triunfo, que no llego por sus hierros con el acero.
Quien ha estado muy bien con su primero, fue Miguel Ángel Perera, al improvisar de capote en los primeros compases de la lidia, alejándose de las consabidas verónicas de recibo, intercalando tafalleras trayendo toreado al toro desde lejos, muy embarcado, incluso intercalando gaoneras haciendo la suerte, aparte de muy ajustada, con lentitud y elegancia. Lo mismo en ese emocionante quite por tafalleras, citando de espaldas para cambiar el viaje a toro arrancado, en una moda quizá, que empezó a marcar un domingo antes Alejandro Talavante, de salirse de lo convencional.
Dado lo mucho que ha calado en el público esta nueva manera de romper con un orden acostumbrado, marcara un nuevo rumbo en el toreo, o será cosa de la moda solamente… Y Amigos esto es todo por ahora… Buena Suerte.

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