1 agosto, 2021

LA HORA DE LA VERDAD… TAN INDECENTE COMO POLÉMICO INDULTO…

Sin intentar ser agorero, casi desde el principio de su clamorosa faena, y en cuanto la dio por volver la vista, contrario a su costumbre, a los maderos, intuimos los perversos deseos de un Sebastián Castella, que ya va tomando la costumbre de imponer sus voluntades en la plaza México, cuyo respeto y seriedad ha venido vulnerando de un tiempo acá.

Sin intentar ser agorero, casi desde el principio de su clamorosa faena, y en cuanto la dio por volver la vista, contrario a su costumbre, a los maderos, intuimos los perversos deseos de un Sebastián Castella, que ya va tomando la costumbre de imponer sus voluntades en la plaza México, cuyo respeto y seriedad ha venido vulnerando de un tiempo acá.
Recordemos aquella tarde de infausta memoria, cuando se negó a matar un mal toro, argumentando no se qué tontera, para al final, no ser apremiado aunque fuere por escrito por su desacato.
Y conste que no se trata de demeritar su artística y memorable faena, no, eso es harina de otro costal, eso sería rayar en una insolencia, porque nadie deberá negar que la única macula de la faena fue un desarme en el último tercio, porque lo demás no ha tenido desperdicio alguno.
Aquí lo censurable es que el indulto surgió de entre barreras, y no broto espontáneamente del conclave, sino este fue inducido por el francés, cuya gloria habría sido el pináculo de su temporada americana, de haber entrado a matar y estar acertado.
El rabo lo tenía ya en sus manos, pero no sabemos qué aviesos intereses y presiones existen de tras de todo esto, al grado que al final hasta al pobre juez se llevaron al baile.
De tal acción, han surgido entre los revisteros. Columnistas, portaleros y cronistas, los más disímbolos comentarios, para la satisfacción de todos los gustos.
Hay quien hasta de bravo ha escrito del toro, si toro bravo, y en este caso, ni una cosa ni la otra es verdad. Hay otros que simplemente han hecho mutis resolviendo comentar tan solo una parte de lo ocurrido, y esto solo en relación a la faena. Otros mas, se han rasgado las vestiduras al señalar con índice de fuego la decisión del juez, mientras otros, no aceptan el indulto ante la falta de bravura, trapío y por supuesto, la edad, del novillon de marras. Incluso existe quien lo ha tratado de un milagro de la Morenita del Tepeyac, aprovechando la alegría, veneración y amor que le profesamos a la milagrosa Guadalupana, intentando formar un vínculo romántico entre el torero y la Emperadora de América.
Y aquí va nuestro cuarto de espadas.
De la faena, solo consignamos que fue de antología, de maestría, y no de poderío, porque ante la mansedumbre bobalicona, no hay imposición, solo entendimiento, que no sometimiento. Del astado, fue precisamente eso, un astado anovillado, sin remate ni musculatura, blando de remos, sin bravura, mas en cambio mucha fijeza y docilidad, pero jamás de indulto, pues la fiesta y los toros, son fiesta brava y toros bravos, no fiesta mansa y toros mansos, mas como están las cosas, con informadores económicos en los cuales muy claro se ve por donde masca la iguana, y ganaderos que a toda consta engañan al publico contando con innumerables cómplices, al eludir la presentación de toros con autenticidad y bravura, pues vivimos inmersos en una fiesta acorde al tiempo y espectadores, que no aficionados… Y amigos esto es todo por ahora… Buena Suerte.

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