24 julio, 2021

RAFAEL GÓMEZ ORTEGA, “EL GALLO”… LA PIERNA DE “EL TATO” EN UNA VITRINA.

CUENTAN QUE al llegar don Rafael, “El Gallo”, o “El Divino Calvo”, que nació en Madrid un 18 de julio de 1882 y murió en Sevilla el 25 de mayo de 1960, a instalarse en cierta pensión de la población a donde actuaría al día siguiente, notó entre las sabanas de la cama una chinche muerta, el propietario del lugar de inmediato le hacia ver que era causa de la buena limpieza del lugar y no habría mayor problema.

CUENTAN QUE al llegar don Rafael, “El Gallo”, o “El Divino Calvo”, que nació en Madrid un 18 de julio de 1882 y murió en Sevilla el 25 de mayo de 1960, a instalarse en cierta pensión de la población a donde actuaría al día siguiente, notó entre las sabanas de la cama una chinche muerta, el propietario del lugar de inmediato le hacia ver que era causa de la buena limpieza del lugar y no habría mayor problema. A la mañana siguiente al bajar a desayunar, se le preguntó como había pasado la noche, “El Gallo” contestó… “Con la chinche muerta no hubo mayores problemas, no me ha molestao, las que me han quitao el sueño fueron las vivas, ellas se han cebao conmigo”. Una más de él, quien dijo en una ocasión… “Lo que no puede ser, no puede ser, demás es imposible” .
ACABABAN DE celebrarse las corridas de la feria de Córdoba. Rafael El Gallo regresaba en el tren a Sevilla. Durante el trayecto, en el pasillo del coche-vagón tropezó con un amigo que, desde Madrid, se dirigía también a Sevilla. Después de saludarse efusivamente, recayó la conversación sobre las corridas de Córdoba. Fue el amigo preguntando a “El Gallo” por la actuación de todos los diestros que en ellas tomaron parte, así como el juego que había dado el ganado. Al fin le dijo: -Y tú, ¿qué tal has estado?. ¿Qué opinaba el público de tu actuación?. A lo que don Rafael simplemente contestó con seguridad… -Pues mira, de mí sólo sé decirte que las opiniones quedaron divididas… -¿Entre tú y “El Bomba”?. Preguntó el amigo… “No, respondió don Rafael, unos se metían con mi madre y otros con mi padre”-. Una más.
POR TODOS era conocido que “El Gallo” dilapidaba su dinero, lo despilfarraba a diestra y siniestra, a manos llenas. Extravagante, ya que no era extraño tomara taxis e indicara al chofer que lo llevara a Paris, ante el asombro de quien manejara que le preguntaba si esto era alguna dirección cercana a donde lo abordaba, solo para escuchar un rotundo… “El Paris francés”. Nada raro pues que su economía flaqueara de seguido. Entre varios de sus amigos le hicieron una corrida-homenaje y al conocer la utilidad se preguntaban como entregárselo, buscando no lo despilfarrara prontamente, don Juan Belmonte, que estaba presente dio con la solución al indicarles… “Ni mensual ni semanal, diario y de ser posible la mitad por la mañana y lo demás por la tarde”. Así se las gastaba don Rafael. Una más.
ANTONIO SÁNCHEZ, “El Tato”, nació el 6 de febrero de 1831 en el barrio de San Bernardo y murió el 7 de febrero de 1895. Toreaba el 7 de junio de 1869 en Madrid con “Lagartijo” y “Frascuelo”, se dice también que era Villaverde su alternante en lugar de este último, para celebrar la promulgación de la Constitución. El cuarto toro de la tarde, “Peregrino” de Vicente Martínez Castaño, lo hirió al entrar a matar propinándole una pequeña herida por la cual hubieron de amputarle su pierna derecha. Se achacó la infección a la sangre que “Peregrino” tenia en sus astas producto de las cornadas a los caballos de pica. Era tal la afición y el valor de este hombre que con una pierna artificial logró actuar posteriormente en plazas de la importancia de Badajoz, Valencia y Sevilla. Lo anterior y el hecho de que su pierna mutilada fuera exhibida en el aparador de una farmacia madrileña, lo convirtieron en todo un héroe. Para terminar.
ME PREGUNTA mi buen amigo Gerardo Pacheco que sí sé quien es, o fue, un torero llamado Severino Díaz Busto, apodado como “Praderito”… Pues a decir verdad nunca había escuchado de él, pero investigando por varios lados he conocido que… Fue un modesto torero nacido en Gijón en 1887 al cual le truncaron su carrera al darle un balazo en el pecho. El 1º de septiembre de 1920 se hizo de palabras con un empresario y este le disparo a quemarropa. Tomó la alternativa solo ocho días antes del suceso referido, el 22 de octubre de ese mismo año, el padrino fue Matías Lara, “Larita”, y el testigo Ángel Fernández, “Angelete”… Nos Vemos.

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