COMENTARIO TAURINO ENTRE TODOS LO MATARON…

Queridos amigos, Consumatum est: “todo está acabado”. La Feria Mundial del Toro, ha pasado a ser historia, una bonita historia, que no ha tenido continuidad, ni final feliz. Una bonita historia que desde la edición de 2007, viene dando tumbos por diferentes motivos, que no voy a enumerar más, por manidos que son. Una bonita historia a la que, en este año de 2011, se le ha puesto punto final, firmando su desaparición definitiva.
¿Quién ha puesto ese punto final a este evento tan importante para Nuestra Fiesta Nacional?
¡Entre todos lo mataron, y el solito se murió!
Los propios componentes de la Fiesta, los profesionales que de ella viven, y algunos muy bien, creo que no han estado a la altura, una vez más, que la Fiesta les demanda. No ha sido suficiente que un grupo de ganaderos, pusieran parte de su esfuerzo y algo de su patrimonio, para tratar de salvar algo que tenía muy difícil solución. El resto de profesionales ha realizado muy pocos esfuerzos en pro de algo, que lo único que hacía era beneficiar a Nuestra Fiesta de toros, en unos tiempos en que no está demasiada sobrada de apoyos.
El Presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, dice que hoy no se puede celebrar ningún evento de envergadura, sin patrocinios. ¿Dónde están esas empresas, que se lucran de los públicos que mueven los toros, vendiendo millones de litros de bebidas refrescantes en sus plazas, pero que después, hipócritamente, no quiere que se les pueda identificar con ellos?
O aquellas otras, que utilizan al mismo toro como logotipo emblemático de su marca comercial, pero cuando se acude a ellas, pidiendo una aportación que ayude a la promoción de la Fiesta, la niegan, aduciendo que la imagen que tiene lo taurino, no es buena para su cuenta de explotación.
Me gustaría saber si la Caja Rural del Sur, que tanto apoyo ha prestado y continua prestando al mundo taurino, cediendo su imagen y su dinero en su favor, ha visto mermado sus resultados, por algún motivo taurino, ajeno a la puñetera crisis.
Pero no solo los profesionales taurinos y los empresarios de otras ramas, han escrito el epitafio de la Feria del Toro. Los políticos, tampoco han estado a la altura de las circunstancias, y creo que no han hecho el esfuerzo final para salvar a esta Feria del Toro, que según reconoció el propio director gerente de FIBES, se ha rentabilizado sobradamente, durante los años que se celebró.
¿Trescientos mil euros, prorrateados entre el Ayuntamiento, la Diputación, las Consejerías de la Junta de Andalucía implicadas en el certamen, los profesionales taurinos y alguna de las empresas de hostelería, han sido misión imposible de conseguir, para poner a flote la Feria?
Si ha sido así, ya nos explicamos muchas de las cosas que ocurren dentro del mundo taurino.
Hasta el próximo lunes, que Dios reparta suerte.

Deja un comentario