5 agosto, 2021

PABLO DEL TORO… A MI QUERIDA PLAZA MÉXICO.

Qué vieja te debes de sentir a tus ya 65 años de existir. Seguramente estás contenta, porque de cumpleaños te trajeron de tierras ultramarinas tres faenas de las que uno tiene que ver para creer que sucedieron. Tres faenas en tres tardes distintas que seguramente te cimbraron los huesos de cemento, que te enamoraron como en aquellos días y que te hicieron sentir joven otra vez.

Qué vieja te debes de sentir a tus ya 65 años de existir. Seguramente estás contenta, porque de cumpleaños te trajeron de tierras ultramarinas tres faenas de las que uno tiene que ver para creer que sucedieron. Tres faenas en tres tardes distintas que seguramente te cimbraron los huesos de cemento, que te enamoraron como en aquellos días y que te hicieron sentir joven otra vez. Hablo, por supuesto, de las faenas de El Juli el 30 de enero, la de Sebastián Castella el día de tu cumpleaños y la que hizo Miguel Ángel Perera el lunes 7. Yo las vi, y por eso te escribo esta carta.
Estarás contenta, pues, por tu cumpleaños. Pero no me negarás lo doloroso que debe ser para ti ver pisoteada tu dignidad y tu categoría domingo a domingo. A veces lunes, a veces sábado. A mí, como aficionado y tu recurrente visitante, me duele. Me duele que el pequeño serial que se organiza para festejarte y que otrora había llegado a ser una de las tres tardes más importantes del orbe taurino, hoy no es más que un festival de migajas para aficionados fiesteros, orejistas y poco exigentes.
Porque tampoco negarás, querida Plaza México, que con el paso de los años tu categoría y prestigio ya no son los mismos. No puedes esconderlo. Ni tú ni yo podemos ocultar que el adjetivo “Monumental” ya sólo se conserva por tu magno tamaño. Sabemos que es por distintos y muy numerosos culpables que van desde la ley capitalina con absurdas prohibiciones hasta algunos aficionados mediocres, otros chovinistas y a veces hasta radicales, pasando por empresarios, toreros, figuras, ganaderos, subalternos, veedores de toros y sobre todo los jueces, que son los encargados de protegerte. Y la que paga los platos rotos eres tú. Eres tú, porque tus tendidos ya sólo se llenan a tope cuando se trata de todo menos de una corrida de toros.
Déjame te cuento, querida plazota, que como yo, muchísimos aficionados esperábamos con ansias el día de tu cumpleaños por una sencilla razón: Enrique Ponce. La primera figura del toreo mundial, que sólo tenemos oportunidad de ver un par de veces al año y que estoy seguro que conoces porque sé que es uno de tus mejores amigos. Con desilusión observé cómo sus impresentables novilletes medio caminaban por la arena y con molestia protesté porque quería defender tu categoría. Ni su faena que fue excelente me reanimó, ni me calló la boca. Abusó, pues, de la nobleza de tu gente. Otra vez. Y tú que lo permites. Sí, Ponce, el torero de Chiva… y de chivos. Por increíble que parezca.
Por otro lado, salieron al quite Juli, Perera y Castella con faenas que sí fueron dignas de que las alojaras. Que tampoco torearon mastodontes, pero que sí callaron bocas porque las faenas hablaron por sí solas. Porque no se dejaron abrumar por el tamaño de nada ni de nadie. Porque ésta vez Castella sí se tiró a matar como se debe, porque Juli cortó un rabo unánime y Perera estuvo a algunos pinchazos de hacer lo propio.
Zotoluco hizo lo mismo que siempre hace pero vestido de otro color y el Zapata puso muy bien dos pares de banderillas y nada más. A El Payo le regalaron una oreja y le negaron otra que sí merecía, y Saldívar justificó su inclusión en el cartel. Ventura, a caballo, presumió su extraordinaria monta y sus dos orejas festivaleras con una decisión que no le cabe en el pecho.
Cabe resaltar, además, que nos dieron gato por liebre, o dicho más apropiadamente, nos dieron novillotes por toros. No se lidió lo que en tu nombre anunciaron pues de los bureles de Cuatro Caminos no les vimos ni la sombra y de los cuatro de Julio Delgado que se anunciaron, sólo salieron dos.
En fin, querida Plaza México. Espero que hayas pasado un muy feliz cumpleaños, y espero también que festejemos muchos juntos. A final de cuentas todos disfrutamos algo en tu cumpleaños y eso es lo que cuenta para alimentar y mantener viva esta fiesta que a tanto a ti como a mí nos apasiona tanto. Nos vemos el próximo domingo.
Con todo mi cariño.
Pablo del Toro.
Twitter: @Pablo_DelToro.

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