1 agosto, 2021

EL COMENTARIO TAURINO DE JOSÉ LUÍS ESPAÑA.

¡OTRA MEDALLA PARA PADILLA!
Queridos amigos, cuando la intensidad de una temporada cargada de kilómetros, tensiones fracasos y triunfos; de indultos y suspensiones, de crisis y de grandes ferias, bajaba el pistón, y que lo que tenía que pasar este año, ya había pasado, el toro nos ha demostrado que no se le puede perder la cara, ni cuando tiene un estoconazo hasta la gamuza.

¡OTRA MEDALLA PARA PADILLA!
Queridos amigos, cuando la intensidad de una temporada cargada de kilómetros, tensiones fracasos y triunfos; de indultos y suspensiones, de crisis y de grandes ferias, bajaba el pistón, y que lo que tenía que pasar este año, ya había pasado, el toro nos ha demostrado que no se le puede perder la cara, ni cuando tiene un estoconazo hasta la gamuza.
Hace diez días, cuando Juan José Padilla, banderilleaba al último toro de su penúltima corrida, un astado de Ana Romero, le arrolló derribándolo, y en el suelo le empitono de mala manera por la mandíbula izquierda, produciéndole desgarros y traumatismos muy graves en el aparato auditivo y en el ojo izquierdo, además de arrancamiento de nervios y rotura de vasos sanguíneos. El pronóstico del Dr. Val Carreres, al finalizar su intervención en la misma plaza, fue de “muy grave”, mas tarde se le trasladó al Hospital Universitario Miguel Server, donde fue intervenido por espacio de cinco horas, quedando ingresado en la unidad de cuidados intensivos. Los médicos que le operaron, han diagnosticado que sufrirá una parálisis facial permanente, aunque tienen algunas esperanzas de que no pierda la visión de su ojo izquierdo.
Estamos seguros que la catástrofe de la cornada, no va a poder con el Ciclón de Jerez, que tantas veces ha demostrado la raza, el valor y la gallardía con que se enfrenta a los toros más duros del panorama ganadero español.
Para el diestro jerezano, una cornada tan espectacular y grave como esta de Zaragoza, no es nueva. Ya se ha tenido que enfrentar en otras ocasiones a cornadas de estas características, como la que le asesto en el cuello, un toro de Miura en Pamplona.
En el mundo del toro tienen que pasar estas cosas, para más gloria de los que se dedican a esto. Siempre ha habido toreros que les ha tocado bailar con la más fea, y con el toro más duro, difícil y cornalón de la cabaña brava, toreros que suplen la posible falta de arte, (nunca de sentimientos) con la raza, el valor y coraje, que a otros les faltan. Lo que ya no veo tan justo, es que estos toreros sufran en muchas ocasiones la indiferencia y la falta de respeto de muchos de los que se dicen aficionados, y solo cuando ocurre una desgracia como esta, es cuando piensan en la importancia de Juan José Padilla y toreros de su mismo corte.
Ojala, que Juan José, se recupere cuanto antes, para que, con una nueva medalla en forma de cicatriz, le continúe dando verdad y gloria a nuestra fiesta.
Y hoy queridos amigos, no me voy a despedir, como siempre, hasta, hasta el lunes que viene, hoy la despedida va a ser algo más larga, no mucho más larga, espero yo, pues uno que también se expone, aunque sin comparación con los que se visten de luces, ha recibido un puntazo de cierta importancia, en forma de infarto. Los médicos me obligan a cesar unos días en mis labores, para recuperarme, por lo que estaré ausente de este comentario, no más de un par de semanas o tres, espero que me disculpen y que me esperen en esta cita que tenemos cada siete días.
Hasta siempre, amigos, y que Dios reparta suerte.

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