¡AL TORO QUE ES… UNA “CALAVERA”!

ARRASTRE LENTO… La realidad es que la festividad ya está, con el respaldo oficial, debidamente institucionalizada en el calendario comunitario. Y ya enraizada como práctica popular, se le concede a las mentadas “calacas” el turno de sustituir a las sombras del pasado.
Las “calaveras”, con el argumento de darle en Aguascalientes seguimiento cultural al legado del célebre e ilustre grabador Guadalupe Posada, si bien no exprimen a la muerte, sí la mencionan para llevarnos, primero, al encuentro con el sentimiento que ellas produce, y, luego, sumergirnos en la sugerencia de su evocación lejana pues, no quiero saber quién no, a la muerte se la contempla en la lejanía.
Por mucho que lo justifique la práctica social, no deja de parecer curioso el hecho de que la tétricas caricaturas de barro cocido y, o, de azúcar con disfraz de muerte, burla de la osamenta humana, tengan la gracia de inspirar la consumación de profanas y desleales pretensiones meramente comerciales. En su honor, o con el pretexto de su macabra existencia, se llevarán a cabo dos corridas de toros, siendo hoy la primera de ellas.
Lo cierto es que la realización de la corrida de “Las Calaveras” es en Aguascalientes una costumbre de reciente uso, entendiéndose como un evento que ofrece a los tradicionalistas una tonalidad asombrada y anti solemne con las nuevas luces que aporta el tiempo.
Finalmente a los aficionados el corazón nos da tumbos de alegría al ver que, gracias al pretexto cultural y folclórico de la hilarante comicidad de los esqueletos y las calaveras, las que se traen en los mercados un fandango a ritmo de eternidad, hoy podamos ver un cartel en el que, precedido por el caballero Gastón Santos, se incluye a dos toreros -José Guadalupe Adame y Mario Aguilar- que, por su juventud y aptitud los miraremos con reforzada expectación.
Y no sólo eso pues, al lado de la pareja juvenil, estará Alejando Talavante, torero español que, habiendo dejado muy buen sabor de boca en la pasada feria de S.M. viene brillando a la luz del verso como salido del reposo. Este diestro, de grata vista y cincel, rigiéndose bajo el concepto de un esmerado código de honor, y realizándose en la pulcritud técnica de su oficio, puede calar tan hondo que, a poco que se inspire, continúe el romance iniciado con la afición local que lo convierta en ídolo.
Finalmente debemos los aficionados agradecer el humor entre tétrico y macabro de las calaveras y los esqueletos. Por su influencia cultural –venal pretexto mercantil- veremos hoy una corrida de toros, y otra el siguiente sábado. ¡Cuánto se los agradecemos!. Así las cosas, confieso que, cuando escucho el tintineo de las calacas con los esqueletos de barro, personajes de la insólita y chusca comedia mantenida por la tradición popular me parece oírlo sonar como el producto de instrumentos atormentados en un ambiente de carnaval en el campo santo.
Así las cosas, los aficionados de Aguascalientes debemos agradecer a la empresa que, atenta a la conducta industria cultural, sostenida por la estructura del folklore, en su honor tengamos fiesta a pesar de que se realice entre calaveras, esqueletos y muertos de barro y azúcar.

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