5 agosto, 2021

LA VERDADERA RESURRECCIÓN DE “ANTOÑETE” FUE AL LADO DE JESÚS DELGADILLO, “EL ESTUDIANTE”…

-“COMO VOY a olvidar esa tarde, imposible, ese día corte una oreja en la plaza de Las Ventas en Madrid”.-
SE ME enchina la piel al escuchar semejante enorme declaración y de viva voz de quien lo logró. Un torero nacido en Aguascalientes al que conozco y trato de toda la vida, amigos de siempre pero hombre muy complicado para soltar sus recuerdos y logros personales, lo lidio muy templado, le doy ventajas, lo templo con habilidad y poco a poco le voy sacando las palabras, es buen hombre pero con el gran defecto de ser hiperactivo y con “la desgracia” de estar enamorado del trabajo y esto complica “mi faena”. Bromeamos entre la plática y los recuerdos y así es como le fui “metiendo en la muleta” para lograr conocer lo que Ustedes leerán a continuació

-“COMO VOY a olvidar esa tarde, imposible, ese día corte una oreja en la plaza de Las Ventas en Madrid”.-
SE ME enchina la piel al escuchar semejante enorme declaración y de viva voz de quien lo logró. Un torero nacido en Aguascalientes al que conozco y trato de toda la vida, amigos de siempre pero hombre muy complicado para soltar sus recuerdos y logros personales, lo lidio muy templado, le doy ventajas, lo templo con habilidad y poco a poco le voy sacando las palabras, es buen hombre pero con el gran defecto de ser hiperactivo y con “la desgracia” de estar enamorado del trabajo y esto complica “mi faena”. Bromeamos entre la plática y los recuerdos y así es como le fui “metiendo en la muleta” para lograr conocer lo que Ustedes leerán a continuación.
-“RECUERDO QUE esa tarde, 8 de agosto de 1965, me vestí en el hotel Victoria, desde luego que sabia quien era el primer espada pero personalmente no le conocía, lo hice hasta al llegar al patio de cuadrillas y nunca imagine que Antonio Chenel, “Antoñete”, opacara mí triunfo y él sin cortar apéndices, fue la tarde de la alternativa de Pepe Osuna y “Antoñete” estuvo enorme. Torero con clase, con técnica, con mucho temple que desde luego conectó de inmediato a los tendidos por lo que “mi” oreja paso a segundo término. El público salió hablando de la faena de “Antoñete”.-
QUIEN SE expresa en esta forma es Jesús Delgadillo, “El Estudiante”, varoniles y honestas declaraciones puesto que él no estaba nada exento de clase y arte pero debo de hacer el paréntesis, tengo que interrumpir su relato con un corto recuerdo de la problemática por la que pasaba en esos años el recién fallecido Antonio Chenel, “Antoñete”.
A “ANTOÑETE” las cosas no le rodaban del todo bien en ese tiempo, los contratos escaseaban y por lógica su economía era mala, él pensaba que hacerse banderillero podría ayudarle a seguir la vida con cierta holgura y comodidad, dado a que contaba con amigos en las oficinas de la empresa madrileña les había solicitado le ayudaran a ingresar a las filas de los subalternos. Ellos nunca se negaron a auxiliarle pero el verdadero “patrón”, el destino, pensaba de diferente manera, cierta tarde que acudía a insistir en su petición le fue informado, según tengo entendido, que programarían una corrida de Félix Cameno para confirmar alternativa a Pepe Osuna y le solicitaban fuera él el padrino. Al no poder negarse aceptó y es la tarde en la que alterna con “El Estudiante”, misma a la que su servidor cataloga como la tarde de la resurrección del torero del mechón blanco, el toro blanco de Osborne vendría después, ese toro solo confirmaría lo excelente torero que era el llorado madrileño que recién se fue de este mundo.
“EL ESTUDIANTE” posteriormente llevó una buena relación con su alternante madrileño, Jesús me confió que la gran mayoría de las ocasiones en las que charlaban era sobre nuestro México al cual “Antoñete” quería mucho. El aguascalentense hizo largas temporadas por la península, como novillero y como matador de toros, hubo de renunciar valientemente a la alternativa otorgada en esta ciudad el 20 de abril de 1958 de manos de Alfredo Leal y testimonio de Joselito Huerta ante un encierro de don Lucas González Rubio y a su confirmación en la plaza más grande del mudo, que se dio el 18 de enero de 1959 ante Jorge Aguilar, “El Ranchero”, y don Fernando de los Reyes, “El Callao”, con el toro “Coreano” de La Laguna.
VIAJA A España y debe de renunciar a su doctorado, después de exitosa campaña como novillero, incluyendo triunfos en Madrid, va a Barcelona el 6 de septiembre de 1964 y se hace de una merecida nueva alternativa con Fermín Murillo de padrino y un testigo de “5 estrellas”, “Curro” Romero, astados de Torrestrella. Esta se la validan en Madrid Antonio Ortega, “Orteguita”, y Santiago Castro, “Luguillano”, con toros de Arellano. Estas actuaciones son reconocidas de nueva cuenta en su patria el 22 de enero de 1967 en la plaza México a donde regresa a legitimar las pasadas ceremonias y de ello se encargan el catalán Joaquín Bernadó y regiomontano Raúl García, la dehesa que esa tarde lidia es la de Tequisquiapan.
HOY JESÚS vive atendiendo negocios de su propiedad, su preferido es el hotel Versalles a donde pasa gran parte de su tiempo y es donde platicamos con nuestro buen amigo, mismo que “nos corre” ante nuestra instancia de encender un cigarrillo. Nos despedimos después de larga charla y de recordar viejos tiempos, le vi torear desde novillero y es de los hombres que conservan la memoria fresca y lucida, ya tendremos tiempo para continuar la plática y compartírselas, es amenísimo tener conocidos así, por hoy fue todo, “Antoñete” desde las alturas creo nos dio el visto bueno, esa tarde del 8 de agosto de 1965 fue la que el destino le tenía reservada a la afición mundial para la resurrección taurina de un hombre que llegó a ser un maestro muy querido por todos, el toro blanco de Osborne fue después… Nos Vemos.

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