28 julio, 2021

¿SERÁ ARTURO SALDIVAR OTRA EXCEPCIÓN QUE, COMO MUCHAS DE ELLAS, POR SU ALTO CONSUMO PRONTO SE APAGAN?

ARRASTRE LENTO… Los aficionados de fondo, presumidos y orgullosos de su lealtad al espíritu original de los grandes conquistadores del toreo de las postrimerías del siglo pasado, de los cuales todavía cantan su gloria y esplendor, luego de observar el panorama actual con la amplitud de la visión del experto, por fin volvieron a maravillarse con las actuaciones ligadas de un chaval cuya tendencia se perfila hacia el liderazgo moderno.

ARRASTRE LENTO… Los aficionados de fondo, presumidos y orgullosos de su lealtad al espíritu original de los grandes conquistadores del toreo de las postrimerías del siglo pasado, de los cuales todavía cantan su gloria y esplendor, luego de observar el panorama actual con la amplitud de la visión del experto, por fin volvieron a maravillarse con las actuaciones ligadas de un chaval cuya tendencia se perfila hacia el liderazgo moderno.
En consecuencia festejan que, viviendo en la calma serena y provinciana, a su alegría taurina la vuelve a sacudir con reverente violencia un gozoso estremecimiento. Y ante el pasmo del asombro, el que no les impide reflexionar, coinciden en el argumento de que no es un chispazo fugaz, ni siquiera imprevisto, la aparición de ese chaval que pinta para fenómeno y que tiene por nombre el de Arturo, y por apellido Saldívar.
Coinciden los aficionados locales, sumados a las voces de otras entidades –como Guadalajara y D.F. que ya le vieron triunfar-, que este torero ha venido a incendiar el fuego del entusiasmo de tal suerte que, en compañía de otros toreros jóvenes de Aguascalientes, hay flamas en el escenario como para que la competencia y rivalidad entre ellos se convierta en incendio.
Para fortuna de los alicaídos taurinos mexicanos, trastornados por la monotonía de los intérpretes, acostumbrados ya a tolerar, inclusive a justificar, la malsana mediocridad, ha irrumpido este grupo de toreros –Juan Pablo Sánchez, José Guadalupe Adame –Joselito-, Mario Aguilar, Arturo Macías, Fabián Barba, y a su vera Gerardo Adame y Víctor Mora- que, encabezados de momento por Saldívar- por su actitud y disposición se vienen progresivamente adueñando de los alberos aztecas dándole vida al espectáculo que intenta desprenderse de la modorra que lo ha venido encubriendo.
¿Qué es lo que ha sucedido que la animación vuelve a los ruedos?
Pues que ha sido Arturo Saldívar el que viviendo para y por su vocación, viene asombrando al dar cuerpo y vida al concepto de la indómita entrega y la ardorosa pasión. Y ha sido tal la proyección de este chaval que ya tiene fieles devotos que en el paroxismo de la experiencia le agradecen las demostraciones palpables de que el mejor lenguaje del torero siempre emana de las entrañas del corazón, de ese órgano que, siendo mudo, tiene el lenguaje más claro y contundente de todos los posibles.
Lo cierto es que, tanto en Guadalajara, en Aguascalientes –su tierra- y en el Distrito Federal, Arturo convenció a la parroquia con su derroche de originalidad. Con cuanta emoción aplaudimos la irradiante complacencia con la cual trazó el vuelo de quien, aunque falto aún de la madurez y el imperio de los consagrados, va como cohete al firmamento.
Con cuanta solemnidad, regia por momentos, rematada con señorial e imperativa altivez, lo cual en lo personal me pareció altamente reconfortante, le admiramos el despliegue de toda su versatilidad torera.
¡Sean bienvenidos toreros de Aguascalientes!
arrastrelenteo@gmail.com

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