DE TORO… UN POCO.

NI HABLAR, es invierno… ¡Vaya frio jijo de la…! Y pude ser que no sea tanto, me inclino a pensar que harto influyen los años que cargo, pero… ¡a ver quién me quita lo bailado!. La baja temperatura “invita” a gustar de dos o tres copas de tequila, lástima que mi cuota la rebase con excesos hace ya mucho tiempo, si ahora probara solo un dedal de ese apendejador liquido lo haría a las puertas del panteón, así evitaba los gastos del traslado de tan helado cuerpo.
HACE DÍAS pase a saludar al ganadero y MVZ Manuel Cortina Pizarro, ex de Chinampas que hoy lidia con sus apellidos, y a pesar de no encontrarlo en su finca me entere que su salud está mucho mejor. Me da gusto saber eso, el estado físico óptimo es primordial, Manuel lo tiene por el cariño que le brindan sus familiares. De esa hacienda me traslade a otra en Ojuelos, lugar en donde el frio hace hielo hasta a los espíritus, y pasé una agradable tarde con Manuel Vega, “El Charro”, y Antonio Verduzco, “El Chongo”. “El Charro” tiene frente a su casa un bordo que almacena tanta agua que le permite tener peces de un tamaño enorme, carpas hasta de medio metro como lo vi personalmente, aunque él dice hay de más de 70 kilos. Por lo mismo le he sugerido cambie su procedimiento y bañe de vez en cuando ahí a sus reses, con eso las engordaría más fácilmente. No me queda más comentario que el siguiente… (¿?).
IMRESIONNTE A sido la falta de reconocimientos a un torero como lo fue don Diego Puerta. Esto nos deja ver la insensibilidad en que vivimos en la actualidad y que distracción con otro tipo de espectáculos han sobrepasado a los antiguos ídolos taurinos. Figuras del toreo existen por montones, ídolos por ningún lado. Triste realidad a nivel mundial. Hoy tiene más merito correr detrás de un balón que jugarse la vida en un ruedo. Literalmente… ¡Esto está de la patada! Y gran culpa la tienen los propios espadas, veamos porque lo digo y júzguenme ustedes si es que estoy equivocado. Si es que lo estoy bien pueden mentarme la madre y se los voy a agradecer.
DIESTROS MUY delicaditos solicitando encierros que lo que más causan son lastima, reses tan jóvenes que con harta probabilidad usan hasta pañales, arreglos previos llevando sus propios toros de regalo, irrespetuosamente faltando a las costumbres y tradiciones vistiendo espantosos, pero finos, trajes de calle en festivales y, adornando sus testas con horripilantes sombreritos dignos de un cantante tropical, por cierto costumbre ya generalizada y vista en los callejones por propios y extraños, lentes oscuros que bien pueden pasar por escafandras y todos, menos ellos, notan sus ridículas poses. Ni hablar, los tiempos cambian, me quedo “con la primaria” con la que me inicie a ver toros, la pasada, la de los años sesenta del siglo pasado. Prueba inequívoca que no estoy en fallo alguno, ya estoy viejo y tengo un frio endemoniado.
ME DISPONGO a ver la 5ª corrida de la temporada, “El Cid”, Mejía y “El Zapata” con “toros” de El Nuevo Colmenar, faltan dos horas exactamente, ya preparo el plato con 100 kilos de provolone a la plancha, rodajas de jitomate y pan negro, pepinos agrios y abundante ensalada verde, no le agregare aguacate puesto que dicen es malo para los corajes y hoy me late los habrá en igual cantidad que el queso que consumiré, por lo tanto antes de despedirnos.
UN FUERTE abrazo envío a Enrique y Rafael Juárez, me he enterado que ayer falleció su señor padre, resignación les deseamos a este par de buenos amigos que intentaron hacerse toreros hacen ya varios años… Nos Vemos.

Deja un comentario