24 julio, 2021

EL COMENTARIO TAURINO DE JOSÉ LUÍS ESPAÑA.

HIPOCRESIA DE LOS MATADORES EN QUITO.
Queridos amigos, hasta el pasado día 6 se ha venido celebrando la Feria de Jesús del Gran Poder, en la ciudad ecuatoriana de Quito. Su plaza Monumental, ha acogido nueve festejos desde el 26 de Noviembre, en los que han alternado toreros del nuevo continente, con diestros europeos. El triunfador del ciclo quiteño ha sido el español Enrique Ponce, que se hecho acreedor del trofeo Jesús del Gran Poder, que se otorga al diestro triunfador, y que el torero valenciano ha obtenido por quinto año.

HIPOCRESIA DE LOS MATADORES EN QUITO.
Queridos amigos, hasta el pasado día 6 se ha venido celebrando la Feria de Jesús del Gran Poder, en la ciudad ecuatoriana de Quito. Su plaza Monumental, ha acogido nueve festejos desde el 26 de Noviembre, en los que han alternado toreros del nuevo continente, con diestros europeos. El triunfador del ciclo quiteño ha sido el español Enrique Ponce, que se hecho acreedor del trofeo Jesús del Gran Poder, que se otorga al diestro triunfador, y que el torero valenciano ha obtenido por quinto año.
Hasta aquí todo normal, de no ser que en esta edición de la Feria de Quito, se ha cometido un terrible atentado contra la integridad de la fiesta, y en una plaza clásica, como la de Iñaquito, en la que han triunfado todas las figuras del panorama taurino mundial, este año no se ha permitido la muerte del toro en la plaza, un grandísimo acto de hipocresía, puesto que el toro es picado y banderilleado en el ruedo, para más tarde devolverlo a los corrales, donde se le da muerte con un arma de fuego.
¿Habrase visto tropelía de igual tamaño para la fiesta taurina e insulto para la dignidad del toro?
Tal prohibición es gravísima para el devenir taurino en aquellos países hermanos, pero no se queda atrás, la actitud de los toreros españoles y no españoles, que le han hecho el caldo gordo a los prohibicionistas, consintiendo que les anuncien en unos carteles, en los que se menosprecia a su profesión y a una cultura de cientos de años de antigüedad, a cambio de un cheque más o menos grande.
Los Ponce (que no se lo orgulloso que estará con su trofeo de triunfador de una Feria capada), Talavante, Abellán, Fandi, David Mora, Fandiño o Castella, que han toreado en la monumental de Quito y que no han matado sus toros, les han hecho un flaco favor a la fiesta, por muchas declaraciones, que a posteriori hagan a los medios de comunicación, tratando de justificar lo injustificable.
¿Qué hubiese pasado si se unen y utilizan su influencia para negarse a torear en esas condiciones? Creo que hubiese tenido más repercusión y hubiesen ayudado más, pero claro, esto les hubiese reportado también más problemas que beneficios en el país ecuatoriano, y tampoco están muy dispuestos a renunciar al billete grande y al toro chico de América.
Lo de Castella, es para echarle de comer aparte. A la pregunta que le realiza un compañero del periódico digital HOY, respecto a que siente cuando tiene que entrar a matar y no se lo permiten, el francés contesta: “Yo voy a la plaza a torear y no a matar un toro”.
A tenor de esta respuesta, que cada uno piense lo que crea, del torero galo. A mí me ha defraudado.
Hasta el lunes y que Dios reparta suerte.

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