DEDICADO A LA HIPNOSIS JULIO CAMINO, TÍO DE ARRUZA… EL DÍA QUE “SEPULTARON” A LA MACARENA.

INTERESANTES DATOS para mí desconocidos. No sabía que el poeta León Felipe había estudiado para ser farmacéutico, menos que el mayor de sus hermanos, Julio, fuera un famoso médico militar dedicado a la hipnosis psiquiátrica. Que una de sus hermanas, Salustiana, había casado con el príncipe de Ledojowski, y que la mayor de ellas, Consuelo, fue quien les ofreció el sustento a la falta del jefe de la familia, el notario don Higinio Camino de la Rosa.
ESTO VIENE al caso ya que dentro de la numerosa línea estaba Cristina, casada mas adelante con Manuel Ruiz, quienes trajeron a este mundo a uno de los toreros más grandes de ambos continentes, don Carlos Ruiz Camino, “Carlos Arruza”.
MACARENA, LA virgen, hablar de ella es hablar de España y de la devoción que le tienen los toreros, uno de ellos lo fue Ignacio Sánchez Mejía. El lugar donde está la venerada talla es la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza y en tiempos bélicos, por la península, un grupo de vándalos saqueaban el recinto sin miramiento y respeto alguno, a buen tiempo el sacristán prevé una barbarie de los irresponsables barbajanes y es que “la hurta” y la traslada a su propia vivienda. Aquí cabe resaltar que precaviendo un posible cateo a su casa, el sacristán habilidosamente simple y sencillamente mete a la Virgen a una cama y la tapa cual si una persona durmiera plácidamente. A los dos días recurre a Ignacio Sánchez Mejía y al confiarle el secreto el torero de inmediato se ofrece a resguardarla, cosa que hace de manera más que curiosa puesto que finge ser un reparador de sepulcros, así, entre sacos de cemento, cal y los utensilios para estos menesteres, oculta a la imagen que va a acompañar por casi dos meses a Joselito, “El Gallo”, puesto que su tumba es el disfraz perfecto para el fin perseguido, lugar donde a nadie se le ocurriría buscar y es como La Macarena es asegurada y posteriormente regresada salva y sana a su hogar, la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza. Y nos vamos a otra clase de recuerdos, a una entrevista a Carlos León, el famoso critico del siglo pasado y guionista preferido de “Cantinflas”, la formulan en 1963 en la edición 2,919 de Revista de Revistas…
“CUÁL SERÍA la faena perfecta según sus gustos”… “Para mí, el toreo es plasticidad, arte, gracia… Más que lo técnico, prefiero lo estético”.
“POR ELLO, la faena ideal sería para mi opinión la que pudiese hacer un Joaquín Rodríguez “Cagancho” de 25 años”. Añade… “…desde que saliera el toro hasta que lo arrastraran las mulillas. De la verónica a la estocada”.
LA FAENA mítica para el señor León sería… La verónica de “Cagancho”, los quites de Pepe Ortiz, “él solo; fue el más fino de los creadores”… En banderillas Gaona, también solo… En la muleta podría incluirse el natural de Lorenzo Garza; “Cagancho” en realidad no lo daba muy bien… En la estocada Joaquín Rodríguez. En todo lo demás también Joaquín Rodríguez que “le dio a su toreo solera, salero, gracia”… Nos Vemos.

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