24 julio, 2021

OREJA A AGUILAR Y RIVERA.

Dos orejas de diferente calibre se cortaron en la 7a de Temporada de la Monumental México.
Ante muy baja entrada de lidiaron 6 toros de Villa Carmela que la mayoría fue noble para los toreros destacando, por mucho, el lote de Fermín Rivera.
Tarde donde a los picadores les falló la audición y al parecer no escucharon la petición de sus matadores en medir el castigo.

Dos orejas de diferente calibre se cortaron en la 7a de Temporada de la Monumental México.
Ante muy baja entrada de lidiaron 6 toros de Villa Carmela que la mayoría fue noble para los toreros destacando, por mucho, el lote de Fermín Rivera.
Tarde donde a los picadores les falló la audición y al parecer no escucharon la petición de sus matadores en medir el castigo.
El primer espada fue el potosino Fermín Rivera, de dinastía torera que con su primero dejó ver que tiene clase pero se vio entre altibajos. Transmite apatía al tendido y poco compromiso, a pesar de ser un buen muletero. El corazón se le arruga al momento en que debe crecerse y embraguetarse con los toros. Mató de entera caída para saludar en el tercio. En su segundo, ante el mejor toro de la corrida que resultó muy noble, logró pegar muy buenos aunque aislados muletazos sin ninguna continuidad. No hay duda que el toro merecía más. Lo poco toreado de Fermín salió a flote. Afortunadamente mató de entera en buen sitio y tras petición cortó una oreja.
Tarde poco afortunada para el sevillano Daniel Luque, con la mala suerte de lidiar con el peor lote. En su primero, un bravo complicado al que había que poderle, lucio en capa y muleta entendiéndolo. Tras un pinchazo en todo lo alto, mató de media muy trasera y un certero golpe de descabello para escuchar silencio. En el quinto, que inicialmente tenía un buen lado izquierdo, el toro se puso por delante y Daniel no tuvo otra alternativa que abreviar. Se retiró en silencio.
A quien le vimos lo más meritorio de la tarde fue al aguascalentense Mario Aguilar que mostró decoro y sitio en ambos. En su primero, apenas logró lucir con un toro que se quedaba corto por ambos lados. Mató de entera tendida para escuchar aplausos al retirarse al callejón. Con el que cerró plaza vimos una faena derechista que parecía que iba a poner la plaza de cabeza, sin embargo el toro se vino para abajo y Mario se creció para dejar los pies quietos y demostrando que puede dar más. Mató de entera para cortar una oreja.
4 mil espectadores. Toros de Villa Carmela bien presentados cayéndose los cuatro primeros 1o noble y débil, 2o bravo, 3o de cortas embestidas, 4o noble, 5 no sirvió, 6o se acabó muy pronto. Rivera al tercio y oreja. Luque silencio en ambos y Aguilar palmas y oreja.

Deja un comentario