5 agosto, 2021

RESUMEN DE LA FERIA DEL SEÑOR DE LOS CRISTALES 2011-12 DE CALI: EL REJONEADOR HERMOSO DE MENDOZA HACE HISTORIA.

Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2011-12, resumo en esta sección lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre el abono de la feria. Luego, añado la lista de los carteles mostrando los resultados de toros y toreros en forma de escuetas reseñas, basadas en los datos que aparecen en la prensa cibernética, y sigo con unas conclusiones cuantitativas.

Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2011-12, resumo en esta sección lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre el abono de la feria. Luego, añado la lista de los carteles mostrando los resultados de toros y toreros en forma de escuetas reseñas, basadas en los datos que aparecen en la prensa cibernética, y sigo con unas conclusiones cuantitativas.
Continúo haciendo unos comentarios con énfasis en los diestros que han sobresalido en sus actuaciones en los festejos de esas ferias, y sobre el ganado lidiado. Y si las instituciones locales conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, concluyo el resumen anotando los nombres de los ganadores de esos trofeos. En cambio, en estos resúmenes, excepto cuando los festejos han sido televisados, en lo posible no haré evaluaciones cualitativas basadas en mis opiniones personales, por no haber sido testigo de los acontecimientos.
Sobre la Feria del Señor de los Cristales de Cali y su abono del 2011-12 De las ferias taurinas sudamericanas, la del Señor de los Cristales de Cali, que se celebró por primera vez en el año 1957, es una de la de más prestigiosas del continente, y es al mismo tiempo la primera de las ferias de la temporada invernal colombiana. Los festejos tienen como teatro la hermosa Plaza de Toros Monumental de Cañaveralejo, que tiene un aforo de cerca 17.000 espectadores, y que fue inaugurada el mismo año de la primera feria.
El ciclo ferial del 2011 comenzó el 25 de diciembre de 2011 con una novillada, y concluyó el 1 de enero de 2012 con una corrida con seis diestros en el cartel. El programa taurino constó de siete corridas de toros, una novillada y un festival. En los festejos mayores participaron el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza y catorce diestros, ocho de los cuales colombianos, cinco españoles y un mexicano. Hubo varios cambios en los carteles, principalmente por tener que ser sustituidos José Maria Manzanares, la figura que más resaltaba en los carteles, y Francisco Rivera Ordóñez. Los sustituyeron el diestro caleño Luis Bolívar, y el español David Mora, más Miguel Abellán que añadió un festejo más a los dos que ya tenía contratados.
Incomprensiblemente, Bolívar, el diestro nacional con más cartel, y además caleño, se había quedado fuera del abono original. Los españoles Iván Fandiño, Uceda Leal y Daniel Luque, más el rejoneador Hermoso de Mendoza y diestro mexicano Arturo Saldívar hicieron doblete. Además, Miguel Abellán y Paco Perlaza entraron en tres corridas. Se notaba la ausencia de la súper figura El Juli y de otras figuras como Ponce, Morante, El Cid y especialmente Castella, que cuenta con un gran cartel en Cali. En conjunto, los carteles no fueron tan redondos como los de la feria del 2010-11.
A continuación, primero aparecen los carteles de los nueve festejos del abono, mostrando los resultados en forma de reseña. Luego, hago unas breves referencias numéricas analizando las reseñas, seguidos por unos comentarios sobre los toreros que han protagonizado lo mejor de la feria. Concluyo el resumen con un anexo que muestra los ganadores de los galardones otorgados por algunas entidades a los triunfadores de la feria.
Carteles con reseñas y datos cuantitativos
Estos son los carteles con los resultados de los festejos del abono. Los datos han sido recopilados de las reseñas de la prensa cibernética: Domingo 25 de diciembre. 1ª de Feria. Novillos de Salento (bien presentados y de buen juego; el 4º fue indultado) para Sergio Flores (ovación; dos orejas simbólicas; salida a hombros), Andrés Valencia (silencio; palmas) y Randy Roja (tres avisos con bronca; tres avisos). Entrada: ¾.
Lunes 26 diciembre. 2ª de Feria. Toros de La Carolina (bien presentados y en conjunto descastados; los mejores el noble y repetidor 2º, y el manejable 6º) para Uceda Leal (palmas; silencio), Miguel Abellán (oreja; saludos) y Paco Perlaza (silencio; oreja). Entrada: ¾.
Martes 27 diciembre. 3ª de Feria. Toros de Ernesto Gutiérrez (bien presentados y de juego variado; el noble y bravo 4º fue indultado) para Luis Bolívar (oreja; dos orejas simbólicas; salió a hombros), David Mora (cogido en su primero, se retiró a la enfermería y Bolívar remató al astado; saludos en el 5º) y Juan Solanilla (silencio; tres avisos). Entrada: ¾.
Miércoles 28 diciembre. 4ª de Feria. Toros de Juan Bernardo Caicedo (desiguales de presentación, pero encastados, al 3º se le dió la vuelta al ruedo) para Daniel Luque (silencio; silencio), Santiago Naranjo (silencio tras aviso; oreja) y Hermoso de Mendoza (dos orejas; oreja; salida a hombros). Entrada: lleno.
Jueves 29 diciembre. 5ª de Feria. Toros de Ambaló (mansos y broncos y justos de presencia en conjunto, todos pitados en el arrastre) para Pepe Manrique (silencio; fue volteado por el 4º, pasando a la enfermería, Ramsés remató al astado), Ramsés (silencio; silencio) e Iván Fandiño (oreja; saludos). Entrada: ¾.
Jueves 29 de diciembre. 6ª de Feria. Festival nocturno. Toros de Las Ventas del Espíritu Santo (bien presentados, encastados pero con juego variado, vuelta al ruedo al bravo 1º; con dificultades el 2º y el 3º ) para Ramiro Cadena (oreja), Luis Bolívar (saludos), David Mora (silencio), Daniel Luque (saludos), José Fernando Alzate (silencio) y Juan Solanilla (silencio). Entrada: ¾.
Viernes 30 diciembre. 7ª de Feria. Toros de Fuentelapeña (de presencia justa, manejables con poca transmisión, en general) para Miguel Abellán (oreja; saludos), Paco Perlaza (ovación tras petición; ovación) y Ramiro Cádena (oreja; ovación). Entrada: ½.
Sábado 31 diciembre. 8ª de Feria. Toros de Ernesto González Caicedo (de excelente presentación, nobles en conjunto; vuelta al 5º, y el 6º para rejones fue indultado; manejable el 4º , y con dificultades el 2º y el 5º) para José Fernández Alzate (dos orejas; oreja; salida a hombros), Arturo Saldívar (palmas; saludos) y Pablo Hermoso de Mendoza (palmas; dos orejas y rabo simbólicos; salida a hombros). Entrada: ¾.
Domingo 1 de enero. 9ª de Feria. Toros de Puerta de Hierro (tres manejables, y tres que mansearon) para Uceda Leal (oreja), Miguel Abellán (oreja), Paco Perlaza (silencio), Iván Fandiño (saludos), Arturo Saldívar (saludos) y Santiago Naranjo (ovación). Entrada: ½.
En las siete corridas de toros se concedieron total de 19 orejas y un rabo, y la Puerta del Señor de los Cristales se abrió en cuatro ocasiones. Es pertinente aclarar que en Cali es necesario desorejar al menos a un toro por partida doble para salir en hombros por ese portal. En la novillada solamente se concedieron dos orejas simbólicas y hubo una salida a hombros, y en el festival únicamente un diestro obtuvo un trofeo. En total la feria ha sido triunfalista, pues en los nueve festejos se cortaron 22 trofeos.
En lo muy negativo un novillero oyó los tres avisos en ambos toros de su lote, y también a un matador le echaron un toro al corral.
Con respecto al ganado se indultaron dos toros y un novillo, y a dos toros y a un novillo del festival se les premió con una vuelta al ruedo.
También, las reseñas muestran que el coso de Cañaveralejo se ha llenado solamente en la corrida mixta del 28, que el público cubrió tres cuartas partes del aforo en los festejos de los días 26, 27, 29 y 31 de diciembre más en la novillada y el festival nocturno, y se cubrió media plaza en la corridas del día 30 de diciembre y en la del Día de Año Nuevo.
Comentarios
La novillada y el festival
En la novillada que abrió el ciclo ferial, Sergio Flores dio la nota alta al indultar al cuarto novillo de Salento, después de cuajarle una gran faena que al alargarse, pues el novillo repetía con casta y nobleza, causó que el público pidiera el indulto del novillo y que el presidente lo concediera, otorgándole al mismo tiempo las dos orejas simbólicas al espada. Con el primero de la tarde, el novillero azteca no pudo hacer otra cosa que estar muy decidido intentando lucirse con un animal que se venía abajo por momento. Fue silenciado. Salió a hombros por la Puerta del Señor de los Cristales, dejando atrás el regusto de haber presenciado la actuación un buen torero.
Por lo demás muy poco positivo se puede anotar del festejo, ya que ni Andrés Valencia ni Randy Roja mostraron estar listos para salir aflote en esta clase de festejo. Valencia cumplió sin lucimiento y el caleño Randy Rojas dio las notas negativas del festejo, al ver como sus dos novillos se le fueron vivos. Oyó seis avisos, casi un récord.
El jueves 29 se celebró el ya clásico festival nocturno. Ese día hubo una doble ración taurina en Cali, pues en la Monumental de Cañaveralejo por la tarde se había celebrado una corrida de toros. Así como en la corrida la entrada fue regular, en el festival la plaza estuvo casi llena, de un público que esparaba un mejor resultado artístico de lo que presenció esa noche, pues solamente se cortó una oreja. El diestro nacional Ramiro Cadena fue el agraciado con el solitario trofeo, pues tuvo la suerte de que le devolvieran al corral su astado y, por el contrario, el sobrero que lo sustituyó fue un animal bravo y, repetidor, el que fue premiado con una vuelta al ruedo. Fue el mejor del encastado encierro de Las Ventas. Cadena estuvo muy decidido y valiente con él, ejecutándole al noble animal una buena faena, rematada con media estocada. También Luis Bolívar y Daniel Luque hicieron méritos para haber cortado orejas, pero ambos pedieron los trofeos al fallar con los aceros, quedándose sus premios en una salida al tercio. En cambio, ni el español David Mora ni los jóvenes espada colombianos José Fernando Alzate y Juan Solanilla se acoplaron con sus novillos, siendo silenciados.
En las corridas de toros
Antes de referirme a los espadas triunfadores, hago estas breves observaciones sobre el ganado lidiado en la feria. Primero anotemos lo peor que se lidió, que fueron los encierros de Ambaló, cuyos toros fueron mansos y broncos y escasos de presencia, siendo todos pitados en el arrastre, y el de La Carolina que, excepto por un par de toros, los demás estuvieron faltos de casta. En lo positivo, sobresalieron el bien presentado y encastado encierro de Ernesto González Caicedo, del que el sexto astado fue indultado por Hermoso de Mendoza, y el de Juan Bernardo Caicedo, con toros enrazados, siendo el mejor el tercero que fue premiado con una vuelta al ruedo. También, fue indultado el cuarto toro del encierro de Ernesto Gutiérrez, lidiado por Luis Bolívar en la segunda corrida del ciclo.
Ahora comentaré sobre los diestros que fueron premiados con uno o más trofeos de las 19 orejas y un rabo concedidos en los siete festejos mayores. Un aparte se merece el rejoneador Hermoso de Mendoza que acaparó cinco orejas y un rabo en dos festejos, incluyendo los simbólicos, además de indultar un toro y de salir a hombros las dos tardes. Los 14 trofeos restantes así fueron distribuidos: Luis Bolívar, José Fernández Alzate y Miguel Abellán cortaron tres orejas; y Uceda Leal, Paco Perlaza, Iván Fandiño, Ramiro Cadena y Santiago Naranjo obtuvieron un apéndice. Los diestros Bolívar y Alzate, por cortar dos orejas en un toro, salieron a hombros por la Puerta de El Señor de los Cristales.
Rejoneador Hermoso de Mendoza hace historia en Cañaveralejo
No es común que, un rejoneador sea el protagonista más relevante de una feria taurina, pues la norma es que por muy grandes que sean sus éxitos, a estos triunfos se les da un peso diferente que a los de los toreros de a pie. Sin embargo, en esta Feria del Señor de los Cristales los logros de Pablo Hermoso de Mendoza han sido tan impactantes que pueden ser considerados como históricos. Para empezar, al faltar varias grandes figuras españolas, la presencia en los carteles del jinete, que volvía a actuar en Cali después de once años de ausencia, era quizás el mayor aliciente del abono, como prueba que la tarde de su reaparición, el 28 diciembre, la plaza se llenó por única vez en el ciclo ferial.
Esa tarde obtuvo su primer fenomenal triunfo. Pablo hizo que sus caballos, entre ellos, Ícaro, Garibaldi, Chenel, Dalí y Manolete más que rejonear, como si fueran humanos, torearan a los toros. Hubo perfección en la preparación y la colocación de los rejones de castigo y los de muerte y de las banderillas, especialmente en su labor con el bravo y codicioso toro Elegido de Juan Bernardo Caicedo, que lo lidió en tercer lugar. A este ejemplar, al que se le dio la vuelta al ruedo, le cortó las dos orejas.
Otra lección de rejoneo clásico la dictó lidiando al toro que cerró la tarde, al que envió al desolladero faltándole una oreja. Al concluir su actuación, la puerta de los triunfadores se le abrió de par en par para dejarlo salir en hombros.
Parecía que el centauro español en la última corrida del año no pudiera mejorar lo hecho en su reaparición, pues bien, si tal vez su hacer no fue superior, al menos sí los fueron los resultados. Cito aquí a Alberto Lopera, que resumió concretamente la actuación histórica del jinete en Mundotoro.com:
Cuando…los directivos de la Fundación Plaza de Toros de Cali viajaron a España a contratar al rejoneador Pablo Hermoso, la mínima exigencia del caballero navarro fue torear el último toro del 2011, en Cali. Alguna premonición tendría, porque justamente mientras los españoles con júbilo recibían el Nuevo Año, a ocho mil kilómetros de distancia, en el ruedo de Cañaveralejo el rejoneador se cubría de gloria al salir a hombros con las dos orejas y el rabo después de lograr el Indulto de “Tabacoso” # 86 con el hierro de Ernesto González Caicedo, que por cierto ha presentado el mejor y más completo encierro de la feria. Lo ejecutado por Pablo Hermoso ha sido toda una cátedra de la más alta calificación del rejoneo. Su espectacular cuadra de caballos con el maravilloso “Chenel” como estrella, enloqueció a los casi quince mil aficionados cuando llevó al toro de costado, para luego cambiarlo por los adentros, y seguir toreando por naturales con la cola del caballo, en una demostración clara de, a donde ha llevado este Maestro, el difícil arte del toreo a la jineta. Este indulto es el segundo en toda la historia del rejoneo, y los dos han sido obra del navarro. El primer indulto lo consiguió en Durango (México) en 1985.
Luis Bolívar obtuvo tres orejas e indultó un toro
En la segunda corrida de toros, el diestro local Luis Bolívar justificó con creces su presencia en la feria al triunfar rotundamente, ya que cortó un apéndice al primer toro de la tarde y pegó un zambombazo en el cuarto. Así Jorge Arturo Díaz evaluó la actuación del caleño en EL TIEMPO de Bogotá:
Asentado, pausado e inteligente, interpretó a la perfección el diferente talante de sus dos enemigos. Ante el primero, noble, pero muy justo de raza, con capote y muleta trazó los viajes largos, templados y lentos del toro, y encendió los tendidos y acalló la manifestación de anti taurinos que provocaba en los altos de la plaza…la estocada quedó caída y el premio, solo en una oreja. Lo del cuarto fue la cumbre de la tarde, ante el mejor toro de la corrida, noble y bravo. Este fue objeto de una de las grandes faenas del caleño en su plaza. Variadísimo y vistoso con la capa y maestro, valiente y artista con la muleta. El toro fue a más y la faena, que no parecía tener fin, provocó una petición casi unánime, pero discutible, del indulto concedido y el otorgamiento de las dos orejas simbólicas que le abrieron a Luis la puerta Señor de los Cristales.
Esa tarde se lidiaron toros de Ernesto Gutiérrez que, de los que el tercero, cuarto y sexto no dieron muchas facilidades para el triunfo ni a David Mora ni a Juan Solanilla. Mora solo pudo matar al quinto toro con el que estuvo lucido, pues fue cogido por su primer toro, teniendo que pasar a la enfermería con una leve conmoción. Solanilla dio la nota negativa, pues no se acopló con su lote y en el último de la tarde oyó los tres avisos.
Al colombiano Alzate lo alzan en hombros
El joven espada colombiano José Fernando Alzate, quien en el festival había tenido una actuación sin notoriedad con un novillo difícil, tuvo la suerte en la última corrida del año, la única en que actúo, de enfrentase con dos muy buenos y bravos toros de Ernesto González Caicedo. Al primero de su lote lo desorejó por partida doble y a su segundo le cortó una oreja, por lo que mereció el acompañar a Hermoso de Mendoza en la salida a hombros. En su primera faena, con entrega y valor, ligó series de templados pases con ambas manos para firmar lo hecho con una excelente y bien ejecutada estocada. A su segundo le completó una intermitente faena. En conjunto, en su labor destacó más que nada la determinación y el deseo de triunfo aunque, por otro lado, dio la impresión de faltarle oficio para aprovechar al límite todo lo bueno que sus toros le ofrecían.
En cambio, en el mismo festejo, el mexicano Arturo Saldívar, en su debut en Colombia, tuvo la mala fortuna de lidiar los dos garbanzos negros del buen encierro, y con ellos estuvo muy decidido. Fue silenciado en su primero y salió al tercio a agradecer los fuertes aplausos al rematar a su segundo, después de jugarse la vida al intentar lucimiento. Tampoco pudo puntuar en la última corrida de la feria, lidiando un descastado toro.
Abellán cortó una oreja cada tarde en tres actuaciones
Abellán que originalmente tenía firmada dos corridas, terminó por actuar en tres, al sustituir a Manzanares en la primera corrida del abono. También, actuó en la última corrida y en una entre medio. El madrileño es un maestro con mucho cartel en Cali, que ya había formado parte del programa de once ferias caleñas, en las que nunca había defraudado.
Tampoco lo ha hecho en esta, su doceava feria pues, aunque sin arrollar, ha triunfado en sus tres actuaciones, paseando una oreja cada tarde. Curiosamente obtuvo el primer y último trofeo otorgados en los festejos feriales.
La primera oreja se la cortó al segundo toro, el mejor del serio y descastado encierro del la Carolina. Le cuajó una magistral faena, ejecutada con facilidad lidiadora, templanza y gusto, y rematada con una buena estocada. Intentó repetir el triunfo con el manso quinto, pero la faena bajó de tono en sus finales, por el toro descomponerse. Mató eficientemente, y saludó desde el tercio a ese público al que, hasta la presente, siempre ha satisfecho con su fino y clásico toreo.
En su segunda comparecencia en el festejo del viernes 30, el diestro madrileño volvió a entusiasmar a los asistentes que ocupaban media plaza, con otra brillante actuación. Obtuvo un trofeo del soso y noble toro de Fuentelapeña, que salió en primer lugar, y tuvo que pelearse con el manso cuarto, que hacía difícil el lucimiento. Salió a saludar al tercio, al deshacerse del animal de una estocada corta y descabello. En un comunicado de la agencia EFE se hacía esta resumida evaluación de su actuación:
Abellán tuvo su regalo de nobleza. El primero de la tarde. Un toro que no se cansaba de corretear la muleta y hacerlo con clase. El madrileño tenía una carta fácil, en apariencia. Y así hizo ver todo cuanto le quiso hacer al de Funtelapeña. Parecía un juego, que por la clase del toreo de Abellán se veía bonito y estético. Una oreja para una faena limpia en la mayoría de sus pasajes, agradable a la vista, pero sin mayor impacto en los corazones. El cuarto de la tarde fue quizás un capítulo más intenso. Porque el toro era incómodo y se revolvía con ligereza. Abellán intentó imponer de nuevo la fórmula de su toreo fino, pero tuvo que añadirle mayor coraje, técnica y recursos para poder imponerse.
En la corrida de Año Nuevo, en el festejo de los seis toreros, se despidió de sus partidarios haciéndole al noble astado de Puerta de Hierro un toreo bueno, ligado y hondo, y a la vez rociando su serio estiló castellano con alegres adornos. Pinchó antes de cobrar una estocada y se fue de la feria con una oreja más en su haber, y probablemente pensando “os veré de nuevo en diciembre”.
Paco Perlaza, una oreja en tres actuaciones
El diestro caleño Paco Perlaza, al igual que Abellán, también toreó en tres corridas, casualmente compartiendo cartel en las tres con el madrileño. Ahora bien, a diferencia de Abellán, Perlaza solo sumó un trofeo, el que obtuvo en la primera corrida del ciclo. En ese festejo lidió dos toros de La Carolina, uno era la cara y el otro la cruz de la bravura. Con el tercero, un manso de solemnidad, nada notable pudo hacer más que buscarle las cosquillas intentando hacerle faena. En cambio, pudo haber podido rematar mejor su faena, si no hubiera necesitado de tres pinchazos, una estocada corta y dos descabellos para deshacerse del toro. Hubo silencio para el caleño y pitos para el toro, En cambio, el sexto fue un animal más encastado, manejable y repetidor, al que Perlaza debidamente aprovechó, desde que de salida le bordó unas ajustadas verónicas, seguidas por un quite por delantales, hasta que lo mató de una estocada después de completar una lucida, templada y variada faena. El toro se demoró en caer, por lo que el premio quedó en una sola oreja. En su segunda actuación, el viernes 30, estuvo a punto de obtener otro trofeo, al hacerle al segundo toro del manejable encierro de Fuentelapeña una faena vibrante, con facetas tremendistas. Hubo una fuerte petición de trofeo que fue desatendida por el presidente. En la corrida del Año Nuevo, el caleño no pudo despedirse de sus paisanos con un triunfo, ya que lo hizo el silencio, pues le tocó pechar con uno de los tres problemáticos astados del encierro de Puerta de Hierro, con el que redondear faena era imposible.
Los españoles Uceda Leal y Fandiñoe, y los colombianos Cadena y Naranjo, premiados con un trofeo,
Uceda Leal se iba de la feria sin haber podido dar muestras de su buena clase de toreo, debido a que en la primera corrida del abono, el maduro maestro madrileño se había ido de vacío. Le tocó en suerte los dos peores ejemplares del encierro de la Carolina, a los que lidió con una difícil facilidad, al primero intentando el lucimiento y abreviando con el aun más complicado cuarto. Mató bien a su primero y falló con la espada en el cuarto. Los resultados fueron palmas y silencio, respectivamente. Sin embargo, se despidió de la afición caleña en la corrida nocturna del Año Nuevo dando buenas notas, tanto de lo que es torear, sin arrebatos, con ortodoxia, medida, sobriedad y parsimonia, como de matar clásicamente, ya que ejecutó un perfecto volapié al manejable toro de Puerta de Hierro, aunque lo hizo después de pinchar en hueso sin soltar. Le concedieron la primera oreja de las dos otorgadas esa noche.
Iván Fandiño, el torero revelación de la temporada europea, ha sido también una grata sorpresa para el público caleño, ante el que se presentaba por primera vez. Actuó en dos corridas, en la del 29 de diciembre, en la que se lidió el peor encierro del ciclo, el de Ambaló, del cual al diestro vasco le tocó dos de los peores astados. Repitió en la última corrida del ciclo, y también esa noche se enfrentó con un bronco, incierto y flojo ejemplar de Puerta de Hierro. A pesar de ese material, Fandiño, con mucha determinación, se las avió para imponerse y salir de la feria con un aire de triunfador, dejando atrás un buen ambiente que le permitirá repetir en diciembre. Al toro de su despedida de la feria, lo toreó a lo macho, haciéndole una labor mandona, exponiendo lo indecible, hasta que con la espada emborronó lo bueno hecho, perdiendo el posible trofeo y oyendo un aviso, a la vez que sonoros aplausos. Cito lo que el crítico Víctor Diusabá Rojas opinó en El PAIS de lo que le vio hacer a Fandiño en el festejo de su debut:
Fueron cuatro series en las que la progresión le permitió a Iván Fandiño construir una curva ascendente hecha con calidad y, ante todo, con verdad. En principio, el toro quiso decir no, pero la fuerza de los cites y el acompañamiento en el recorrido, aunado al temple, hicieron el milagro de embarcar esa cabeza… Al final, cuando abrochó la faena con las manoletinas, el público era testigo de que sí era posible cambiar el destino de la tarde, así fuera por un momento. Oreja a ley. Y en el sexto, que prometió muy poco desde su salida, halló en el largo brazo del diestro español la receta para sus males. Antes que manojos de muletazos, hubo allí piezas de colección. Fueron cuatro o cinco pases de factura, con la mano baja y la humanidad a merced del enemigo. Los olés, atragantados a lo largo de la tarde en Cañaveralejo, reventaron para decir con ellos gracias a un hombre que vino a decir presente en la feria. xx Uceda Leal, Ramiro Cadena que había sido el triunfador del de festival de la noche del jueves, al cortar la única oreja, volvió a puntuar en la corrida del viernes, en la que se lidió el blando, pero noble encierro de Fuentelapeña. Ramiro aprovechó las nobles, pero sosas, embestidas del tercer toro, para torearlo con temple y firmeza. Fue volteado espectacularmente al dar un derechazo. Se repuso y con valentía continuó intentadnos hacer faena a un toro ya rajado. Mató de una estocada desprendida, lo que no evitó que se le concedieran una oreja. Con el sexto estuvo valiente, insistiendo en sacarle faena a un toro muy soso que no la tenía, al matar deficientemente oyó silencio.
Santiago Naranjo. En la corrida de miércoles en la que el rejoneador Hermoso de Mendoza obtuvo un excepcional triunfo con el buen tercer toro del encierro de Bernardo Caicedo, hubo otro buen toro, el encastado quinto, que le tocó en suerte al diestro colombiano Santiago Naranjo. Este no aprovechó al máximo las buenas condiciones del animal, ejecutándole una faena efectiva, sin gran profundidad. Fue galardonado con una oreja paisana, que recompensaba más la voluntad del torero que el contenido de la faena. Su primer astado fue lo opuesto que el quinto, era bronco y tenía peligro, y el diestro, además de no darle la lidia adecuada, estuvo mal con la tizona. Oyó dos avisos y fue silenciado. Peor suerte tuvo Daniel Luque, quien completaba el cartel, pues tuvo que enfrentarse con el peor lote y fue silenciado al rematar a sus toros. El joven colombiano volvió a actuar en la corrida del primer día del 2012, tocándole enfrentarse con el último toro lidiado en ciclo ferial. Era un animal noble y repetidor del desigual encierro de Puerta de Hierro. Le completó una animada faena, en la que sobresalió un atrevido toreo de rodillas, calentando a la galería. El mal uso de la espada evitó que hubiera paseado otra oreja paisana, pero no que el novato espada oyera los últimos fuertes aplausos de la feria.
Premios
Al completarse la Feria del Señor de los Cristales 2011-12 el jurado de la Fundación Plaza de Toros de Cali que concede los premios oficiales dio a conocer los recipientes de estos premios:
Premio “Señor de los Cristales” al máximo triunfador de la feria, al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, quien cortó cinco orejas y un rabo e indultó a un toro saliendo en hombros en los dos festejos en que actuó.
Premio “Mejor Faena” a Luis Bolívar, por la faena ejecutada al astado Colillero, del encierro de Ernesto Gutiérrez; Premio “Mejor Encierro” a la ganadería de de Juan Bernardo Caicedo; y Premio “Mejor Toro” al astado Colillero, de Ernesto Gutiérrez, indultado por Luis Bolívar.
Al parecer, es la primera vez en la historia de la tauromaquia que un rejoneador es el recipiente del máximo galardón de una feria. Sorprende porque el arte de rejoneo es algo diferente que el del toreo a pie, aunque ambos se crean con toros en los ruedos, y el premio al máximo triunfador implica, por su definición, que existe una competición en las corridas entre rejoneadores y toreros a pie, que en realidad no existe.

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