GANADERÍA DE FÉLIX ZERMEÑO… ¡¡¡TRISTE REALIDAD LA DEL CAMPO MEXICANO!!!

MUY DE prisa visitamos el rancho Ojo de Agua en Encarnación de Díaz, Jalisco, propiedad de nuestro viejo y buen amigo Félix Zermeño Viramontes, íbamos preparados con pedacera de galletas y pan para dárselas a las lagartijas que frecuentemente encontramos a las orillas de los caminos de las ganaderías humildes, que así se forman esperando algún visitante les de algo que comer y, créanmelo que, ni esos repites hay en la actualidad por culpa de la terrible sequia. Lastimosa situación, de manera heroica sobreviven humanos y reses… ¡¡¡Triste realidad la del campo mexicano!!!

DOS O tres bordos grandes tiene Félix en sus terrenos, mismos que están a un 80% abajo del nivel que le pueda asegurar una tranquilidad para que su ganado no muera de sed. Por lo pronto eso es lo de menos, la tienen para salir enero y ni esperanzas de que llueva, por lo tanto el panorama es aterrador salvo que compre pipas que le surtan el vital liquido y para sus vacas, novillos y toros. Claro que salva la deshidratación con esos gastos, pero… ¿Y el alimento y la pastura?… Resignado nos dice que el pedido semanal a la forrajera le llega con incrementos de precios y la situación es ya inaguantable si el gobierno retrasa las supuestas “establecidas” ayudas económicas para estos casos de desastres naturales… ¡¡¡Triste realidad la del campo mexicano!!!

FÉLIX TIENE Párkinson desde hacen ya varios años, de edad apenas suma 60 y aun así es un hombre hiperactivo, no para, se da constantes vueltas a los potreros, a caballo para no gastar la poca gasolina necesaria, nos dice tiene que ahorrar por todos lados, es por esto que ganaderos sin pretensiones estratosféricas, a pesar de todo, a precios bajos “surten” las placitas de segunda categoría para festejos con noveles, cosos perdidos en los mapas pero que tanto falta hace.

DEJAMOS El pequeño caserío de Ojo de Agua y nos alejamos pensando en lo irónica que es la vida, Ojo de Agua sin gota de líquido, Ojo de Agua que para que vuelva a captarla pasaran casi seis meses si es que San Pedro recuerda abrir las altas compuertas y la deshidratación no acaba con lo que queda de Ojo de Agua… Nos Vemos.

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