24 julio, 2021

EN LA “SOCIEDAD” TAURINA SE DAN HABLADURÍAS CHUSCAS… “BUENAS” LAS DE 15 AÑOS.

EN LA “sociedad” taurina se han dado infinidad de casos chuscos, hoy trataremos de revivir algunos de ellos, me permito aclarar que todas ellas son verídicas así parezcan increíbles y/o de ciencia ficción. Personajes de muy diferentes niveles sociales, económicos, religiosos y taurinos son los “héroes” de estas historias a las que nos vamos sin mayores preámbulos.

EN LA “sociedad” taurina se han dado infinidad de casos chuscos, hoy trataremos de revivir algunos de ellos, me permito aclarar que todas ellas son verídicas así parezcan increíbles y/o de ciencia ficción. Personajes de muy diferentes niveles sociales, económicos, religiosos y taurinos son los “héroes” de estas historias a las que nos vamos sin mayores preámbulos.

ES BUEN amigo, abogado de profesión y respetado Notario Público en esta ciudad de Aguascalientes, estudioso de temas referentes a los toros de excelente memoria y mejor criterio y desde luego que Jesús Eduardo Martín Jáuregui fue nombrado juez de plaza para hacer valer los reglamentos en nuestras dos plazas locales, la San Marcos y la Monumental. Amigos somos desde muy jóvenes, desde esa pubertad en que deseaba dejarse crecer la barba para parecer un Zar ruso y causa indirecta de lo siguiente… Estaba Jesús presidiendo una corrida de toros en la plaza grande, tres figuras en el ruedo y, conforme los astados saltaban al ruedo, un grupo de reventadores ya alcoholizados comenzaron a alborotar a la parroquia gritando a todo pulmón que los toros estaban manipulados de sus astas, la respuesta afirmativa no tardo en aparecer al escucharse con altos decibles un… “Aquí esta plaza el único que no está rasurado en es el señor juez”.

ESTUVE EN la plaza esa tarde, y en el destazadero por la noche, y me consta que la única verdad en esas horas fue lo simpático del grito, los toros no fueron manipulados, cuando menos al tacto y vista nuestra, los tuvimos en nuestras manos y después de tanto año en estas lides creemos tener un poco de malicia para saber cuándo sí lo están. Jesús es un hombre que jamás se prestó a chanchullos… Nos Vamos a una más.

ESTOY SEGURO que en esa tarde toreaban mano a mano los hermanos Emilio y Rafael Rodríguez Vela en la plaza México, la entrada a media hora que la novillada comenzara pintaba para ser arriba del medio de su aforo y a esa hora, los que ya estábamos en las gradas, escuchamos un largo… “On´de andas Arturo”… Al salir las cuadrillas el llamado lo habíamos oído dos o tres veces más. “On´de andas Arturo”, “On´de andas Arturo”… El grito continuó por medio festejo y desde luego que ya había fastidiado a muchos, cuando menos lo esperábamos la contestación retumbo por otra parte del lado soleado del coso con un… “Vengo llegando, me estaba bañando con tu hermana, cuñao”. Se imaginaran que el primero de los preguntones hubo de cerrar la boca ante “tan limpia” respuesta… Una más.

TENÍAN UNA niña de tres meses de nacida y estaba enfermita, nada de cuidado pero al fin delicada, Roberto, su padre, le avisaba a la madre que viajaría al rancho paterno y regresaría en solo unos pocos días, ella, la esposa, le solicitaba esperara a que la niña se pusiera buena, Roberto le contestó… “Pa´ que la niña se ponga buena van a pasar quince años, ya verás cómo le sobraran pretendientes a esa edad”. Roberto, conocido en todos lados como “El Loco Gómez”, era buen hombre, buen amigo, de corazón noble y buen torero, su simpatía y agilidad mental le dejó amistades por todos lados, no así con su señor padre, don Silvestre, al que le hizo ver su suerte. Una más de sus tantas ocurrencias.

DON SILVESTRE tenía bodegas y establo en la parte trasera de la casa familiar, en cierta ocasión que el dinero le escaseaba a su hijo, este fue descubierto al momento que, por la puerta principal de la enorme casona, sacaba a media noche una vaca de manera muy “silenciosa”. Fue descubierto por mera casualidad, don Silvestre se encaminaba a aligerar la vejiga cuando se topó de frente con el hijo, y la res luciendo destartalados tenis amarrados como Dios le dio a entender, desde luego para no hacer ruido, de inmediato el reclamo se da a lo que el “cuatrero” alegaba que… “Solo la llevo a pasear, la noté muy triste”. Así era Roberto, repito que pocos hombres con su don de gente, con ese carisma y bondad para con sus semejantes, “por raro que pueda parecer”. Murió muy joven pero dejo anécdotas al por mayor, mismas que les seguiremos compartiendo… Nos Vemos.

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