DE TORO… UN POCO.

CORRÍA EL año de 1978, en Valencia se daba una novillada y anunciaban a Emilio Muñoz, a “El Melenas” y a Pepe Luis Vargas con un encierro de Diego Romero, al salir el sexto del festejo vieron los ocupantes de las barreras de sol que entre ellos pasaba apuradamente una persona que al llegar a la primer fila brincó, muleta en mano, al ruedo. Espontáneos siempre los ha habido y pareciera era uno más que al no encontrar ser incluido en cartel alguno, de esta manera esperaba hacerse notar por la empresa, periodista y aficionados y la ansiada oportunidad le fuera brindada para mostrar su torería.

EL DESTINO jamás se nos podrá separar y por supuesto que esa tarde acompañaba a Miguel Parra Medina, el maletilla, con tan mala suerte que sin pegar un solo muletazo, inclusive sin llegar a pisar al ruedo, encontró la muerte. Sí, un mal cálculo lo hizo estrellarse de costado en las tablas de la barrera y provocar esto que su hígado estallara ante tan fuerte golpe.

LUZ Y sombra en la vida, unos se van y otros pasan a las estadísticas por hechos históricos, los anales cuentan que fue en el año de 1913 cuando se otorgó el primer rabo en España. Fue en Jaén, tierra de Juan Muñoz y de su inseparable Juanra Martínez, a Matías Lara, “Larita” que alternaba con Enrique Martínez, “Manolete II”, y “Barquerito”. El del triunfo fue de los potreros de Herrero Manjón.

¿LE DICEN algo los siguientes nombres?… “Beluco”, “Pitillo” y “Cigarrito”, el primero de Atanasio Fernández, los otros de Samuel Flores, estos se fueron sin las orejas al destazadero. Los tres fueron astados con los que “Curro” Rivera triunfó y así, en solo dos tardes, cortó cinco apéndices en la plaza de Las Ventas en Madrid, “Curro” es el mexicano que más apéndices ha cortado en ese coso. El burel de don Atanasio fue lidiado la tarde en que el hijo de don Fermín confirmaba su alternativa.

SE LLAMABA “Capitán”, nació en los potreros de “De Santiago”, dehesa propiedad de los señores Garfias, y el 5 de febrero de 1984 el gerente de los cosos locales, Ricardo Sánchez Mier, le cortó el rabo numero 98 concedido en la plaza más grande del mundo, la Monumental México.

EL 22 de junio de 1918 en la colonial ciudad de Querétaro toreó por vez primera en su vida un delgado y alto español de 21 años. Había llegado a nuestra republica en la compañía de su familia que buscaba el diario sustento en menesteres ajenos a lo taurino, contaba solo 14 años de edad, se llegó a contar que sin sueños en hacerse torero a pesar que su progenitor había sido novillero y subalterno, sin embargo después de la fecha relatada retorno a su terruño y logró hacerse de un envidiable nombre, Nicanor Vilialta, como dice su acta de nacimiento aun se le conociera con el de Villalta. Falleció en Madrid el 6 de enero de 1980. Por ser muy alto, delgado, de largo cuello y siempre sonriendo, le llegaron a apodar cómo… “El Tubo Risueño”.

EL PRIMER novillo indultado en la plaza México fue lidiado por el nativo de San Miguel de Allende, Guanajuato, Rafael Larrea el 19 de junio de 1949. Solo Carlos Serrano, “El Voluntario”, ha tenido la fortuna de ver el perdón a la vida de dos novillos lidiados por él, fueron; “Cantarito” de Campo Alegre el 19 de agosto de 1973 y “Campanero” de Las Huertas el 11 de noviembre de ese mismo año… Nos Vemos.

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