EL COMENTARIO TAURINO DE JOSÉ LUIS ESPAÑA.

JULIAN SALGUERO, EL PRESIDENTE DEL INDULTO.

Queridos amigos, el pasado Jueves 29, mientras se celebraba en España la mas tempranera huelga general que los sindicatos han convocado contra un gobierno en la joven historia de nuestra democracia, en Sevilla, en las entrañas de la Real Maestranza, esa joya que la Real corporación cuida como la niña de sus ojos, se celebraba un acto en el que se descubrió un azulejo, junto al de “Laborioso” novillo de Albaserrada indultado en 1965 por Rafael Astola, que perpetuará a través de los tiempos a “Arrojado”, de la ganadería de Núñez del Cuvillo, primer toro que se indultó en el coso del Baratillo, el 30 de Abril de 2012, después de una gran faena de José Maria Manzanares, que dono el vestido de torear que llevaba ese día, al museo maestrante.

Entre las diferentes personalidades que asistieron al acto, cubierto por toda la prensa escrita sevillana y una gran profusión de compañeros gráficos y audiovisuales, se encontraba Julián Salguero, el usía que aquella histórica tarde ocupaba el palco presidencial de la Maestranza, y que tomó la difícil decisión de sacar el pañuelo naranja, que pasaportaba al excelente animal a la historia de la tauromaquia, sin darse cuenta, que él mismo también pasaba a la historia junto a “Arrojado” y su matador.

En el acto en el que habló el Fiscal de la Real corporación maestrante Santiago León, glosando la lidia de toro y torero, tomo la palabra el ganadero, don Joaquín Núñez, que tuvo el buen gusto de resaltar la labor del presidente Julián Salguero, en la celebre corrida. Mientras hablaba de él, señalaba a otro lugar diferente al que se encontraba el usía, hasta que le indicaron que estaba en el sitio contrario a donde el ganadero se dirigía, un lugar discreto, detrás de todos los que se encontraban en el acto. Julián, con su habitual sencillez parecía esconderse de los continuos disparos de los compañeros gráficos, para no salir en las fotos.

Cuando las personas que estaban delante, al escuchar al ganadero, abrieron un pasillo para que se acercara al azulejo recordatorio, me pareció ver en sus mejillas, unos pequeños reflejos de rubor, mientras que murmuraba con voz emocionada: “Yo no soy protagonista”.

Creo que Julián Salguero Villadiego tuvo la parte de protagonismo que, acertadamente, el propio ganadero le otorgó, que él nunca buscó y que las personas que redactaron el texto del azulejo olvidaron, al no citarlo en él.

Enhorabuena, presidente, se te podrán achacar equivocaciones como a todos tus compañeros, pero nunca, si continuas por el camino que te conocemos, podremos acusarte de buscar protagonismo.

Hasta el lunes, y que Dios reparta suerte.

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