24 junio, 2021

LAS FALDAS Y LA ROPA DE TOREAR SE HAN VESTIDO DE AMOROSAS LUCES.

EL TITULO lo dice, muchas mujeres han querido ser parte de la vida intima de los toreros, algunas lo han logrado, otros amoríos se han llevado en completo secreto, situaciones personales indican así debe de ser. Varios casos de los que les compartimos han pisado los altares y las oficinas de los registros civiles. El vestido de luces brilla, pero… ¡las faldas encandilan! A continuación recordamos algunos amoríos de mujeres y hombres populares.

EL TITULO lo dice, muchas mujeres han querido ser parte de la vida intima de los toreros, algunas lo han logrado, otros amoríos se han llevado en completo secreto, situaciones personales indican así debe de ser. Varios casos de los que les compartimos han pisado los altares y las oficinas de los registros civiles. El vestido de luces brilla, pero… ¡las faldas encandilan! A continuación recordamos algunos amoríos de mujeres y hombres populares.

CARMEN RUIZ Moragas murió el 11 de junio de 1936, tenía solo 38 años, había sido esposa legítima de Rodolfo Gaona Jiménez, sin embargo los constantes cortejos a la guapa de parte del Rey Alfonso XIII, Alfonso de Borbón y Austria, obligaron a terminar la unión con el torero guanajuatense a pocos meses de la ceremonia nupcial. Con el soberano llego a tener familia, con Gaona no.

UNO MÁS de Guanajuato… Juan Silveti, “El Tigre”, “El Meco”, o “Juan sin Miedo”, tenía amoríos con María Conesa, “La Gatita Blanca”, liada a la vez con Álvaro Obregón e inclusive se rumoraba que con Pancho Villa.

IGNACIO SÁNCHEZ Mejía, cuñado de los Ortega, los Gallos, vía la hermana de estos, Lola, vivió un sonado romance con La Argentinita, obvio que argentina de nacimiento, Encarnación López Júlvez, su nombre real, había nacido en Buenos Aires en 1895 y en Nueva York dejó de existir el 24 de septiembre de 1945.

ELLA ERA hija del presidente de Guatemala, de Jacobo Arbenz, Arabella su nombre, guapísima modelo profesional que prefirió morir de propia mano que verse sin el amor de Jaime Bravo, el espada nacido en el barrio bravo de Tepito, en el Distrito Federal. Bravo era bravo en asuntos de faldas, era especialista en féminas bellas y fuera de los ruedos “aseguraba” lo que en ellos lograba, captar la atención de las guapas. En 1957 se casó con la reconocida actriz norteamericana Ann Robinson con quien procreó a Jaime II y a Estefan. Diez años después el turno matrimonial le correspondió a Mónica Lind, bailarina de Les Folies Bergere de Las Vegas. Trajeron al mundo a Aleco.

POR TODOS es conocido que la cantante Lola Beltrán, María Lucila Beltrán Ruiz, tenia amoríos con Alfredo Leal pero cuando este viajó a hacer campaña a España su lugar lo tomó el mazatleco José Ramón Tirado, ambos excelentes toreros de diferentes cortes. Tiempo después los papeles se invirtieron y Tirado retorno a Europa y Leal hacia temporada de nueva cuenta en México, Leal afianzó el amor de la cantante llevándola a firmar el compromiso matrimonial y por lo tanto el pueblo decía… “Por ser Leal con uno, Lola dejó Tirado al otro”.

OTROS ROMANCES, y matrimonios, conocidos fueron el de José Ortega Cano y Rocío Jurado, Manolo González y Cesar Girón con Lola Flores con su respectivo espacio entre ambos, Luis Miguel Dominguín y Ava Gardner, Mario Cabré y la misma señorita Gardner, Manuel Jiménez, “Chicuelo”, con Dora, “La Cordobesita”, admirada cupletista por doña Angustias, la madre de “Manolete”, que por cierto le mandó saludos la tarde de la alternativa de su hijo y el padrino le regañó fuertemente, al momento de la ceremonia, diciéndole que dejara los sociales salutaciones para otra ocasión.

ANTONIO MÁRQUEZ contrajo nupcias con Conchita Piquer López y procrearon a una segunda Conchita, ella esposa posteriormente de “Curro” Romero. Javier Conde llevó al altar a Estrella Morente. Una cantante más, Isabel Pantoja conocemos es la viuda del malogrado Francisco Rivera, “Paquirri”.

LAS CANTANTES, las actrices, las modelos y las bailarinas le han estructurado faenas maritales a los toreros, unas uniones han funcionado y las más han quedado en cortas faenas desvanecidas con tres avisos, la fama les ha llevado a encontrarse aún exista un desnivel en cuanto a popularidad, caso concreto el de Antonia Bronchalo Lopesino, “Lupe Sino”, y Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete”. Ella jamás alcanzó a conocer laureles en el cine, sin embargo con el torero cordobés obtuvo todo, hasta el desprecio de los allegados y familiares de quien cayera a las astas del miureño de nombre “Islero”… Nos Vemos.

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