26 septiembre, 2021

ALEJANDRO ADAME CORTA UN RABO EN LA SAN MARCOS.

UNOS MÁS, otros un poco menos, pero la noche de ayer martes asistimos de nueva cuenta a la antigua plaza de toros San Marcos a presenciar el segundo y último festejo de los jovencitos que sueñan con hacerse toreros y… ¡Qué bien estuvieron todos!

UNOS MÁS, otros un poco menos pero todos derrocharon afición a raudales, son principiantes llenos de una afición desmedida, la entrada fue de medio coso pero créanme que el lleno fue del buen ambiente que los muchachos impusieron.

UNOS MÁS, otros un poco menos, pero la noche de ayer martes asistimos de nueva cuenta a la antigua plaza de toros San Marcos a presenciar el segundo y último festejo de los jovencitos que sueñan con hacerse toreros y… ¡Qué bien estuvieron todos!

UNOS MÁS, otros un poco menos pero todos derrocharon afición a raudales, son principiantes llenos de una afición desmedida, la entrada fue de medio coso pero créanme que el lleno fue del buen ambiente que los muchachos impusieron.

JOSÉ MIGUEL Arellano, José María Hermosillo, Juan Pedro y Juan Pablo Herrera y Antonio Camacho fueron premiados con apéndices en sus respectivos turnos ante la algarabía de sus seguidores, pero llego el quinto espada y el coso fue un manicomio por la torería y simpatía del morenito niño que resulto ser un Adame más, Alejandro, el menor que tiene el don del carisma sin estar escaso de técnica, de mucha vivacidad y agudeza para andar ante la cara de sus enemigos, muestra de ello fue el quitazo de chicuelinas intercalando tafalleras y rematando con una caleserina que nos dejo intuir la faena de muleta que venía. Y se armó la tremolina efectivamente, derechazos largos y templados, adornos de todos los tipos, probó con la zurda sin correspondencia del eral, continuó con la diestra y tuvo la inteligencia de dar tiempos y espacios en su largo quehacer, tanto así que después de un pinchazo la H. Autoridad no dudó en otorgarle los máximos trofeos del becerro que minutos antes había brindado a quien, arrinconado entre la división de sol y sombra, se encontraba disfrutando lo que su menor hermano hacia, era, desde luego, Joselito quien al parecer ya tiene dos aguerridos “contrincantes” en casa, el propio Alejandro y David quien ayer obtuvo los mismos trofeos.

LA CANTERA taurina aguascalentense tiene una veta inmensa, veremos que dice quien jamás se equivoca, el sabio tiempo… Nos Vemos.

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