13 junio, 2021

PEDRO MILEO DISERTÓ SOBRE CARTELES DE TOROS EN EL FORO DEL CLUB TAURINO DE CASTELLÓN.

Todos los primeros martes de mes el Club Taurino de Castellón, celebra una conferencia sobre temas taurinos en su sede de la calle San Blas. Este martes día 7 de febrero el invitado al foro fue el cronista taurino, diseñador grafico y Presidente de la “La Puntilla” Pedro Mileo, que cuenta en su haber con la realización de numerosos carteles, como el actual cartel anunciador de la Feria Taurina de la Magdalena 2012. Pedro Mileo dio una magistral conferencia sobre los primeros carteles taurinos, auténticos sustitutos de los antiguos pregoneros y su evolución hasta nuestros días.

Todos los primeros martes de mes el Club Taurino de Castellón, celebra una conferencia sobre temas taurinos en su sede de la calle San Blas. Este martes día 7 de febrero el invitado al foro fue el cronista taurino, diseñador grafico y Presidente de la “La Puntilla” Pedro Mileo, que cuenta en su haber con la realización de numerosos carteles, como el actual cartel anunciador de la Feria Taurina de la Magdalena 2012. Pedro Mileo dio una magistral conferencia sobre los primeros carteles taurinos, auténticos sustitutos de los antiguos pregoneros y su evolución hasta nuestros días.

El cartel taurino en los años 1731 al 1737, se componía totalmente de letras, sin ningún dibujo adicional ya que las imprentas no tenían los medios necesarios, siendo los plateros los que manualmente hacían las letras, que son a su vez las que se gastaban para imprimir libros, si nos damos cuenta las letras de los carteles de esa época, en la portada y contra portada del titulo del libro son las mismas que se ponían al comienzo del cartel de toros , letras grandes remarcadas, por ejemplo el encabezamiento siempre era SM EL REY, esta era siempre el tipo de letra que usaban los antiguos impresores para los carteles anunciadores de los festejos, como para los libros y documentos.

Más tarde se comenzó a la realización de orlas para la decoración de los carteles, pero siguen teniendo mucho texto y hay que resaltar que había en aquellos tiempos mucha gente analfabeta. Los carteles empiezan a colorearse a mano, sin duda no toda la tirada, sino aquellos carteles que habían de fijarse en los lugares más notorios, según Cossío, las primeras viñetas surgen en los carteles de las plazas de toros de provincias, más flexibles y menos formalistas para, posteriormente, divulgarse en las Plazas más importantes de Madrid y Sevilla.

Las primeras viñetas se supeditan a la estructura general del signo tipográfico, la imagen pretende dominar sobre el texto, se suele situar en la cabecera o centro del cartel, en 1840 aparece por primera vez una viñeta de la suerte de varas, que representa un picador picando el toro, estas primeras viñetas fueron grabadas en madera, procedimiento que se mantuvo hasta el último cuarto de siglo XIX y que tenía la ventaja de poderse imprimir junto con el texto, lo que contribuyo a que la ilustración fuera más sencilla.

En 1856 surge una manera original de carteles. La orla es circular y representa la propia plaza de toros, en lo que representa el ruedo o arena se imprime el programa de la corrida, este tipo de cartel tiene mucha aceptación y dura varios años, en 1864 desaparece este tipo de cartel, aunque la idea vuelve dos años más tarde. En los carteles de la época se ponía en primer lugar los picadores, la ganadería y por ultimo los toreros. En 1876 empiezan a reproducir retratos de toreros, bien de los que tenían que tomar parte en la corrida anunciada, bien de diestros representativos de la fiesta taurina.

La litografía impresa anulaba la dependencia que con anterioridad había tenido el impreso con los artesanos profesionales, encargados de traducir el dibujo original del artista, el nuevo procedimiento permitía la impresión en color con mayor facilidad que la tipografía, la piedra caliza y más tarde la plancha de zinc, que se empleaba como molde, otorgaba al artista la facultad de dibujar libremente sobre ella, la aplicación de este nuevo procedimiento de impresión dio el resultado de dos tipos de carteles taurinos definidos por su formato: El cartel de mano, de pequeñas dimensiones que se repartía al público o el cartel mural, que ejercía de reclamo publicitario en vallas y paredes, una imprenta litográfica especializada fue la casa Ortega de Valencia, siendo una de las que marco la edad de oro. Los cartelistas más destacados fueron Ruano Llopis y Roberto Domingo, pues ambos crearon escuela, alcanzando su máximo esplendor, abasteciendo el mercado durante varias décadas.

Carlos Ruano Llopis, se dedico a historiar en de masía los carteles, metiendo muchas mujeres o manolas y muchos rosetones, mientras que Roberto Domingo, se centra más en el tema de los toros. En los años 40 al 50 aparece Reus Parra, que se forja en Litografía Ortega, anteriormente se dedicaba a pintar abanicos en una fabrica de Valencia, dedicándose a pintar retratos de varios toreros como: Manolo Vásquez –Mario Cabré – Curro Romero- Vte. Barrera – Manolo Montoliu – Limeño ect.

También tenemos a Cros Estrems, autor de buena parte de la cartelería de los años 50 y 60 siguiendo la misma estética de Reus, cerrando la época de oro.

La Imprenta Ortega de Valencia, se la quedaron los trabajadores, siguiendo la misma dirección que sus antecesores, de los más de 2.500 carteles publicados por la Imprenta Ortega, más del 30% son de pase de muleta y el 20% de capote, el icono toro y torero un 14%, de mujeres (Manolas) 7%, de picadores el 8%, de banderillas, 5%, de toros el 4%, de cabezas de toros el 2% y 1% de plazas de toros.

El cartel moderno, se compone de fotografías de toreros, perdiendo su parte artística pero lo gana en la parte impactante y con la fotografía se abarata el producto, esto da paso a Barceló, que no se esta muy de acuerdo con sus carteles, pero lo interesante es que se involucra en la fiesta de los toros, también tenemos a José Maria Cano, decano de la fotografía taurina.

Finalmente Pedro Mileo, presento el cartel de la Feria Taurina de la Magdalena 2012, a continuación firmo en el Libro de Honor del Club Taurino, cerrando el acto el Presidente del Club Taurino de Castellón Ramón Jiménez Marco.

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