FERIA MADRILEÑA DE SAN ISIDRO-2012: DATOS Y COMENTARIOS DE UN CICLO DE POCO RELIEVE.

La edición del año 2012 de la Feria de San Isidro de Madrid, que tiene por teatro la Plaza de Toros Monumental de las Ventas, comenzó el jueves 10 de mayo, después de la breve Feria de la Comunidad, y concluyó el sábado 2 de junio, dos días antes de que comenzara la Feria del Arte y la Cultura, antes denominada la del Aniversario.

El abono de la feria se compuso de 24 festejos que constaron de 19 corridas de toros, incluyendo la Corrida de la Prensa, tres novilladas y dos corridas de rejones.

En los festejos mayores actuaron 44 matadores de toros, diez de los cuales hicieron dobletes: Julio Aparicio, Uceda Leal, Miguel Abellán, Matías Tejela, Miguel Ángel Perera, Juan Bautista, El Cid, Javier Castaño y Rubén Pinar. Además un espada, Sebastián Castella, que estaba anunciado en tres festejos solamente actuó en dos, por haber estado recuperándose de la cornada recibida en su primera corrida. Fue sustituido por Iván Fandiño y, por otro lado, Talavante sustituyó a Cayetano que fue herido en Jerez. Como consecuencia, el diestro vasco actuó en tres festejos y el extremeño en dos.

De las figuras, además de Castella, Perera, El Cid y Talavante ya mencionados, hicieron el paseíllo una tarde Morante de la Puebla y Manzanares. Se echaron de menos las ausencias en el ciclo ferial de la super-figura El Juli que no se entendió con la empresa por razones económicas, y naturalmente las de José Tomás y Enrique Ponce, que no vinieron a Madrid por su propia voluntad.

Otros alicientes en el abono eran la inclusión en los carteles de los notables diestros Zotoluco, César Jiménez, El Fandi, Daniel Luque, Arturo Saldivar, David Mora, y también resaltaban las confirmaciones de la alternativa de los diestros sevillanos Antonio Nazaré y Esaú Fernández más las de los mexicanos Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti. Un dato curioso era que en esta edición de la Feria de San Isidro se ha roto el récord de toreros mexicanos participando en un programa ferial: siete matadores y un novillero.

Con respecto a los otros festejos, ni en las tres novilladas, ni en las dos corridas de rejones ninguno de los nueve novilleros o seis rejoneadores repitió. En la segunda corrida de rejones confirmó la alternativa el caballero portugués Francisco Palha.

Antes de proseguir con los comentarios de los resultados de la feria, quiero resaltar la falta de redondez de los carteles, ya que en el abono se anunciaban muy pocos carteles bien rematados con figuras lidiando hierros comerciales, y muchos más carteles compuestos por algunos diestros notables, juntos a toreros especialistas en ‘las duras’, más y toreros veteranos y jóvenes que torean poco, dispuestos a enfrentase con cualquier ganado, en busca de oportunidades para resucitar sus carreras, o labrarse una.

Esto ha sido un tren que en Madrid se inició en el año 2006, cuando se dio por primera vez la llamada Feria del Aniversario y ha ido empeorando. Desde entonces, las figuras que antes toreaban dos o tres corridas en el ciclo de San Isidro, comenzaron a restringir el número de corridas a torear en la feria tradicional, dividiendo sus actuaciones entre ambas ferias, ya que no desean presentarse más veces que las necesarias ante el exigente público madrileño. También, ha afectado a la falta de redondez de los carteles madrileños de este ciclo el conflictivo ambiente creado por el asunto de los derechos de imagen.

A pesar de que el programa contenía pocos carteles formados por figuras lidiando prestigiosos encierros y, por el contrario, muchos carteles formados con toreros de menos prestigio, encerrándose con cualquier ganado que les echen, el público respondió llenando o casi llenando la plaza en las corridas de toros de los días 17, 18, 23, 24, 27 y 29 de mayo, el 2 de junio y en el segundo festejo de rejones, y cubriendo poco más de tres cuartas partes del aforo de la plaza en los 16 festejos restantes. Aunque el presupuesto de la organización de la feria es un bien guardado secreto, el sentido común nos dice que al actuar menos toreros importantes lidiando encierros de primera, el costo total del programa ha debido de ser mucho más bajo que si se organizara un abono más atractivo. Por lo tanto, al haber una considerable asistencia de público a la plaza, como ha habido, el beneficio para la empresa ha debido de ser igual o mayor que si la mayoría de los carteles hubieran incluido más figuras. O sea, que ante esta situación la empresa no pierde, los que pierden son los aficionados y, si este tren continuara poco a poco terminaría por restarle categoría a la primera feria del mundo.

En este resumen, a diferencia de otros que he hecho analizando con detalles las actuaciones de los diestros triunfadores, no me meteré en detallar lo bueno o malo logrado por los espadas o la calidad de los encierros, sino simplemente, en las reseñas de los 24 festejos entraré los resultados de las actuaciones de matadores, novilleros y rejoneadores, para luego hacer primero un análisis cuantitativo de los resultados seguido por unos breves comentarios. Concluiré este artículo añadiendo un apéndice anotando los ganadores de los diferentes premios a la excelencia otorgados por algunas instituciones.

Sé de sobra que los números no lo son todo en los festejos taurinos, pues la calidad artística no puede medirse y cuenta mucho más. No obstante, en ciertas circunstancias los números sí ayudan para hacerse una idea de cómo fueron las actuaciones de los protagonistas de la feria, y también pudieran indicarnos si la feria en conjunto ha sido buena, mala o regular.

Carteles, reseñas y sumario cuantitativo

A continuación aparecen los carteles de los 24 festejos con los resultados en forma de reseñas, seguidos por un comprendió cuantitativo de los datos.

Reseñas:

10 de mayo. 1ª de San Isidro: Cinco toros de El Cortijillo, y uno, el 4º, de Lozano Hermanos (fínquenos y serios pero mansearon y presentaron dificultades) para Miguel Abellán (silencio; silencio), Leandro (silencio tras aviso; silencio tras aviso) y Antonio Nazaré, que confirmo la alternativa (silencio; silencio). Entrada: ¾.

11 de mayo. 2ª de San Isidro. Seis toros de Montalvo y uno, 1º bis, de Hierbabuena (bien presentados pero escasos de fuerza y fondo, incluyendo el sobrero) para Uceda Leal (saludo; silencio), David Mora (silencio; silencio) y Esaú Fernández, confirmación, (silencio; silencio). Entrada: ¾.

12 de mayo. 3ª de San Isidro: Toros de Luis Terrón. Cinco toros de Luís Terrón, y uno, el 2º bis, de Pallarés (bien presentados pero descastados, en conjunto) para Andy Cartagena (oreja; oreja; salida por la Puerta Grande), Sergio Galán (silencio; dos orejas; salida por la Puerta Grande) y Leonardo Hernández (silencio; oreja). Entrada: ¾.

13 de mayo. 4ª de abono. Toros de El Vellosino, 2º y 4º, y Valdefresno, 1º, 3º, 5º y 6º, (desiguales de presentación y juego variado, los más manejables, el 1º y el 3º; y malos y complicados el 5º y el 6º; los toros 2º, 3º y 4º fueron protestados) para Matías Tejela (silencio; pitos), Miguel Tendero (silencio; silencio) y Juan del Álamo (saludos tras aviso; silencio). Entrada: casi lleno.

14 de mayo. 5ª de San Isidro. Novillada. Cuatro novillos de Buenavista, el 1º bis de Couto de Fornhilos y dos de Fernando Peña, el 4º y el 6º (presentación y juego variados, el mejor el 3º noble y manejable) para Conchi Ríos (pitos tras aviso: pitos), Tulio Salguero (silencio; silencio tras aviso) y Gonzalo Caballero (oreja; silencio). Entrada: ¾.

15 de mayo. 6ª de San Isidro. Toros de El Ventorrillo (bien presentados; descastados con genio y peligro) para Julio Aparicio (bronca tras aviso; bronca), Curro Díaz (silencio; silencio) y Eduardo Gallo, sustituyendo a Ángel Teruel (saludo; silencio tras aviso). Entrada: ¾.

16 de mayo. 7ª de San Isidro, Corrida de la Prensa. Toros de El Montecillo (serios, pero descastados y sosos, el más manejable el 6º) para El Cid (silencio; silencio tras aviso), César Jiménez (silencio tras aviso; silencio) e Iván Fandiño (silencio; oreja). Entrada: ¾. Incidencias: asistió representando a la familia Real, su alteza la Infanta Doña Helena de Borbón.

17 de mayo. 8ª de San Isidro. Cinco toros de Victoriano del Río y uno, el 3º, Toros de Cortés (justos de presentación, faltos de fuerza y fondo, excepto el 5º que fue difícil) para Sebastián Castella (oreja; silencio tras aviso), José María Manzanares (saludo; saludo) y Alejandro Talavante (palmas; silencio tras aviso). Entrada: lleno de “no hay billetes”. Incidencias: Castella fue cogido por el 1º, tras la lidia del 4º pasó a la enfermería.

18 de mayo. 9ª de San Isidro. Seis toros de Fermín Bohórquez y un sobrero, 5 º bis, de Encinagrande, sustituyendo al encierro de Manolo González que fue rechazado (justos de presencia, descastados, blandos y con poco fondo dieron un juego variado; los más manejables el 1º y el 2º) para Miguel Abellán (saludos; silencio), Arturo Saldívar (saludo tras aviso; silencio tras aviso) y Víctor Barrio (saludo tras aviso; silencio tras aviso). Entrada: lleno.

19 de mayo.10ª de San Isidro. Toros de Torrestrella (bien presentados, descastados, manejables y faltos de fondo; los mejores el 2º y el 6º) para Juan Bautista (silencio; silencio), Matías Tejela (vuelta al ruedo tras aviso y petición; silencio) y El Payo (pitos tras aviso; silencio tras aviso). Entrada: ¾.

20 de mayo. 11ª de abono de San Isidro. Toros de Guardiola Fantoni, sustituyendo al desechado encierro de Peñajara (grandes con peso excesivo, descastados con dificultades y peligro; el más manejable el 3º ) para El Fundi (silencio; ovación tras tres avisos), José Ignacio Uceda Leal (silencio; silencio tras aviso) y Rubén Pinar (ovación; silencio). Entrada: ¾. Incidencias: la corrida dio comienzo quince minutos atrasados por la lluvia, la que continuó durante la lidia de los tres primeros toros.

21 de mayo. 12ª de San Isidro. Toros de Antonio Bañuelos, 1º y 4º, uno de Couto de Fornilhos, 5º, un sobrero de Aurelio Hernando, 2º bis, un sobrero de Carmen Segovia. 3º bis, y un sobrero de D. Camaño, 6º bis, (serios y bastos, en conjunto presentaron dificultades; los más manejables, el noble 3º y el enrazado 6º) para Zotoluco (silencio; silencio), Diego Urdiales (ovación tras aviso; silencio tras aviso) y Morenito de Aranda (oreja tras aviso; silencio tras aviso). Entrada: ¾.

22 de mayo. 13ª de San Isidro.Toros de Alcurrucén (de presentación moderada, nobles y manejables y con movilidad en conjunto, el 6º con dificultades; aplaudidos en el arrastre 1º, 3º, 4º y 5º) para El Cid (silencio; ovación), Miguel Ángel Perera (silencio; saludo) y Iván Fandiño, sustituyendo a Sebastián Castella (saludo; silencio). Entrada: ¾.

23 de mayo. 14ª de San Isidro Toros de Juan Pedro Domecq (de presencia moderada, descastados, blandos y mansurrones; cuatro protestados de salida y cuatro pitados en el arrastre) para Morante de la Puebla (pitos; ovación tras aviso), Alejandro Talavante, sustituyendo a Cayetano, (palmas; silencio) y Juan Pablo Sánchez, que confirmaba la alternativa (palmas; silencio). Entrada: casi lleno.

24 de mayo. 15ª de San Isidro. Cuatro toros de Núñez del Cuvillo, un sobrero, 2º bis, de Carmen Segovia, y otro sobrero, 6º bis, de Salvador Domecq (nobles y escasos de presencia y fuerza, sobresalió el encastado 4º por su movilidad; los sobreros fueron descastados) para Sebastián Castellas (ovación; saludos tras dos avisos), Daniel Luque (silencio; silencio) y Diego Silveti, que confirmaba la alternativa, (ovación; silencio). Entrada: casi lleno.

25 de mayo. 16ª de San Isidro. Novillada. Cuatro novillos de Fuente Ymbro, dos de Navalrosa, 5º y 6º, y un sobrero, 4º bis, de Juan Antonio Ruiz (de presencia y juego variado, con movilidad el 1º y el 2º , con dificultades el 3º) para Sergio Flores (saludo; ovación tras aviso) Javier Jiménez (saludo tras aviso; silencio tras aviso) y Fernando Adrián (saludo; silencio). Entrada: ¾.

26 de mayo. 17ª de San Isidro, corrida de rejones. Toros de Los Espartales (nobles, algunos faltos de raza y de poco fondo; los mejorers el 1º y el 3º con transmisión) para Hermoso de Mendoza (oreja; saludo), Diego Ventura (dos orejas; silencio; salió por la Puerta Grande) y Francisco Palha que confirmaba la alternativa, (silencio tras aviso; silencio). Entrada: lleno de “no hay billetes”.

27 de mayo. 18ª de San Isidro. Toros de Baltasar Ibán (bien de presencia, encastados y de juego variado, los más manejables el 2º, el 3º y el 4º, que fueron aplaudidos en el arrastre; con dificultades el 6º) para Fermín Spínola (silencio; silencio tras aviso), Serafín Marín (saludos tras aviso; silencio tras aviso) y Rubén Pinar (silencio tras aviso; silencio). Entrada: lleno.

28 de mayo. 19ª de San Isidro. Novillada. Novillos de Guadaira (bien presentados, encastados, manejables y con movilidad, excepto el 1º y el 4º que fueron deslucidos; muy bravos y nobles el 2º y el 5º, aplaudidos en el arrastre) para Alberto Durán (ovación; silencio tras aviso), Gómez del Pilar (saludos tras aviso; oreja) y Damián Castaño (silencio tras aviso ; silencio). Entrada: ¾.

29 de mayo. 20ª de San Isidro. Toros de Las Rambla y un sobrero, 4º bis, de Fraile Mazas (bien de presencia y nobles, pero descastados y blandos; el 6º con peligro) para Julio Aparicio (pitos; bronca), El Fandi (silencio; silencio) y Miguel Angel Perera (silencio; saludo tras petición y aviso). Entrada: casi lleno. Incidencias: Presenció la corrida la Infanta Doña Helena de Borbón. El Fandi le cortó la coleta a Julio Aparicio al terminar la corrida.

30 de mayo. 21ª de San Isidro. Toros de Carriquiri (desiguales de presentación, descastados y parados, excepto el 5º y el 6º) para Frascuelo (silencio; silencio), Ignacio Garibay (silencio; silencio) y Javier Castaño (ovación; vuelta). Entrada: ¾.

31 de mayo. 22ª de San Isidro. Toros de José Escolar (bien presentados, enrazados y con genio y muchas dificultades para la lidia) para López Chaves (silencio; silencio), Fernando Robleño (saludo; palmas) y José María Lázaro (silencio; silencio). Entrada: ¾.

1 de junio. 23ª de San Isidro. Toros de Herederos de Celestino Cuadri (serios y pesados, cuatro con más de 600 kilos, encastados y con movilidad, pero con dificultades para la lidia) para Rafaelillo (silencio tras aviso; pitos; y silencio en el que mató por Castaño), Javier Castaño (volteado y conmocionado, ovación; pasó a la enfermería después de retirarse al callejón) y Luis Bolívar (silencio; silencio). Entrada: ¾.

2 de junio. 24º y último festejo de San Isidro. Toros de Adolfo Martín, de presencia y juego variado; encastado y manejable el 2º; repetidor y noble el 3º; con dificultases y pitados los restantes) para José Luis Moreno (silencio tras aviso; silencio), Juan Bautista (ovación; silencio) e Iván Fandiño (saludos tras dos avisos; silencio). Entrada: lleno.

La feria en números

Analizando las reseñas vemos que en las 19 corridas de toros al completarse las 114 faenas ejecutadas por los 44 diestros, estas fueron evaluadas de la siguiente manera: 8 con broncas o pitos; 72 con silencios; 14 con ovaciones; 15 con salidas al tercio; 2 con vuelta al ruedo sin oreja; 3 con una oreja y ninguna con un doble trofeo, por lo que ningún diestro abrió la Puerta Grande.

Como puede verse la proporción de evaluaciones negativas, como son los 8 pitos y los 72 silencios, superan enormemente a las positivas de 2 vueltas sin trofeos y 3 orejas; mientras que las moderadas de ovaciones y salidas al tercio son solamente de 29. Figúrense, de 114 toros lidiados por una legión de diestros solo a 3 se les cortaron una oreja, y a ninguno dos. Estos resultados cuantitativos son en verdad muy pobres, y son indicativos de la baja calidad cualitativa que ofreció la feria.

Por otro lado, en las tres novilladas los espectadores evaluaron las 18 faenas de los 9 novilleros de la siguiente manera: 2 con pitos; 9 con silencios; 1 con ovaciones; 4 con salidas al tercio; 0 con vuelta al ruedo sin oreja; 2 con una oreja y ninguna con un doble trofeo, por lo que nadie abrió la Puerta Grande.

En cambio, los números muestran que el público que asistió a los festejos de rejones fue más generoso con los caballeros al concederles 8 trofeos y solamente silenciar 5 de sus intervenciones y no protestar ninguna, más aplaudiendo a 3 de los caballeros cuando salían por la Puerta Grande.

En total en los 24 festejos se cortaron13 orejas y se abrió la Puerta Grande solamente en 3 ocasiones, todas para dejar salir solamente a rejoneadores.

Comentarios

Comencemos haciendo comentarios generales sobre el ganado bravo, para a continuación referirnos a los toreros de a pie y a los rejoneadores con énfasis en los triunfadores.

El ganado bravo.

Antes de comentar detalles sobre las ganaderías, comienzo dando en conjunto una nota deficiente al ganado bravo lidiado en las corridas de toros del ciclo ferial, un aprobado, más o menos alto, al lidiado en las novilladas y en los festejos de rejones. Estas son algunas de mis razones.

Ya en los reconocimientos de los encierros hubo problemas, pues los encierros de Manolo González y Peñajara fueron rechazados por falta de presencia. El primero fue sustituido por un encierro de Fermín Bohórquez, que también estaba justos de presencia, y además en el ruedo sus toros resultaron ser descastados, blandos y tuvieron poco fondo. Se lidiaron astados de Guardiola Fantoni en vez de los peñajaras que, aunque eran grandes como elefantes, tal vez tuvieran las peores condiciones de todos los astados que se lidiaron en la feria. Uno de ellos fue el que se le fue vivo a El Fundi. También, en el reconocimiento se remendaron algunos encierros con uno o más toros de otras ganaderías, como sucedió con la de Antonio Bañuelos, de la que se lidiaron solo dos de los titulares.

En Madrid para que los toreros triunfen se requiere un toro con presencia que tenga movilidad y cierta agresividad para que en la faena haya emoción, ligazón y pocos tiempos muertos. Una vez que el toro se pare o dé muestras de debilidad, el público pierde el interés y no aprecia el esfuerzo que el torero continuara haciendo tratando de lucirse. Así que se vieron varias faenas que en la primera parte iban por buen camino, pero al cornúpeta venirse abajo por falta de fondo, se quedaban en la nada. Pues bien, aparte de los pocos toros nobles y bravos, y otros encastados con más o menos dificultades que dieron emoción a lo bueno, regular o malo que el torero lograra hacer, salieron por los chiqueros muchos astados con una nobleza y una casta pajuna que se rajaban a mediado de la faena, desilusionando al torero y provocando el descontento en los tendidos. De ahí los 72 silencios con que se juzgaron muchas de ese tipo de faena. Esto sucedía con la mayoría de los astados de estos encierros: El Cortijillo, Montalvo, El Vellosino, El Montecillo, Victoriano del Río, Torrestrella, Juan Pedro Domecq, Núñez del Cuvillo y Las Ramblas, entre otros.

Por otro lado, tal vez cansado de ver tanto toro soso y sin fondo, cuando salían toros encastados y con movilidad, el público, aunque estos tuvieran peligro y ofrecieran dificultades para su lidia, tomaba el lado del toro, confundiendo la nobleza brava con la agresividad, el genio y el temperamento. Esto pasó con los encierros de José Escolar y Adolfo Martín, de los que varios toros de bravura dudosa fueron aplaudidos Un caso extremo fue lo sucedido con el encierro de Cuadri, del cual cuatro toros fueron bravos e hicieron gran pelea con los montados, pero al mismo tiempo ofrecieron dificultades a los toreros en el último tercio, y aun así esos cuatro animales fueron aplaudidos en el arrastre, e incluso el mayoral se atrevió a saludar al finalizar la corrida cuando el público abandonaba la plaza.

En la feria también se lidiaron algún que otro toro noble y bravo, pero se pudiera decir que no se lidió un encierro completo con varios toros con buenas condiciones para el triunfo de los espadas. El encierro más notable fue el de Alcurrucén, que sin competición importante, y tal vez por el proceso de eliminación, fue premiado por la empresa como “Mejor Ganadería”. De lo que no hay duda es que si se hubieran dado premios a la mejor novillada y al mejor novillo, se los hubieran otorgado al encierro de Guadaira y a su quinto utrero, con el que triunfó el novillero madrileño Gómez del Pilar.

Los matadores de toros

En la feria de ha habido muy pocos matadores de toros triunfadores como prueba que de los 44 matadores que lidiaron 114 toros solo 3 toros fueron enviados al desolladero faltándole una oreja, y ni uno sin las dos. Por consiguiente, ningún maestro salió en volandas por la Puerta Grande. Iván Fandiño, Sebastián Castella, Morenito de Aranda fueron los diestros que tocaron pelo.

Hubo que esperar que 14 matadores de toros lidiaran 29 toros para que el 30º astado se arrastrara faltándole un apéndice auricular, lo que mostraba el tono menor en que se desarrollaron las cinco primeras corridas de toros del ciclo y que resultaría un mal augurio de cómo continuaría el resto de la feria. El protagonista de este hecho fue Iván Fandilño ya que el miércoles 16 de mayo en la Corrida de la Prensa le cortó una oreja al último toro de la tarde, que era un serio cinqueño con 622 kilos de peso, manso como sus cinco hermanos del descastado encierro El Montecillo, pero que sacó algo más de agresividad y movilidad que ellos. El toro no era fácil, pero el diestro vizcaíno, con firmeza y gran decisión, se impuso al animal pasándoselo muy cerca y así sacarle una meritoria faena, en la que sobresalieron dos series de derechazos con sus correspondientes pases de pecho. El toreo izquierdista no tuvo el mismo nivel, pues las rudas embestidas del animal no le dejaron ejecutar los naturales con el mismo temple y limpieza. Volvió a torear con la derecha hasta que el toro se rajó. Un estoconazo de buena ejecución aseguró el trofeo. Iván en su primero fue silenciado, tal como lo fueron sus compañeros El Cid y César Jiménez. Esta oreja le valió para coger la sustitución de Castella en la larde del 22 de mayo, en cuya corrida no pudo repetir el éxito, tanto por las malas condiciones de sus toros como por sus fallos con los aceros. Tampoco el torero de Orduña en la corrida que cerraba la feria puntuó, pero sí estuvo a punto de hacerlo al completar una inesperada y emotiva faena al tercer toro de Adolfo Martín. El astado era bravucón y gazapeó durante los dos primeros tercios, por lo que no se preveía que el diestro pudiera lucirse. Pero nos equivocamos, pues después de brindar al público, se fue a los medios y allí aguantó a gran distancia las repetidas embestidas del agresivo animal, para completarle una serie de cinco de mandones derechazos. Tres veces más ejecutó series similares. El toro no tenía un pase por el lado izquierdo, pero cuando algunas voces indiscretas le requirieron que toreara por ese lado, Iván innecesariamente alargó la faena tratando de hacer lo imposible con la izquierda, y para terminar en una alta nota, volvió a torear por la derecha. Pasó el tiempo y oyó un aviso y al fallar repetidamente con los aceros, oyó otro aviso. Así que una faena merecedora de trofeos, por hacer caso a inexpertos consejos, se quedó en una salida al tercio después de oír dos avisos. El cierre de la feria no fue brillante, pues lo mismo Iván que Juan Bautista y José Luis Moreno, sus alternantes, salieron caminando de la plaza como lo habían hecho antes todos los diestros que pisaron el ruedo de las Ventas durante esta edición de la Feria de San Isidro.

El corte de la segunda oreja no se hizo esperar, pues el jueves 17, al día siguiente de cortarla Iván, Sebastián Castella se la cortó al primer toro lidiado del encierro Victoriano del Río. El francés inició la faena sobre la diestra citando de lejos, siendo cogido al ser descubierto por el viento, sufriendo una cornada en la ingle. El diestro continuó la faena a pesar de sangrar por la herida. El toro era complicado, no permitiéndole que redondeara su labor. No obstante, Sebastián, con una entrega absoluta, consiguió ligar un par de series de templados derechazos, llevando al toro largo embebido en la muleta, y luego administró unos arriesgados pases sueltos metido entre los cuernos del animal. Cobró un estoconazo que le aseguró el trofeo. Es de admirar que el diestro permaneció en el ruedo sin curarse hasta matar al cuarto astado, con el que estuvo muy valiente pero, a pesar de su decisión y esfuerzo, no pudo duplicar el triunfo. Fue silenciado. Este fue el parte facultativo:
Herida por asta de toro el tercio superior de la cara interna del muslo derecho, con trayectoria de 10 cms. Hacia dentro, que alcanza el pubis. Es intervenido bajo sedación y anestesia local. Pronóstico reservado. Fdo. Dr. García Padrós.

Componían el cartel esa tarde Manzanares y Talavante que se toparon con cuatro insulsos Victorino del Río que por su pasivividad no transmitían debidamente al público lo bueno que ambos diestros les hicieron. El alicantino tuvo mejores resultados que el extremeño, siendo obligado a saludar después de ejecutar la suerte suprema a sus dos toros, mientras que el extremeño fue ovacionado al rematar al primer astado de su lote y silenciado en el otro.

Castella no pudo cumplir su segundo compromiso, y sin estar completamente recuperado reapareció siete días después de ser herido, para confirmarle la alternativa a Diego Silveti, ante la presencia de Daniel Luque. Lidiaron cuatro toros de Núñez del Cuvillo y dos sobreros, uno un manso de Carmen Segovia, y otro un complicado ejemplar de Salvador Domecq. Lo titulares fueron manejables, pero blandos, excepto el cuarto toro, lidiado por Castella, el que fue noble y bravo. Luque y el recién confirmado espada mexicano poco para el recuerdo lograron hacer, mientras que Castella, al bravo cuarto le ejecutó una faena muy superior a la que le ejecutó al toro que lo hirió días antes, y al que le cortó un apéndice. Sebastián comenzó la faena en los medios con sus usuales pases cambiados, que esta vez le salieron a la perfección. Continuó entusiasmando a la concurrencia al hacer un toreo básico y profundo, combinando ligadas tandas por ambos lados con ajustados adornos. Sonó el primer aviso antes de entrar a matar, lo que hizo mal, oyendo otro aviso. Faena tal vez de dos orejas que se quedó en una petición minoritaria y con saludos en los medios. Esa tarde se vio lo mejor de Castella, sin el amaneramiento de sus últimos tiempos. Con solo un apéndice en su haber, el diestro francés salió de las Ventas con su cartel en alza.

Después de Castella obtener el trofeo, se dieron cuatro corridas más sin que un presidente sacara el pañuelo blanco, hasta que Morenito de Aranda el 21 de mayo obtuviera el tercer trofeo otorgado a los matadores en los diez festejos mayores celebrados hasta entonces. Esa tarde estaba anunciado un encierro de Antonio Bañuelos, de los que se corrieron solamente dos toros y los demás fueron sobreros de distintas ganaderías. Todos serios, bastos y con dificultades, excepto por el enorme tercero bis de Carmen Segovia, que fue el más manejable y el que Morenito aprovechó para dar las pocas notas altas del festejo. Le cortó una oreja. El astado tenia edad y trapío y pesaba 630 kilos y, a pesar de su volumen, aguantó una lidia larga sin rajarse. Morenito lo toreó por la derecha y la izquierda con fineza y elegancia, llevándolo siempre muy templado para no forzarlo. Finalizó la larga faena, después de oír un aviso, con trincherillas, pases de la firma y otros adornos, ejecutados con arte y pinturería, firmando lo hecho con una estocada delantera. Se ganó una merecida oreja. El burgalés no se acopló con el exigente sexto bis y, al matarlo fallando, oyó silencio después de un aviso. Tampoco los veteranos maestros Zotoluco y Diego Urdiales pudieron lucirse con el material a mano. El interminable festejo duró algo más de tres horas.

No insinúo que solamente los tres diestros que han cortado trofeos hayan sido los únicos que se hayan destacado en San Isidro, por el contrario han habido varios matadores más que, sin obtener trofeos, han dado buenas notas. Como no quiero hacer interminable este resumen, aquí me referiré muy brevemente a algunos de estos diestros, así como a otros que llamaron la atención por otras razones que no fueron precisamente el triunfo.

Matías Tejela y Javier Castaño han sido los únicos diestros que sin cortar trofeos han dado una vuelta al ruedo. Ambos hicieron doblete. En su primera tarde, a Tejela le faltó ponerle alegría a la sosería de su primer toro de El Vellosino y a su segundo de Valdefresno, siendo silenciado y pitado, respectivamente, al deshacerse de ellos. En cambio, en el 10º festejo le cuajó una elegante y artística faena a un manejable astado del descastado encierro de Torrestrella. Mató con efectividad y, tal vez por faltarle algo de intensidad a su hacer, el presidente le negó la oreja que mayoritariamente el público pedía, y el premio quedó en la vuelta al ruedo. Fue silenciado en el segundo toro de su lote, como lo fue el francés Juan Bautista que cumplió sin más, mientras que el mexicano El Payo oyó pitos por tener una desacertada actuación.

Por otro lado, aunque Javier Castaño solo dio una vuelta al ruedo en los tres toros que mató en las dos tardes que actuó, dio muestras de ser un torero que, después de estar unos años en el olvidado, está en camino de ser el “torero revelación de esta temporada. En su primera tarde, en el 21º festejo del ciclo, actuó con tal firmeza, valor frío, verdad y torería a dos mansos y complicados cinqueños de Carriquiri , con lo que se metió en el bolsillo al exigente público madrileño. Fue ovacionado en su primero y dio la vuelta en su segundo, en el que hubiera puntuado si no hubiera matado de un pinchazo hondo y descabello. Iba por el mismo camino en la penúltima corrida de San isidro, lidiando un exigente y encastado toro de Cuadri, cuando le perdió la cara al listo animal, y este le pegó una voltereta que, al Javier caer sobre el cuello, le hizo perder el sentido momentáneamente. Con gran pundonor se repuso, y volvió a la brecha, para sacarle algunos buenos pases a un toro que buscaba el bulto. Aunque falto de facultades, continuó toreando, y después de deshacerse del animal tuvo que pasar a la enfermería, en donde después de tratarlo, el Dr. Garcia Padrós emitió el siguiente parte facultativo, diagnosticando que Castaño sufre un “Traumatismo craneal y cervical. Conmoción cerebral. Pendiente estudio radiológico. Pronóstico reservado que le impide continuar la lidia. El paciente tuvo que ser trasladado a un hospital para que le hicieran unas pruebas. Aunque sin obtener trofeos, se puede afirmar con certeza que el diestro salmantino ha dado una nota muy alta sobreponiéndose a astados muy exigentes.

Hubo varios diestros que tal vez pudieran haber dado una vuelta después de saludar en los medios pero, por no considerar ese premio suficiente, o por temor a los pocos espectadores que acostumbran a airadamente protestar las vueltas, no lo hicieron.

Termino estas referencias a los matadores mencionando algunos acontecimientos relacionados con ellos que sucedieron en los festejos mayores:

-Los jóvenes diestros sevillanos Antonio Nazaré y Esaú Fernández confirmaron la alternativa en el primero y segundo festejos de la feria, lidiando descastados toros que les truncaron sus ilusiones de poder repetir en Madrid el triunfo que obtuvieron en la pasada Feria de Abril de Sevilla. También, confirmaron el doctorado los mexicanos Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti. El fino espada Sánchez la confirmó de manos de Morante de la Puebla, lidiando un soso astado de Juan Pedro Domecq y, aunque el animal no le permitió puntuar, el joven dejó muestras de su hondo y sentido toreo. Diego la confirmó de manos de Castella con otro debilucho toro, este con el hierro de Núñez del Cuvillo, con el que estuvo muy torero pero mal matando. Fue ovacionado.

-El Fundi, que se encuentra haciendo su última campaña, recordará toda su vida la fecha del 20 de mayo de 2012, pues es el día que él, uno de diestros que con más eficacia mata, vio esa tarde como un mastodonte, descastado y con dificultades y peligro de Guardiola Fantoni se le

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