12 junio, 2021

EL COMENTARIO TAURINO DE JOSÉ LUIS ESPAÑA.

EL OSCURANTISMO TAURINO

Queridos amigos, en más de una ocasión no hemos podido resistir la tentación de comparar los toros con el fútbol. Por aquello del gran número de espectadores que asisten a los dos eventos, y por la trascendencia que tienen en nuestro país, más de una vez hemos visto ciertas similitudes (a pesar de lo diferentes que son), en sus aspectos administrativos y de organización.

EL OSCURANTISMO TAURINO

Queridos amigos, en más de una ocasión no hemos podido resistir la tentación de comparar los toros con el fútbol. Por aquello del gran número de espectadores que asisten a los dos eventos, y por la trascendencia que tienen en nuestro país, más de una vez hemos visto ciertas similitudes (a pesar de lo diferentes que son), en sus aspectos administrativos y de organización.

En este tipo de comparaciones, casi siempre han salido perdiendo los toros, pues mientras que el fútbol demuestra estar bastante bien organizado, y unido en pro de unos intereses comunes, el mundo de los toros tiende a ir, por lo general, cada uno por su lado, buscando el beneficio propio e inmediato, antes que el comunitario y de futuro. Mientras que el futbolero ofrece una cierta claridad en sus aspectos organizativos, y se hacen publico casi al momento los detalles de una operación de fichaje o la repercusión de una lesión del futbolista de moda, entre los taurinos existe un oscurantismo que a veces hace pensar lo que no es, como si tuviéramos algo inconfesable que ocultar.

La semana pasada han ocurrido algunos hechos que me dan pie a este comentario. El pasado lunes llegó a mis oídos una noticia que a medio dia difundía mi compañero Carlos Crivell a través de Internet y burladero.com: “José Maria Manzanares podría cortar su temporada durante un tiempo, por la intervención de una lesión en su muñeca derecha” un servidor trato de ponerse en contacto con el entorno del torero, y con el mismo torero para contrastar la información y ampliarla en la medida de lo posible. El resultado fue un mutismo absoluto de todo aquel que pudiera saber algo. La noticia corrió como la pólvora por los mentideros taurinos, y las alarmas de aficionados y empresarios se dispararon, pues José Mari, como primera figura que es, está anunciado en la mayoría de las ferias de esta temporada, y su no comparecencia podía ocasionar una verdadera catástrofe taurina. Durante las 36 horas que pasaron, hasta que se supo algo, se hicieron cábalas de todas las clases, desde las más descabelladas a las más simples, y hasta bien entrada la noche del martes, no pudimos saber algo oficial, vía pagina de Internet del torero, en la que se publicaba un comunicado oficial, que daba cuenta de la operación que le había realizado el Dr. Piñal, en una clínica de Santander, que le mantendría “de baja un tiempo indeterminado”.

Entiendo que en los asuntos de cirugía hay que andarse con pies de plomo, pero creo que los miles de aficionados que han puesto a José María en el justo puesto que hoy ocupa, merecen algo de más claridad del entorno del diestro.

Con lo aficionado que son los toreros y sus mentores para aprovechar los medios informativos, cuando les interesa dar una noticia, y lo complicado que lo ponen, en algunas ocasiones.

Ojala que José Mari se recupere pronto, por el bien del propio torero, de los empresarios, de los aficionados y del toreo en general.

Hasta el lunes y que Dios reparta suerte.

Deja un comentario